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jueves, 12 de octubre de 2023

 

LOPE DE VEGA ESCRITOR IRREGULAR

En el siglo de Oro español se denominaba a cualquier cosa que tuviere calidad con una rotunda frase: Es de Lope. Escribió demasiado y sin reposo. Era un impulsivo para todo, para el entusiasmo, para la decepción, para el amor y el desamor. Para el lirismo y la ordinariez. Sus arrebatos místicos y arrepentimientos duraban poco. Amoríos a montones con damas galantes de la corte, duquesas y marquesas se compaginan con novicias, mozas de partido o fregonas, lavanderas del Manzanares (sus ninfas) y labradoras de Getafe. A todas ellas las oculta con un nombre mitológico: Lucinda, Euridice, Marfisa, Antandra, Ismenia. Era un escritor del barroco de una fecundidad prodigiosa. En un día escribía una comedia. En horas veinticuatro pasaron las musas al teatro. Su poesía lírica a veces resulta arrebatadora y sublime. Pero bastante de sus sonetos caen en el tópico y resultan deplorables. Parte de sus dramas y novelas hogaño resultan impotables para el lector de del siglo XXI.

Arrepentido de sus devaneos de juventud, se ordenó sacerdote y perteneció a la clerecía de San Sebastián en la calle madrileña de Atocha y ya de viejo parece ser que encontró el amor de su vida una tal Marta de Nevares. Cuando el Fénix de los Ingenios falleció se metió a monja. También era un patriota protegido por la Casa de Alba. Hoy tanto las feministas como los cantonalistas del separatismo lo mandarían a galeras y en galeras anduvo embarcado en la Invencible. Una galerna le arrojó a las playas de County Cork en Irlanda y regresar a la patria.

Misógino y machista trata a sus adoradas como un objeto sexual. Se enamoraba de todas: solteras, casadas, doncellas, jóvenes y viejas. Hombre lábil y de una vitalidad portentosa. Lo plasman sus escritos.

Si Quevedo consideraba al matrimonio infierno portátil esto dice de ellas Lope de Vega “es la mujer lo mejor y lo peor, su vida suele ser y su regalo, su muerte suele ser y su veneno, cielo a los ojos cándido y sereno que muchas veces al infierno igualo, es un ángel y a veces una harpía, quiere bien y aborrece, es como una sangría que da salud y a veces mata”

Dicho esto, sin embargo, nadie podrá negar su dominio del idioma y la calidad de sus metáforas. Su facundia le conduce a la sátira y sus jocundas invectivas contra los poetas chirles como en su epístola al Contador Barrionuevo, un converso… ªpan de Sevilla regalado y tierno masado por alguna penitenciada con coroza que os quisiera por yerno que aborreces el tocino español marrano de la sierra de Aracena do huyó del mundo Arias Montano, eres bizcocho de galera y la zupia que bebe la canalla”.

Sabía insultar y conoce la intrincada jerga marinera del galeón en que se embarcó de la Armada Invencible. Pone estanterol, cureñas, mesanas, trinquetes, pañol de popa, toldillas, grumetes, serviolas, cómitres, arráez y golpe de rebenque. Abajo en las galeras remaba la chusma.

 El contador Barrionuevo administraba los gastos de la Armada. Deinde, los vitriólicos ataques a la gente de su raza. “Mas, no hay corte como la mar. Todo lo olvida cuando la nave se va a pique.

13/10/2023

 

miércoles, 11 de octubre de 2023

 EL STRAÑIK PEREGRINO RUSO


Antonio Parra



Ya hemos dicho que NY es una ciudad mágica donde todo puede ocurrir y una de las vivencias que yo recuerdo es en una estación del metro del Lower East sombría algo mórbida y con esa iluminación de película de terror, pagado el token y habiendo introducido mi talle por el torno, vi por el andén paseando a un monje ruso. El inoj era alto y corpulento vestía una sotana gris sin cordones ni escapulario y una esclavina con vueltas de piel de zorro el pelo recogido atrás en un moño a la manera de los anacoretas del Monte Athos aunque en este las barbas no eran muy largas. Debería de haber llegado de alguno de esos famosos cenobios que conforman el anillo de oro que circunda como en cíngulo de plegaria y adoración a la vieja Moscú o provenía acaso del Caucaso siendo uno de los famosos eremitas residentes en el Cenobio de Balaam cuyos “staretzs” o idumeos que es como se llamaba a los abades en la ortodoxia inspiraron a los grandes maestros rusos del XIX. Pero el personaje que vi yo en el andén de Wall Street ¿Era un monje (inoj) o un strañik (peregrino ruso que hace su ruta)?

De la misma forma que los literatos anglosajones son hijos de la Biblia y el Bookprayer Book y el Libre Examen los rusos son un producto espiritual de la Parábola del Buen Samaritano y del sembrador en el NT. Por eso, pienso yo, muchos de los libros de Tolstoi Turguenev Dostoyevski Chejov Andreiev o Gorki guardan una perfección melódica que tiene que ver con los troparios y antífonas de la liturgia eslavónica. Chejov y Tolstoi eran asiduos visitantes de ese monasterio de Vaalam perdido en la estepa. Eran los tiempos del deshielo y no había comenzado la perestroika pero aquel religioso se encontraba allí recién aterrizado llegado desde la Rusia profunda o desde las socarrenas o recovecos de mi imaginación, no sé, porque Manhattan es una ciudad mágica.

Al verle sentí una sensación extraña como si fuera el resultado de una visión o de un aparecimiento producto de mis muchas vigilias leyendo a los maestros rusos y a este respecto me había entusiasmado una historia corta de Antón Chejov El monje negro. Sin embargo creo que aquel personaje era real. Desapareció en uno de los convoyes y no lo volví a ver más. Seguramente había descendido las gradas del metro neoyorquino desde las cumbres célicas de la Gran Pascua Rusa como una proyección sinfónica del arte de Rimsky Korsakov. ¿Era el Peregrino Ruso? En las subsiguientes dominicas asistí a la divina liturgia de una de las iglesias ortodoxas de Manhattan pero no encontré con el “padrecito” de aspecto rechoncho y que debía de ser ese diacono de voz maravillosa que hace la octava baja en los coros por ejemplo de la Ópera Boris Godunov de Musorgsky. Ciertamente debería tratarse de ese peregrino ruso protagonista de una de las obras de mística más importantes que ha producido la cristiandad.

