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sábado, 28 de mayo de 2016

MEMEBIBRE PARA MOLINOS








 VINUM BONUM

Membibre para molinos, Aldeasoña para peces y Pecharrromán para vino. Castro los chivos. Torreadrada las cabras, Valtiendas pa que me entiendas. Fuentesoto cagaberros que se crían en la Descolgada do caga y mea la zorra cuando le viene en gana” son estrofas del prefacio lúdico que cantaba mi abuelo sobre el trillo en las largas tardes de agosto mientras caía la parva.

Los aldeanos habían escuchado mil veces el famoso prefacio gregoriano que cantaba el cura a la misa de difuntos y se les había quedado la musiquilla de la melopea tan pegadiza del canto llano  al oído; lo vertían al castellano y, de paso describían las características del paisaje y del paisanaje que habitaba aquellos pueblos de la contornada, sobre la cornisa del Duratón comunidad de Villa y Tierra, pagos entre Sacramenia y Sepúlveda.

A los de cada lugar se les asignaba un peculiar sobrenombre. O un mote característico. Unos eran los "sardones" otros los "albarcas" y otros los "coritos" pues hablaban con acento gallego; a uno le llamaban "tintafina" y a otro "cagapoquito" se conoce que el hombre padecía de exreñimiento. Nombres y cantinelas no nos faltaban, se conoce que culturalmente éramos un pueblo de gran riqueza, aunque muchos de aquellos genios sólo a veces ni cumplían con la escuela; las cuatro letras y vas que ardes.

En otro orden de cosas, asimismo, gran riqueza piscícola y agrícola teníamos: vegas y humerales encajonadas en los valles de aquellos recios pagos. Arriba el páramo y el somo, y abajo el soto y el río. En verdad que de mimbreras, berrales, pobedas, guindos e incluso pomares andábamos abastecidos. Recuerdo aquellos olores, aquellas fragancias, cuando pasaba junto a las pomaradas delante la casa del señor Médico don Adolfo cuando iba a la fuente grande de Fuentesoto a llenar la botija. Aromas exquisitos que ya no recuperaré jamás.

Los pueblos quedaron deshabitados en los sesenta pero ahora, con la jubilación en el bolsillo, vuelven al terruño y durante los meses de verano algunos pueblos se colman de vida, de risas de cantos de voces de niños y vuelven a abrirse algunas bodegas aunque ya este vino no sea “aquel vino” por mucho vitivinicultor y mucha técnica enológica que tengamos.

Ya no es lícito pegarle besos al jarro para curar los catarros con la alacridad de entonces ▬claro que éramos más jóvenes, podíamos tomarnos una cántara y al día siguiente amanecías sin “clavo▬ por culpa de los sulfitos. Esa química que permite mantener nuestros caldos pero sea dicho con todos mis respetos para los entendidos es hacerle una judiada a Baco. Ahora el mosto por mucha denominación de origen que traiga en la vitola viene “capado”. Están castrando los expertos a Dionisio.

En Valtiendas para que me entiendas pues en ese pueblo y en Provanco todavía queda algo de aquel clarete de los viejos tiempos venden un aloque que es el único que se acerca a los caldos de aquel entonces. Buena cooperativa donde se pisa la uva aragonesa como en los viejos tiempos. El buen vino no ha menester preservativo. Que ya lo decía el Eclesiastés "vinum bonum laetificat cor hominum" (el vino alegra el corazón de los mortales y se olvida momentaneamente de su destino: la muerte.)

Sin embargo, ¡cuidado! se precisa tomarlo con moderación que a veces se vuelve bronco y ahí estaba como triste memento aquella cruz de piedra a la puerta de nuestra casa, junto al rio de aguas bravas que corría por la mitad del pueblo, alzada para recordar la tragedia de un sampedro a principios del siglo pasado cuando los mozos de Fuentesoto y los de Sacramenia pelearon a navajazos por una moza. Hubo doce muertos. Vinum bonum vinum malum que alegra pero también adementa y es el origen de tragedias familiares.