El “Peregrino Ruso” es a los orientales lo que el “Kempis” es a los occidentales un instrumento de santificación y una escuela de santos o de personas que buscan la perfección mediante la imitación de Xto. El peregrino ruso como todos los grandes libros de la humanidad es de autor anónimo. Es una autobiografía del perdedor del borracho redimido que cuando le entran ganas de beber abre una página de los evangelios para no caer en la sima del diablo en la botella. Es un personaje que camina por los caminos de la inmensidad rusa cojeando, entra en las isbas, bendice a las balbuzcas (abuelas) y alguna vez hasta hace un milagro pero sobre todo camina por el mundo con una oración en los labios “Jesús misericordia, ten piedad de mí”. Es la plegaria hesicasta. Una misma frase repetida miles de veces. La palabra glorifica a Dios y al hombre lo salva.

El cristianismo ruso se basa en el canto y la tradición no en la especulación teológica. Fides ex auditu. A través de la oreja el mensaje divino entra en el corazón y los pies se ponen en movimiento emulando las gastadas sandalias del pescador y en acatamiento de la norma apostólica “no llevéis saco ni pera ni bolsa, no os preocupéis por el qué se ha de comer o beber; mirad las aves del campo”. La vida del monje tiene algo de desapropio, de albacea testamentaria, un desasimiento, un defroque. Igualmente al “strañik” le basta y le sobra un cayado, el libro de los evangelios, un mendrugo dentro del zurrón y unas pocas jaculatorias. Es el modelo del “inoj” o monje itinerante en oposición al anacoreta estático. Tanto el uno como el otro se sienten discípulos de Jesús. Occidente es apología y polémica gran pirámide y obra externa mientras el oriente es una huida hacia la belleza interior. Por la senda de la filocalía que es una rama de la filosofía de los padres griegos. La exhuberancia y majestuosidad de Bizancio se enfrenta a la sequedad y rigor de los cánones latinos o los áridos manuales de moral. En cada caso una interpretación diferente de la espiritualidad otra manera de concebir el mundo. El peregrino ruso no se cansa de repetirnos constantemente que no dejemos de orar. Los textos sagrados son para él un talismán contra la presencia diabólica e incluso nos demuestra cómo a través de la lectura de pasajes del NT se puede llegar a abandonar la bebida. Radical. Haz el bien. No pierdas nunca la paciencia.

“No bebo ni vino ni sidra no me gusta la cerveza no tengo comercio con mujeres y asumo estas procedencias como fórmula de expiación de mis pecados” nos informa este pobre mendicante del siglo XVII que sirvió al zar como soldado quedó cojo en una pelea en una cantina vinolenta. Debía de ser uno de aquellos “raskolniki” o sectarios de una herejía fundamentalista que se opuso a al autoridad patriarcal moscovita. Iban de aldea en aldea y de isba en isba entonando el Akathistos bellísima himnodia mariana, una plegaria a la Virgen compuesta en Constantinopla en el siglo VII. Se atribuye la victoria sobre los escitas en tiempos del emperador Heraclio a la protección de la Virgen. La plegaria que consta de 24 estrofas se suele cantar de pie (de ahí el nombre de Akathistos) en cada una de las cinco cuaresmas en los templos ortodoxos.

El peregrino ruso ya digo era cojo y tenía la mano seca pero adonde irá el buey que no are. Sanador misericordioso, imponía las manos, hablaba del Sermón del Monte a los desposeídos de la tierra a los mujiks de la gleba. Cristo se hizo amigo siempre de los de abajo. De los que conocen las adversidades y oprobios. Los que han de ir por la vida besando el látigo (knut) o encadenados a la gran armella de las cuerdas de presos camino de Siberia. De dolores sabe mucho el alma rusa. Que estuvo mirando a Cristo a lo largo de la historia. Se colocó bajo los brazos del crucificado. Lejos de él no hay salvación. Que quede bien nítido el mensaje en estos tiempos de prevaricación y de ataque a la religión predicada por el Galileo sin contemplaciones. Extra ecclesiam nulla salus. Fuera de la Iglesia no hay salvación.

Ni Mahoma ni Moisés ni Buda ni el Are Crisma. Jesús. Jesús. El misticismo del Peregrino inspirándose en la Escala del Paraíso que escribió un santo oriental nos dice que la vida de la santidad es un clímax (peldaño) de la renuncia. “Con frecuencia la infamia se cebará en el maestro y será necesario que soporte dolores y tentaciones en provecho de sus discípulos”. En espiritualidad el grado superior se gana no con lisonjas sino mediante el oprobio. Pero para soportar el sufrimiento que siempre ha de ser aceptado como expiación de nuestros pecados hará falta armarse con el coselete de la longanimidad. Únicamente el sufrimiento purifica y da autoridad.

Sólo la cruz salva. Ese es el mensaje muy duro de aceptar y más en estos tiempos pero irrefragable. La literatura inglesa cuenta con una obra semejante pero escrita por un protestante, Bunyam. Se trata del Pilgrim Progress. También marca una serie de etapas antes de alcanzar la perfección del conocimiento. El puteschesveñik (viajero) suele dormir donde le pilla la noche. En los pajares o en los cementerios pagosti. Durante las largas jornadas va desgranando cuentas del rosario. Se le amontan en la cabeza los recuerdos de su vida. Hace memoria de su mujer que era algo casquivana e irreflexiva. De aquella noche en una taberna en que le robaron la cartera y el pasaporte. Esto era antes de su conversión. Ya hemos dicho que tenía el vicio de la bebida o aquella vez en que golpeado por un cochero (zvochik) estuvo a punto de perecer bajo las ruedas de un birlocho.

A veces confiesa que le embarga la nostalgia y que sus pensamientos se vuelven sombríos sobre todo desde que el diablo se le apareció un día metido en una botella de vodka. El alcoholismo es el azote del pueblo ruso y este libro ha servido para redimir con la abstinencia a los posesos por el infame vicio de la inmoderación etílica. Es de una sencillez y de una humanidad que estremece este buen muyik: “No sé si mi oración será acepta a los ojos de Dios pero cuando rezo siento una gran alegría y se me van los pensamientos malvados”. Por el contrario si le aflige la melancolía o se siente invadido por el flato de la desgana o el desconsuelo comenta que es una buena señal. El alma se está purificando. Siente una gran alegría al avistar desde lejos la torre de una gran catedral (sobor) con sus cúpulas de cebolla. El papel de la Iglesia ha sido, mírese como se mire, una tarea civilizadora frente a la barbarie. Roma. Bizancio. ¿Habrá una tercera Roma? En cualquier caso la respuesta es convertíos. Metanoite. Emigrantes, bautizaos. Vivimos en un mundo nuevo.

Así nos informa que en la laura cenobítica de Pereskoia de Kiev, detecta como la presencia de una huella milagrosa. Amar es creer y sin fe ni esperanza la vida resulta muy triste, nos viene a decir. A veces en sus manifestaciones el Peregrino Ruso resulta conmovedor como por ejemplo cuando invoca a la Trinidad y pide a Jesús, hijo de Dios, que cancele sus culpas. Hay en el texto grandiosidad dentro de la sencillez y una gran congruencia así como ilación evangélica. Sus páginas son sencillas y sublimes. Todo lo bello es cristiano nos viene a decir. La belleza es hija de Dios y este es el gran secreto de la Filocalía que ha sido sólo entregada solamente a una de las tres religiones del Libro, al cristianismo. Las otras dos sus hermanas no sé por qué la calumnian y escarnecen tanto. Acaso porque sea la verdadera.

Ahora al cabo de muchos años y hojeando los deliciosos capítulos de este librito me pregunto cómo llegaría aquel monje ruso hasta la Ciudad de los Rascacielos desde las lauras de los Urales donde se halla el monasterio de Vaalam. ¿Caminando sobre las aguas como buen discípulo de su Señor? No. Desde luego no era un espectro. A Cristo se le puede seguir de muchas maneras incluso a la pata coja de taberna en taberna y de tugurio en tugurio hablando con las putas y con los borrachos pero abriendo a todos los humanos un horizonte de salvación. Soteriología pura. El monje ruso fue mi alfaqueque que pagó por mis rescates en una ciudad tan laica y entrañable como Nueva York desembarazándome de las garras de mi peor enemigo que soy yo mismo.


domingo, 8 de octubre de 2023

 OCTUBRE MES DEL ROSARIO

Entro por la sacristía, salgo por el campanario

A darle los buenos días a la Virgen del Rosario

Octubre mes dulce

Prolongación del verano

A la noche la chaqueta

Voy desgranando avemarías

Por los dulces campos de la Despernada

Colmados los trojes

Ya tienen cascabillo las bellotas

No me quejo de nada

Miro los ojos misteriosos

Del icono de la Virgen María

Que me mira como un pasmo

Cuando regreso del paseo

Cuelgo la garrota

Los demonios salen de estampida

Sol de tarde rayos oblicuos

Al ver a la Mujer que hollará al dragón

Bajo sus plantas

Y yo me pongo a cantar el Akazistos

Percibo de una voz lejana

Que retumba entre los cielos

Siete de octubre

Lepanto

Es el signun temporum

La mala hueste dice que somos campana sin badajo

Pero aún quedan redaños

Aunque dicen que en la solana

El que más miente más gana

El toparca señor de horca y cuchillo

Afila las hoces

Hay mucho solipsismo

Yo, yo y yo

Escaso heril el mío

Poca ganancia la literatura

El bestia del Gomis ayer en la Cuesta Moyano

Librero sin compromiso

 Me espetó

Que mis libros no valen

Nada. no los quiere nadie.

pues bueno

no estuvo la miel hecha para la boca del asno

Vine llorando todo el camino

Porque escuchaba el triste canto del búho

Madre del Consuelo ruega por nos

Soy villano en su rincón

 

domingo, 8 de octubre de 2023

viernes, 6 de octubre de 2023

 

SEIS DE OCTUBRE SAN BRUNO MONJE ALEMAN QUE FUNDÓ LA CARTUJA

 

SAN BRUNO HERMANO MORIR TENEMOS. HERMANO YA LO SABEMOS. Algunas consideraciones en la fiesta del glorioso san Bruno

 

Sile et psalle, cállate y canta; la advertencia del Eclesiastés adoptaronla los cartujos por norma de vida. Sólo hoy en la fiesta del glorioso san Bruno se les permite a estos monjes ir al locutorio y hablar. 

Es una de las órdenes monásticas que más gloria dieron a la iglesia latina. Su fundador un alemán canónigo de Colonia y preboste de la catedral de Reims un hombre abroquelado en la consistencia alemana y el saber hacer francesa, abandonando las intrigas de la política vaticana o el discutinio incesante de los maestros de la Sorbona Pedro Abelardo y Berengario, con seis discípulos suyos se retiró a un sitio escarpado e inaccesible de Grenoble y allí construyeron un monasterio 1085 el cual sigue funcionando al día de hoy. 

En la Cartuja de Miraflores Burgos tampoco faltan vocaciones, mal endémico de la iglesia de occidente. ¿Cuál es el secreto? Psile et salle canta a las maravillas de la creación, contempla las estrellas, aprende que el hombre pasa pero Dios no, toda una receta para curar los males de nuestros tiempos con tanto político parlanchín, con tanto obispo que no sabe lo que dice aunque diga lo que no sabe, tanto chanchullo, tanto cabildeo, tanto mentir. Vanidad de vanidades. 