Claro que al vino como rey y al agua como buey y por entonces trasegábamos los mozos de la quinta del 64 como verdaderos bueyes duendos en el pilón de la fuente de Fuentesoto. Al vino como rey y al agua como buey dicen los castizos. Nosotros no hacíamos caso de tal norma.

Esos polvos al vino, que aborrecía mi abuelo Benjamín cuando iba en el trillo, se han institucionalizado en el mercado a día de hoy. El vino de entonces alegraba las pajarillas y no daba dolor de cabeza. Los sulfitos hoy en día convierten las resacas en pesadillas. Han desvirtuado el legado de Noé para alegrar el corazón de los hombres.

En Pecharromán desceparon los majuelos que plantaron los templarios. No hay cangrejos ya por estos ríos tan salutíferos (en una tarde mi padre y yo en el rio Hoz de Membibre llenamos dos cestos, aquello sí que fue una cangrejada) ¡Dios santo quien habrá envenenado los ríos!

Aquella región poseía una enorme riqueza piscícola. Claro que el que quiera peces… Y nosotros nos mojábamos el culo de lo lindo.  Sin embargo, hoy se vive, se come y se bebe más surtido. Buena gana de lamentarse. Encaremos, optimistas, el futuro, chiquitos.

 

ALFONSO SEXTO GRAN REY DE CASTILLA










ALFONSO VI Y EL CASTILLO DE LA VILLA DE FUENTIDUEÑA  (I)

 

Ya quedan sólo unos farallones desdentados de lo que fue fortaleza bien torreada y excelsa para la defensa de las tierras al sur del Duero pero mi infancia se empapó de la magia de aquel legendario rey castellano que fundó el baluarte de Fuentidueña. Ruinas misteriosas, "castles in Spain". No es lícito desposeer a los pueblos de sus leyendas y de su mitología. Alfonso VI se encuadra como un prócer mitológico en la historia de Castilla.

Íbamos mi primo Agustín y yo a hacer mandados en la burra o en la bicicleta cuando el abuelo caía malo a la botica de la Villa. Subíamos la cuesta de la Fuente Caldera una de las siete raudales que alumbraban agua a Fuentesoto y, alcanzado el camino de la pedriza, pedaleábamos sin parar entre el polvo blanco de la carretera, majuelos, algún solitario almendro desgarbado y a la bajada de siete revueltas toda la historia de Castilla se nos venía encima al cruzar el puente romano. El seis es ni número de suerte y todo cuanto se diga sexto es bueno Alfonso VI, Sixto VI, Alejandro VI un grandísimo papa valenciano que no se privó de nada y hasta tuvo amores y engendró hijos.

Teníamos mi primo y yo que golpear la puerta carretera con fuertes aldabonazos porque el boticario un artillero al que atronaron los estampidos de la batalla de Brunete donde también un obús le segó una pierna oía con dificultad; sordo estaba como un tapón. Debía de ser colega por aquello de la fraternidad de almas del famoso "cojo de Mamblas" al que luego conocería en una residencia de Arévalo para la tercera edad.

Al cabo de un rato bajaba el boticario arrastrando su pata chula por las escaleras. Sus pisadas gloriosas de mutilado de guerra sonaban  como zambombazos. Era don Eutiquio un paisano enorme con un vozarrón que debió de espantar a los sargentos. Su continente poco se compadecía con su alma de castellano campechano. << ¿Quién está malo?>>. <> <>.