Hermano morir tenemos, hermano ya lo sabemos. La guadaña de la muerte no para de segar la hierba, el almiar de la muerte continua acumulando cabezas. 

Mira hombre, insensato, tu pequeñez, no eres nada. Alza los brazos en contemplación, canta y reza, Dios está arriba, controla tu lengua.

 Es admirable la receta de Bruno de Hartenbusch paradójicamente para vivir mucho (nada desdeñable para la gente de nuestros días cuando de lo que se trata es de alcanzar la edad provecta). 

Los miembros de esta orden suelen acabar sus días ya centenarios. Una anécdota se cuenta al respecto. El papa Alejandro VI convocó a una comisión de cartujos para suprimir la dureza de la regla cartujana, no prueban la carne, comen una vez al día y ayunan a pan y agua todos los viernes del año, el más joven de los emisarios tenía 96 años, el resto pasaba de los cien. 

Por ende, se explica Cartuxia never reformata quia numquam deformata (la cartuja nunca se reformó por jamás se deformó). Viven en celdas individuales y todos han de tener un huerto la única colación la reciben de manos del hermano utilero por torno, sólo se juntan para las vísperas a media noche u para la misa conventual mañanera. 

San Bruno fue un clarividente adopta las normas del monaquismo oriental eremita y del occidental pero su Regla no se relaciona ni con la san Basilio, san Bernardo porque en el cister la vida conventual siempre van juntos para rezar para trabajar e incluso dormir dio lugar a muchos problemas, o san Benito con su voto de asiduidad, no pueden cambiar de monasterio. 

Bruno sí cambió llamado por su amigo el papa Urbano II fundó la famosa cartuja de Calabria. Alegrémonos en su fiesta y roguemos al santo que nos libre de todos esos males desencadenados por la locuacidad excesiva, verdadero flagelo a día de hoy por las redes llamadas sociales, las cuales, sin menoscabo de sus admirables consecuciones tecnológicas, en el afán de comunicar incomunican. 

La gente en medio de la digitalización triunfante no para de darle al dedito.

jueves, 5 de octubre de 2023

 

SAN FROILÁN Y SAN ATILANO ESPAÑA REVIENTA EN ENJUAGUES Y CABILDEOS

 

Cinco de octubre san Froilán y san Atilano dos grandes obispos taumaturgos el uno se metió en la boca la brasa de un horno ardiente y no se quemó. Atilano encontró su anillo episcopal en la boca de un pez del río Duero después de haber sido despuesto de su sede por esas cuestiones nimias pero terribles que afligen y afligieron a la iglesia de Cristo. Terribles historias difíciles de tragar pero aseguran ser baluarte de tradición y de la fe de nuestro pueblo. El día de san Froilán en todo el reino de León se organizaban campeonatos de lucha grecorromana (aluche) para seleccionar los hombres más fuertes para ir contra el moro. Fray Justo P. de Urbel asegura que el siglo X en plena edad de hierro de la iglesia española proliferaban obispos libeláticos verdaderos señores de la guerra grandes comilonas y después retozar en sus harenes pero había otros que guardaban la ley, renunciaban al báculo y se iban al desierto a orar por su grey. Se hacían eremitas penitentes.

Ese fue el caso, al parecer, de Froilán de Lugo y Atilano mozárabe de Tarazona, preconizado para la sede de Zamora reinando en Oviedo Alfonso III el Magno.

Fue un repoblador y extendió el cristianismo hasta la raya del Duero.

Pueblos como Almazán, Sacramenia, Osma, Briviesca, deben muchos de sus templos y castillos construidos por  muladíes o cautivos del Islam a este procer. Ellos pusieron la mano de obra de expertos alarifes del arte románico.

Eran tiempos recios: pestes, hambres, talas, incendios y saqueos. Razzias y correrías de Almanzor. El tributo de las Cien doncellas…

Un día después de predicar estaba san Froilán en una cueva y, mientras, se acercó a un burro de su propiedad y se lo comió. Guau. El santo entonces buscó al lobo, lo encontró en un pinar y le dijo:

─Lobo devorador, pues eres criatura de Dios, devuélveme a mi asno, confiesa tu pecado

El animal salió de su guarida y se echó a sus pies.

Dicen las crónicas que el borrico volvió a la vida y se le vio caminar por todo el reino, portando por un milagro que hiciera el santo, junto al lobo feroz que se amansó, el hatillo de los menesteres esenciales, el misal y los libros del obispo, que él amaba con pasión.

San Atilano figura en las crónicas como su discípulo.

Había sido monje visigótico del monasterio de Tavara siendo él aragonés. Había nacido en Tarazona y fue monje pecador.

Las hagiografías nada nos dicen qué pecados pudo cometer aquel santo varón, seguramente algún desliz con más de una moza.

Al ser nombrado obispo de Zamora huyó de la ciudad y se echó a los caminos en peregrinación, al cabo de veinte años volvió a Zamora, nadie conocía al vagabundo. Un matrimonio de santeros lo acogió en su casa para pasar la noche. La mujer se dispuso a preparar la cena un barbo que había pescado el marido en el Duero. Al destripar el pez la mujer dio un grito al reconocer el anillo pastoral del bueno de Atilano. Corrió la noticia por la bella ciudad, las campanas tocaban solas y san Atilano reinstalado, en su cátedra gobernó la diócesis tres lustros. En su sepulcro que se guarda en una lauda de la catedral se lee para el que lo quiera leer este conciso epitafio:

─Atilanus peccator.

Parece una novela de  Cunqueiro difícil de comprender en los tiempos aseglarados que corren pero que guardan la magia, la inocencia y el candor del medievo. San Atilano † 915.

Deinde, el lobo de san Froilán y el barbo de sab Atilano han pasado a la historia

  

martes, 3 de octubre de 2023

 

LAS ANIMAS BENDITAS SE LO PAGARÁ ACITERIA CULTO A LOS MUERTOS

 


BERNARDO METGE Y EL CEPILLO DE LAS ÁNIMAS (II)

 

En la iglesia de Fuentesoto años 50 del pasado siglo arriba junto a las bóvedas de luneto anidaba la paloma del Espíritu Santo revoloteando en torno a las barbas del Padre Eterno ostentando la Bola del mundo y asomándose al retablo desde lo alto (dextera patris) flanqueado por dos ángeles de alabastro uno a la derecha y otro a la izquierda.

Me fijé bien ambos bienaventurados estaban sentados y eran ciegos. En la calle central aparecía san Pedro con las llaves encajonado entre dos columnas salomónicas talladas a imitación de jaspe.

Esta fue una visión gloriosa de mi catolicidad de mis primeras misas de los años de la infancia iglesias, templo atestado, mi tio Pedro que venía de arar y se ponía al armonio arropado por los puericantores o un coro de mozas cantaba la missa de Angelis de Perossi.

A lo largo de los años yo vendría  dar a otro templo el de Cudillero al cual llaman la catedralina que era una copia exacta diseñada por el mismo arquitecto en tiempos de Carlos III los mismos ángeles, el mismo san Pedro, idéntica disposición arquitectónica.

Los hombres se sentaban en toscos banco de atrás y las mujeres se desparramaban sentadas a la morisca cabe sus hacheros (cirios encendidos por los difuntos).

 Al final de la misa don Saturnino que era un curón formidable de piel tostada que bajaba de misar del anejo e Tejares o de Valtiendas berreaba responsos ante los congregantes que acudían a ofrecer  minúsculas limosnas una perra gorda, una perra chica, raro era el que dejaba caer en el bonete de don Satur sostenido por las inocentes manos del monaguillo una peseta. Si caía un duro dentro del bonete era señal de que un indiano había vuelto al pueblo montado en un haiga a ver la parentela.

Por toda la nave sonaban los canturreos del cura:

▬Kyrie eleison Kyrie eleison, Pater noster… el padre nuestro lo bisbiseaba don Satur en secreto, pero luego alzaba el vozarrón:

▬A porta inferi

▬Erue animas eorum… De la puerta del infierno libra sus almas, Señor.

En ese momento caían los óbolos de la ofrenda. Había que aportar que las ánimas benditas se lo pagarán. Al final del responso el cura revestido de alba y estola animaba a la congregación a rezar una oración penitente para terminar:

▬Digan vuesas mercedes la confesión general.

Don Saturnino se metía en la sacristía, salía a escape y, arremangada la sotana, montaba en su bici y se largaba  a Valtiendas.

Con el rezo del confiteor acababa la liturgia dominical. Mi tío Pedro el sacristán bajaba la tapa del armónium, las chicas del coro bajaban por la escalera de la torre, los turiferarios apagaban las velas, iban saliendo poco a poco las viejas. Se escuchaban valle abajo las campanas de la iglesia de Pecharromán, donde tocaban a misa.

Al abandonar el templo los hombres hacían un garabato ademan de santiguarse y se calaban la gorra en el atrio del templo donde se formaban corrillos. Con la boina cubriendo sus calvas hacían chanzas o comentaban los sucesos más relevantes de la semana al pie de una olma centenaria en medio de la plaza.

El sol de Castilla iluminaba las sonrisas desdentadas y las chaquetas con remiendos de aquellos labrantines que salían de misa y recordaban a sus difuntos en los responsos de don Satur a los que subieron a la barca del más allá y navegaban ya por la laguna Estigia desde donde no se vuelve nunca más.

La devoción a las Animas benditas formó parte de los pensamientos arraigados en mi infancia.

Muerte juicio infierno y gloria ten cristiano en mi memoria ponía en una gran cruz negra pasionista que se alzaba junto al cepillo de las animas al pie de la pila del agua bendita en la portada de la humilde iglesia de Fuentesoto y es que la muerte formaba parte de nuestras vidas y se hallaba presente, inexorable en nuestra visión del mundo, a resultas de un culto ancestral.

La idea era que estamos de paso que la vida es breve y larga será la eternidad. Actualmente hoy a la muerte se le oculta. Devoción a las Ánimas benditas y un cantar: … a la Virgen del Carmen quiero y adoro porque saca las almas del purgatorio, ah el purgatorio fue una teología en la iglesia triunfal que se agrupaba en torno a los muros de Aviñón cuando el cisma de Occidente, dos papas, dos cabezas visibles, el escandaloso Concilio de Constanza y un papa Benedicto XIII honra y gloria de Zaragoza que se negó ante presiones y conminaciones a renunciar a la tiara porque el papa legítimo era él. Ni las iglesias bizantinas ni las nórdicas daban valor a esta creencia con la fuerza que se exhibía en los reinos de Aragón, Valencia, la Aquitania, Toscana. Parece ser que hoy ya no hay Purgatorio. Uno de los últimos pontífices lo suprimió. ¿Qué hacemos entonces con el cepillo de las Animas? El gran escritor catalán Bernardo Metge que escribía no solo en la lengua curial de los reyes aragoneses sino también en la fabla oscense y en latín aborda de la forma elegante esta profunda cuestión que revierte a las profundidades teológicas de la inmortalidad del alma que ya había inquietado a los griegos y romanos. Sea verdad o no que existan, yo sigo en mi senectud rezando, como hice en mi juventud, un padrenuestro a las Animas Benditas antes dormirme… y ellas me lo pagarán porque a fuerza de padrenuestros se las sacaba del purgatorio y se encaminaban al Paraíso. Yo a la sazón me dormía sin ninguna inquietud.