Agustín y yo cogíamos las píldoras del preparado, (don Eutiquio con su farmacopea y sus morteros, que leía al Doctor Laguna en sus ratos libres, de hierbas oficinales sabía los suyo) mirábamos impresionados para las ristras de tarros y morteros donde se guardaban las hierbas de toda la medicina homeopática y salíamos de estampida dejando atrás aquel pueblo misterioso que era como un baluarte a la vera del Duratón donde había quedado fraguado el nombre y el espíritu de Alfonso VI. Seis/ seis/ seis, número que cierra el círculo y me acordaba del juramento de santa Gadea (tuvo arrestos Mío Cid para irle a su rey a pedir cuentas), la afrenta de Carpes y dm Elvira y dm Sol que eran de Oviedo y Zamora la bien cercada unida al nombre de Bellido Delfos y a frases paradigmáticas que sentaron plaza en nuestro idioma... no se gana Zamora en una hora, malhaya el caballero que sin espuelas cabalga... ¡oh qué buen vasallo si hubiese buen señor!

Todas esas escenas se me representaban como en un retablo gótico cuando acudía a la botica de la Villa a por las grajeas que recetaba el médico al abuelo Benjamín. Yo rememoraba las clases de historia de España que luego en el seminario nos  daría don Ramón Alonso en aquel libro de texto que sobre u fondo gris traía una foto del castillo de la Mota y que nos aprendíamos de coro.

Todos aquellos pollos que fuimos bachilleres del plan de Educación creado por el ministro don Pedro Sainz Rodríguez (su ley fue una fragua de entendimientos históricos pues nos enseñó a compadecernos y a sentir las vibraciones de grandeza y las contradicciones de nuestro pueblo) pertenecimos a la última leva de un conocimiento histórico del que se ha privado a las generaciones que vinieron más tarde, no partidista ni cercenado o manipulado por la aleve mano negra del rencor y de la hispanofobia.

No importa que Franco destituyera fulminantemente de su cargo a don Pedro por haberse ido de picos pardos una noche en Vitoria del año 1938. Su plan de estudios le convirtieron en el mejor ministro de Educación que ha tenido España en décadas.

Gracias a él pudimos conocer historia de España y las matemáticas y la física y química en un sistema de educativo hecho para formar jóvenes con ideas claras, inexistente en la actualidad.

Don Pedro se hizo del bando de don Juan y conspiró todo lo que pudo contra el Régimen mientras escribía tratados de mística. En ellos se refería a la magia del número seis.

El pobre abuelo Benjamín moriría de cáncer de próstata. Mas, tengo para mí que aquellas excursiones a la Villa de Fuentidueña a por sus recetas fueron de provecho para mi alma. Desde entonces sueño con la magia del número 6.

 

 

ALFONSO VI SE REFUGIÓ EN FUENTIDUEÑA PERSEGUIDO POR SU HERMANO SANCHO (II)

 

El rey Fernando I rey de Castilla Asturias y León al morir cometió el error de dividir sus reinos entre sus herederos y con esta hijuela vinieron las parcialidades las malquerencias y asomó su cresta la envidia proverbial entre los godos, causante de no pocos males. La prole anduvo en pendencias, leído el legado del testamento, como es habitual entre nosotros.

España enigma histórico padece de una fatídica enfermedad moral: el morbo visigótico, también denominada herencia de san Hermenegildo: la envidia. Parece mentira de un rey católico al que por abjurar del arrianismo le cortaron la cabeza nos dejase mandas tan malas. La de la sierpe quedó vivita y coleando.

Galicia legó, según cuentan las crónicas, a don García, a Sancho Castilla, a don Alfonso León. A Urraca le dio Zamora y a dñª Elvira la plaza de Toro. A partir de ahí el nombre de Alfonso VI va unido a una leyenda de grandezas y luchas interdinasticas fratricidas de los tres reinos. Pero fue el impulsor del arte románico e introdujo en España el Misal Romano,

Se alzó contra su hermano Sancho el cual le vence en la batalla de Plantaca. Hecho prisionero, decide   don Sancho, que no quiso cometer fratricidio ni meterlo en la cárcel, que profese como monje en el monasterio de Sahagún pero el hijo segundón del rey Fernando I  no tenía vocación de fraile y huye a Fuentidueña.