 

HORREOS CALCÍDICOS


A ti te canto

Hórreo calcídico del bardal

Cabe el aljibe y la antojana

Derribado por el viento

Guardabas los trastos viejos y el pan de borona

Los inútiles aperos

el bombín del abuelo cuando marchaba a Oviedo

En un baúl las cartas de amor

Del indiano que marchó a Cuba

Sabías de muchas lunas de enero

Bodas y bautizos

Mis antepasados muertos

Calcídico edificio

Te hizo un carpintero

Una fecha en el dintel

Y un nombre

Fizolo Lucas Fernández

1789

etiamsi

bello y sagrado como un sacramento

cuéntame lo que sabes

hórreo derribado por el viento

Etiamsi, madera de castaño

Cantaba el colorín y la xana

Mas tú guardabas silencio

lunes, 2 de octubre de 2023

 

Patadas al nido


Hay marea alta

Y andamos todos de cabeza

Pegándole patadas al nido

Se llena de ternejales y valentones

El coso taurino

Redondel de las Cortes

Lo suyo es viltrotear

El mulo pega coces y respingos

Y el arraez de esta nave nos cunde las costillas

A golpes de rebenque

Y de noticias atorrantes y aterradoras

Échate al lado que viene la apisonadora

Se ergotiza y parlamenta

El pez tiene escamas

Y pinchos el tomillo burrero

Y vamos remando a pareles

Por un mar de insidias y borrascas

No es bueno arriar vela

Ni pegar patadas al nido

Tú verás.

 

QUEVEDO LOS SUEÑOS FICCIÓN Y REALIDAD


Tenía 28 años era un minorista catedrático recién licenciado de la universidad de Alcalá donde se especializó en las Sagradas Escrituras, es el autor clásico conoce la lengua hebrea mejor que ningún otro. ¿Era Quevedo judío? No lo sabemos. Lo que sí que es cierto es que se erige en paladín de los santiaguistas que ridiculizaban a los cristianos nuevos y querían proclamar patrona de España a Teresa de Jesús echando a las calderas de Pedro Botero al Hijo del Trueno. Los Sueños es una gira por los distintos lugares del infierno. Visión escatológica. Quevedo bosqueja con la pluma lo que el Bosco traza con el pincel. Es una meditatio mortis adobada de sátira y de critica social.

A Quevedo no le gustaban los sastres ni los boticarios, se ensaña contra los quirománticos, a los abogados los toma a cachondeo y se mofa de las mujeres y de los maridos engañados. Desgraciadamente su misoginia anuncia una realidad profética como la que vive España cuando la lucha de clases fue reemplazada por la lucha de géneros; “un mal casado tiene en su mujer una herramienta para la muerte porque el matrimonio puede ser un infierno portátil”. En los Sueños sale a relucir las habilidades de un espadachín del idioma. Quevedo sondea las posibilidades del idioma castellano haciendo esgrima con los conceptos. Es difícil seguirle en muchos casos porque en su habilidad idiomática sorprende. Es sin duda el mejor escritor en la lengua castellana

 


CATACUMBA


Huyo del mundo

A mi particular Tebaida

Desierto y catacumba

Peces eucarísticos

Libros, el mechero del santo de la Suzi,

Retratos de Helen, efectos personales

Y cachimbas

Oratorio fumadero meódromo y biblioteca todo en uno

Incensarios de mis pulmones

En cada pujada late

El pensamiento de una idea

Que acaricio unos instantes

Luego se va el ángel

El deseo de un mundo mejor

Regresa raudo

Ordenadores

Y vasos de vino

Relinchos del caballo de Baco

Voces que llegan por la radio

Muerta la onda corta

La FM solo da trivialidades

Amo mi catacumba

“kaza” abajo y kubos cueva

sobre el altar de los crepúsculos

guardo el antimension relicario

santos corporales

Conque rezo la misa del alba

entre urnas

inciensos y turíbulos

motetes gregorianos

y tibores

conteniendo el secreto

de mis laberintos personales

todo es un abracadabra


3 de enero 2023

 

CORRESPONSALES ESPAÑOLES EN BERLÍN: ABEYTUA, POMBO ANGULO, ERNESTO DEL CAMPO, BLANCO TOBIO, CELSO COLLAZOS, PACO LUCIENTES


Es cuaresma. Es Ramadán y yo trato de buscar sentido a este ciempiés de la actualidad que es un enigma. Quisiera rendir tributo a aquella galería de grandes corresponsales que tuvo la prensa española y hoy sus crónicas crían polvo de olvido en los plúteos de las hemerotecas. El corresponsal en el extranjero a día de hoy es un oficio extinguido arrollado por la brutalidad total del pensamiento único y de la verdad dogmática impuesta desde arriba. Me cabe el honor de haber sido uno de los últimos mohicanos en esta lista (Josefina Carabias, Pilar Nervión, Ismael Herraiz, Rodrigo Royo, Pedro Wender, Cesar Santos, Félix Ortega) ejerciendo las corresponsalías de Arriba en Londres y en Nueva York. Uno de los recursos que teníamos era darle la vuelta a las noticias y obligar al lector a leer entre lineas. Era más importante lo que se callaba o se sobreentendía en una crónica que lo que se contaba expresamente. Hoy todos repiten como loritos la versión oficial. Abeytua aquel vasco falangista que luego se exiló a México volvía del revés lo que decía por ejemplo el “Volkisch Beobactung” el diario de los nazis de Berlín. Hoy sería imposible hacer lo mismo con las versiones que dan por ejemplo “El Mundo”, “El Pais”, “La Razón” todos repiten a coro la apología de Zelenski sumándose a la cuerda de las grandes cadenas y medios occidentales desde el Washingyon Post al FAZ pasando por los tabloides ingleses. Nos presentan al pequeño napoleón ucraniano como el salvador de su país mientras pintan a Putin con colores del diablo, pero yo encuentro muchos símiles en el jijo del zapatero de Lvod con aquel “gefreiter” o cabo puertas que engañó y sumió al pueblo alemán en la mayor tragedia de su historia. Es un Hitler redivivo.

En “Lo que se de los nazis” Abeytua que trabajaba para la radio Rundfunk germana y la agencia Ocean como traductor exalta el valor, la paciencia, y la disciplina del pueblo alemán. Iban como ovejas al matadero. Sin rechistar aun sabiendo de antemano que daban la guerra por perdida refractrios a poner en tela de juicio la locura hitleriana al menos en público. Item más en las crónicas de los corresponsales españoles se nota cierto espíritu critico arriesgándose muchos a la expulsión. Goebbels sin embargo en la creencia de que las guerras del futuro las ganaría la información mimaba a los corresponsales españoles. Pombo Angulo le llamaba Der heilige Lahm (el divino cojo. No ha de negarse que era un tipo listo. Sus doctrinas han sido recogidas y aumentadas por la prensa de las democracias.

Odiaban a Hitler pero un sexto sentido para la disciplina y el amor a la patria les inhibía rebelarse. En casi todas las familias había un caído y algo similar ocurrió con los rusos porque la verdadera batalla cuerpo a cuerpo fue entre los alemanes y los ruskis. Los americanos ríete de los crímenes contra la humanidad hicieron la guerra desde el aire arrasando ciudades Dresde, Hamburgo, Berlín, Colonia. Las borraron del mapa. Alfombraron los campos alemanes de fosforo y de bombas incendiarias. Sin embargo, los alemanes no odiaban a los ingleses. Abeytua cuenta una anécdota; un piloto de la RAF es abatido y se presenta en un pueblo le pide al alcalde ser conducido a la comisaria, el aldeano que le recoge limpia sus heridas y le da un café, luego se dirigen a la Komandantur donde se entrega. Por todo comentario de los presentes se escucha esta frase: “So ein Kerl (vaya un tío por dos reales).

Luego cuenta lo difícil que fue la huida de Alemania. Da un dato; si tenias dinero podías salir y muchos judíos ──constata como hecho evidente y corriente─ obtuvieron pasaporte para alcanzar los Estados Unidos via España. El embajador Oyorzabal de nuestra legación en Berlín no tuvo esa suerte. El tren en el que viajaba Jesus Oyarzabal fue atacado por los maquis en Francia, perecieron doscientos españoles en aquel ataque terrorista. Contar estas cosas desde una óptica objetiva e independiente me reconcilia con mi profesión, haciéndome olvidar las zozobras y persecución de que fui objeto por el Régimen “demócrata”, en estos días aciagos donde ha vuelto a resurgir el gefreiter alemán en la persona de un cómico ucraniano gozando de todo el respaldo del canalla Biden dispuesto a una guerra por poderes con los peligros que semejante locura de apoyo incondicional a Kiev traerá por la paz del mundo. En este conflicto se estampa el desdén que los norteamericanos sienten hacia Europa. ¿Volveremos a ver colar a los fatídicos B52 con sus panzas nucleares? El espectro de Hiroshima se alza ominoso sobre el horizonte y todo por culpa de ese histérico hijo de Hitler que se desmelena en sus comunicados pidiendo armas, tanques, lanzaderas volantes y toda clase de pertrechos para el exterminio de la humanidad.



 

CUERVOS


Hacen sus concilios en el prado, el aire de la mañana baña sus cuerpos que garlan entrambos macho y hembra. Oí decir a los rusos que no puede ser el cuervo más negro que sus alas; tengo la sensación de que me están observando a mí esos bichos. Y dan a los otros pajarillos para que tomen el olivo.

El macho alfa de la bandada se le nota porque su voz ─los córvidos son garrúlidos, capaces de imitar la voz humana aun cuando sea menos perceptible su entonación que la de los loros, es más rajada y los machos lucen canas en el copete a la manera de garvín pero sin los colores de la cresta de la abubilla─ me mira con sus ojos intensos observadores, negros como la endrina.

Su vista de lince parece propia de un espía y sus patas que se mueven trabajosas sobre el pasto, exhiben garras propias de un inquisidor. Las zarpas del cuervo son tan grandes que las aves de dicha especie parecen andar a la pata coja.

Las demás aves huyen de ellos pero el cuervo siempre atento y vigilante es el pájaro que da el aviso a la menor señal de peligro. La mitología lo corona como nefasto. Sus graznidos anuncian calamidades.

Los cuervos no rapiñan aunque puede alimentarse de mortecino pero prefieren las bayas, los higos y la simiente del trigo de los sembrados que escarban con su poderoso pico. No temen a las águilas y hacen frente al gavilán.

Siempre van en grupo como la Santa Compaña, comunicándose con sus graznidos excepto la urraca que es entre todos los glagólidos la más independiente. Más libre y circunspecta.

Viste de negro y blanco como los agustinos.

En Segovia las llamamos picazas por el grito desagradable que lanzan subidas a las ramas de los copos de la pobeda.

Al igual que el grajo posee su misma retentiva, buena memoria, cabeza cuadrada y largo pico, pero la urraca por temperamento es ladrona, se lleva al nido todo lo que pilla y con frecuencia roba los polluelos de la puesta de otros pajarillos.

Ahí está esa tanda de grajos como deliberantes y en concilio sobre cómo acometer el estofado de una res muerta. Uno del grupo vigila mientras los otros manducan.

Ya pasaron los comedios de abril y son vísperas de San Marcos rey de los charcos ─lo cantábamos en rueda en la postguerra los niños de las escuelas─ porque era tiempo de lluvias en toda España. La fiesta del santo evangelista se celebra en 25 de abril.

Que llueva… que llueva… la Virgen de la Cueva… agua san marcos rey de los charcos… que llueva sobre mi cebada que ya está granada… y sobre mis uvitas que son pequeñitas, que sí que no que llueva chaparrón con azúcar y turrón”

Este año del 23 fatídico no hay charcos pues no llueve y el personal anda con la mosca en la oreja y yo me digo qué ya lloverá pues a lo largo de mi vida he sido testigo de unas cuantas secas. La cosa tiene que ver segun los astrologos con las intercadencias y reflujos de las manchas solares.