Unos fronterizos de Sacramenia le proporcionan salvoconducto para viajar a tierra de moros.  La taifa de Almonacid pagaba pechas a su progenitor y era su aliado en las pendencias con Navarra.

En Toledo se acoge a la protección de Miramamolín. Allí va a residir en el palacio de Galiana gozando de la hospitalidad y todas las preeminencias del monarca alauita. Quien lo trata con una tolerancia eximia hasta el punto de permitirle la práctica de su religión. Su hermana Urraca, en calidad de princesa zamorana, desde Castilla envió regalos al rey moro, y a Toledo llegó una comitiva presidida por Pero Ansures para rendir tributos y vasallaje al rey de Toledo. En el grupo venían varios clérigos y un monje que decía las misas  griegas (en rito mozárabe al monarca exilado, Alfonso luego aboliría el canon visigótico, aconsejado por doña Constanza, que era francesa, y los benedictinos de Cluny) al rey exilado.

Entre los recién llegados, siguiendo por este orden de cosas, se encuentra un personaje importante, un caballero por nombre Rodrigo Díaz de Vivar que se puso al frente de las mesnadas de Miramamolín en sus guerras contra Hixen II de Córdoba y contra el rey de Aragón. Por su valentía y su eficacia en las lides, la tropa empezó a llamarle "sidi" (señor.)

Rodrigo era un mercenario que se ganaba el pan a sueldo del que mejor pagaba. Unas veces por los cristianos y otra por los moros. Pues bien lo detallaba doña Urraca que era algo ligera de cascos "a los moros por dinero y a los cristianos de balde". Aquel mundo era un mundo interactivo.

Moros y cristianos en esta época de últimos del s. XI se conocían bien unos a otros, peleaban sí, se hacían la guerra, se robaban las mujeres e intercambiaban castillos y regalos, y, si no rezaban juntos, al menos juntos pensaban, puesto que lo morisco anda muy entreverado con el alma castellana.

No hay más que echar mano del refranero <<en casa de moro no parles algarabía>>, Alfonso y Miramamolín se hicieron amigos, organizaban torneos en comandita, iban a cazar juntos, jugaban al ajedrez y pasaban ratos agradables en compañía paseando por las soledades de aquel cigarral que llamaban la Huerta del Rey,  o Palacio de Galiana a orillas del Tajo.

Dicen los cronistas que Alfonso sentía nostalgia de su esposa asturiana, doña Inés con la cual había contraído nupcias en Oviedo. Al fallecer ésta, se casa con Constanza hija del emperador de Alemania, boda por motivos políticos. Sin embargo, su presencia en Toledo dio lugar a una hermosa leyenda. Su verdadera pasión fue una hurí toledana. Fueron sus amores con la hija del rey de Sevilla, a su vez hija de una cautiva cristiana por nombre Isabel, la mora Zaida.

¿Quién no ha oído hablar del ceñidor de la mora Zaira y de la leyenda de los panes de stª Casilda bajando a dar de comer a los presos cristianos, encanenados en las mazmorras de Miramamolín, que en su regazo se convierten en rosas? "¿Qué llevas ahí, niña?". "Rosas, padre". Casilda abrió el delantal y efectivamente el suelo se inundó de flores por obra de la cristiana caridad.

Aquellos amores fueron fuente de inspiración de los romances fronterizos que han corrido por Castilla en boca de juglares hasta nuestros días y hablan de un entendimiento, si no frecuente al menos posible, entre las tres religiones monoteistas, surgido al albur de la escuela de Traductores de Toledo. Toquemos madera.

 

 

ALFONSO VI: INNOVACIÓN LITÚRGICA y (III)

 

Aquel buen rey sexto de los alfonsos murió en Toledo de 79 años el primero de julio de 1109. Fue muy querido de las mujeres de las cuales enterraría a seis según refiere Cristóbal Lozano en su libro "Historias y Leyendas". De la legítima Constanza tuvo a doña Urraca a la que bautizó con el nombre de su tía. Esta infanta daría luego mucho que hablar por su poco recato y vida un tanto licenciosa cuya es la frase de "a los moros por dinero y a los cristianos "gratis et amore". Esa palabra non digades, hija. Sin embargo, ella se la soltó a su padre con el desparpajo e impudencia de las que ejercen el oficio más viejo del mundo. Callades, hija, callades... La hija le salió pinturera y don Alfonso al oír mentar esa palabra en boca de su hija predilecta se mostró muy dolido y pesaroso. Pero doña Urraca se proclamaba partidaria del amor libre ya en aquellos años.

Sería la madre nada menos que de Alfonso VII el Emperador una de las figuras más excelsas de la dinastía castellana continuador de la obra de su abuelo y que fortificó sus reinos con castillos templarios.

La iglesia de san Gregario de Fuentesoto como prueba el epígrafe que en su día tuvimos a bien leer para los lectores del "Adelantado de Segovia"

De la ilegítima, la mora Zaida, bautizada en san Isidoro de León con el nombre de Isabel nacieron el heredero de la corona don Sancho que moriría mozo en la batalla de Uclés y otras dos infantas.

Muy novelesca y entreverada de leyendas fue la vida de este hombre.

Don Alfonso estaba en Toledo cuando le llegaron nuevas de la muerte de su hermano en el cerco de Zamora a manos de Bellido Dolfos que ha pasado a la historia como el paradigma de la traición, la vera efigie del despecho y la alevosía. De esta fama ignominiosa no se libran los zamoranos. "No murió por las tabernas ni tampoco tablas jugando que él murió sobre Zamora vuestra honra resguardando" Pero Dolfos no era zamorano sino de Benavente buen pueblo y mala gente y que perdonen los benaventinos pero es lo que se dice por aquellos pagos. El mismo nombre  de Benavente no es cristiano sino árabe: Ben Avet (hijo de Alá el misericordioso.)

Poca misericordia tuvo con don Sancho al que traspasó con un venablo buscando, una vez cometida su alevosía, asilo luego en una iglesia.  El Cid que lo estaba viendo salió en su persecución y no pudo alcanzarlo. Había montado a pelo sobre su alazán y de ahí la frase con que maldijo su suerte: "malhaya el caballero que sin espuelas cabalga".

Aquel regicidio puesto que no hay mal que por bien no venga cambiaría el curso de los acontecimientos en la historia de España. Es el primer conato de unión. Galicia, Asturias y León quedarían incorporados a la corona de Castilla. Navarra y Aragón seguirían  con el matrimonio de Fernando e Isabel en Segovia tras la jura junto a la olma de san Miguel en 1475.

Sin dar parte a su protector el taifa de Toledo, Miramamolín, una noche en compañía de sus fieles vasallos, se descuelga por un adarve próximo a la puerta del Cambrón y llega a Burgos a empuñar el cetro y ceñirse la corona de don Pelayo.

El Cid en santa Gadea le toma declaración de no haber participado en la conjura. Cuenta el Cantar de Mío Cid que ante el atrevimiento de su vasallo al rey le mudara la color. Su Majestad nunca perdonaría aquel agravio. Y lo desterró a Valencia.

En su reinado hubo rieptos y traiciones, treguas, concordias y discordias, gloriosas campañas contra el moro y hechos atroces. Es ni más ni menos la tinta ensangrentada con la que se escribe la historia. No guardó las alianzas Alfonso con Miramamolín.

Prevaricó, pues, muerto éste, plantó cerco a la Ciudad Imperial a la que conquista el año 1085. Mandó traer, por influjo de doña Constanza, monjes franceses que repoblaron Castilla y cambió la vieja liturgia mozárabe de signo oriental más rica y expresiva por la romana mucho más adusta.

Un día de la navidad de 1085 se cantó en Toledo  por primera vez la misa en latín conforme al canon romano. El viejo rito de san Isidoro quedó abolido.