Por ejemplo la que hubimos en Madrid el año 65 que no cayó gota desde agosto a mayo pero en el 66 se plantó a chaparrear y casi no paró hasta el 68.

¡Puaf! se asaban los pavos y podíase freír un par de huevos en la calzada si no hubiera dejado de poner las gallinas por falta de alpiste.

Creo que esto son ciclos.

No seamos alarmistas ni apocalípticos. Hagamos una rogativa. Eso sí, pero la gente de mi país se ha vuelto descreída y no está para letanías.

La bandada de grajos, mientras tanto, reunida en concilio cerca de un jabato muerto al pie del manzano (en esta zona de Asturias he sentido aullar al lobo y gruñir al jabalí por la noche mientras el cuervo vozna a todas horas) interrumpe su convite de cadaverina al sentir el pestillo de la verja del portillo cuando yo me acerco. Echa a volar.

Son pájaros listos, pero de mal agüero en muchos casos. No creo en supercherías, pero brujas haber haylas. Los rusos cuando ven a un cuervo o un pope se cambian de acera. los cuervos, los abogados y toda la gente vestida de negro da mala suerte, pero no seamos superticiosos


viernes, 21 de abril de 2023

domingo, 1 de octubre de 2023

 PEPITA JIMENEZ VALERA FUE EMBAJADOR EN PETROGRADO



Leo a Juan Valera recios calores del veranillo de san Miguel. Pepita Jiménez era un libro prohibido en aquellos seminarios de los cincuenta del pasado siglo. Si decían que estaban “pensándoselo” es que habían rociado su espíritu de la doctrina de este libro librepensador. Es un tratado de psicología algo melifluo.

Entre tarros de miel don Juan Valera vierte cuartillos de ponzoña de forma subrepticia, oculta. Paralipómenos. El amor divino se enfrenta al amor humano. Un joven seminarista a punto de recibir las órdenes mayores durante unas vacaciones conoce a Pepita a la que pretende su padre, a quien va a quitar la novia. Viudita rica que con un ojo llora y con el otro repica. Paseos a caballos, merendolas en el campo, el juego del tresillo y el roce de las piernas de Pepita con las del aspirante al sacerdocio que se quería ir a África o a la India a convertir negritos y pasa lo que tiene que pasar.

Don Luis y Pepita hacen cacharritos. No podía ser de otra manera. A los veintidós años un hombre es un torrente de hormonas.

No conoce la vida y mucho menos a las mujeres que son harto complicadas.

Veladamente Valera denuncia uno de los males de la iglesia latina en su prospecto de producir maricas y homosexuales con un lirio en las manos o verracos, garañones, depredadores sexuales.

Es el caso de ese cura malacitano que se pasaba por la piedra a sus feligresas previamente de dormirlas administrándolas un brebaje.

Ahora bien, los que intentan convertir a la SRI en una cuestión de bragueta son unos tarados mentales.

La iglesia triunfó en España pese a estas minucias y para demostrarlo ahí están elevándose en cada pueblo esas torres de las humildes espadañas o las agujas atravesando el cielo de las catedrales medievales, esas ermitas, esos humilladeros esparcidos por media Europa, esos monasterios de acogida al peregrino esas universidades. Todas esas obras de arte.

Todas esas sinfonías y polifonías. El esplendor de su liturgia. En la labor educadora la iglesia es imbatible. Nos enseñó a rezar y a pensar a muchos de nosotros. En mis libros yo hablo de una iglesia esotérica lo místico lo de adentro y otra iglesia exotérica la cáscara, lo de afuera: cánones, obispos, sínodos, política, encíclicas, visitas pastorales, happenings como el del Día de la Juventud, concilios.

Detrás de todo ello esto se esconde (paralipómenos) maraña muy complicada e inextricable la cara de Xto.

¿Qué tendrá que ver ello con ese párroco salido que le toque la pilila al monaguillo o al arcipreste que se acuesta con una de las Hijas de María?

El volteriano Valera ataca a los curas por su flanco más débil y cuenta con muchos seguidores más de un siglo después de su muerte.

A punto de celebrarse el bicentenario del autor egabrense 1824-1905 merece la pena consignarse algo importante. Que el desastroso reinado de los borbones Fernando VII, Isabel II, María Cristina, Alfonso XII y Alfonso XIII no fue óbice para que la literatura española viviese un nuevo siglo de Oro: Mesonero Romanos, Galdós, Pereda, Bécquer, Clarín, Fernán Caballero, Espronceda, Menéndez y Pelayo que remata en los del 98.

Valera escribía unas novelas lineales, optimistas, donde todo acaba bien y tutti contenti es el caso de don Luis que se casa con Pepita y viven felices y comieron perdices.

No es un genio. SÓLO UN INGENIO pero todo el aseo de su prosa contrasta con la vida de su juventud. Asiduo visitante de los burdeles de Madrid junto a su amigo M. Pelayo y como embajador en la corte de los zares tuvo no pocos líos con marquesas y duquesas rusas pero apenas queda nada de su gestión como agregado del plenipotenciario del gobierno de Madrid ante la corte de Nicolás I. tiempo adelante se desplazó como representante de Isabel II Washington. Y a orillas del Potomac se lo pasó tan bien como en las del Lena.

Se cuenta que tuvo una amante estadounidense a la cual abandonó y ésta, despechada, se suicidó. Sus cartas a M. Pelayo que también era buen eje se hallan plagadas de anécdotas sobre lances sexuales y conspicuas visitadoras. ¿Era el egabrense un sátiro, un calavera? En sus escritos ponderados y eutrapélicos no se aprecia atingencia en el sentido de sus aficiones donjuanescas. Murió ciego en Madrid y a lo que parece nunca cesó en su afición al sexo y al trato torpe con visitadoras. Se había paseado por los mejores burdeles de España y del extranjero. Parece ser que las que más le agradaban eran las mulatas portuguesas. Amigo del general Serrano, también fue embajador en Lisboa.