Para Alfonso VI el legado de la Reconquista y la venganza del conde don Julián prevalecieron sobre el sentimiento de amistad y la palabra empeñada al amigo. El arcano de la Cava forma parte del misterio de España pero no nos adentremos en este laberinto de esa misteriosa cueva que se esconde en un cerro de Toledo. Dejémoslo estar. La hidalguía y la largueza se conjugan, a lo largo de los siglos, con la atrocidad, los fratricidios, las envidias un mundo perdido y encontrado a través de los pasillos de la famosa Cava Florinda.

Estos reinos llamados cristianos, cristianos en la fe pero no tanto en la conducta ni en la moral, se fraguaron en la lucha contra el Islam. Algo ineluctable e incuestionable. Ese es el mensaje del misterioso legado de venganza de don Rodrigo de la sangre derramada en Guadalete y de las maldades de un obispo libelático. Ese don Opas enigmático símbolo de la traición aparece en múltiples páginas ensangrentadas de la historia de España.

Su designio forma parte del morbo visigótico que no viene a ser sino la enfermedad del alma de un pueblo de sangre ardiente y generosa por demás pero también dañada porque se entristece del bien ajeno. Sin embargo, el número seis que cierra el círculo, el que ceñía Alfonso VI como emblema en su corona, es el antídoto contra esa afección. Sigamos buscando la piedra filosofal. Aléjense las pesadillas de nosotros.

ANTONIO PARRA GALINDO

domingo, 10 de abril de 2016

MI LIBRO CORRESPONSAL EN LONDRES A LA VENTA

la vida en inglaterra antes de la llegada de la thatcher fui el ultimo de la saga de los corresponsales que ha tenido España
Corresponsal en Londres - libro publicado en Círculo Rojo Fue una verdadera suerte. Ser corresponsal en Londres, era la consagración de un periodista. Yo escuché cantar al mirlo blanco. Viví en una casa de un barrio pijo habitada por el fantasma de un templario. Tuve amores y desamores. Fui leal a mi patria y a mí mismo. Que me quiten los "bailao". En la España de Franco había mucho más libertad que ahora. Por todo eso y por mucho más, gracias, Señor





TEXTO BOOKTRAILER CORRESPONSAL EN LONDRES


 


 


 


Antonio Parra tuvo un sueño: ser corresponsal en Londres y ese sueño se materializó recién terminada su carrera de periodista y filólogo, a los 28 años. Una corresponsalía en la capital británica viene a ser como el mirlo blanco de los que ejercen el periodismo.  Antonio Parra, tuvo la suerte de contar para sus lectores de una cadena integrada por medio centenar de diarios españoles cómo era la vida británica antes de la llegada de Margaret Thatcher.


Y también le cupo la dicha de habitar una casa con fantasma en el barrio de South Kensington. Era el espíritu del Conde Kelly, un templario que regresaba a la que fue su morada. Algunas noches, picaba a la puerta y daba golpecitos en la pared, o se recogía en la bodega donde el periodista tenía el télex para enviar sus despachos a Madrid. Aquellas reminiscencias son el material de esta interesante novela donde la realidad se entremezcla con la ficción.


 


De una manera oblicua, intensa y rápida, y haciendo gala de un estilo moderno, no exento de ironía, el autor va narrando episodios de sus vivencias en aquella Inglaterra Feliz, la de los Beatles, la de las queimadas de Manolo Fraga en la embajada, los pactos, los consensos y contubernios, el amor, el desamor, desde el recuerdo de un tiempo que no volverá, sino a través de la magia de la literatura.

LIOS DE PANTALONES Y FALDAS EN DOWNING STREET. EL PRIMADO ANGLICANO ES HIJO FORNECINO

 

 

 

Fornecino viene de "fornax" horno porque en los lenocinios romanos había una caldera donde se calentaban en cueros vivos los cuerpos y pecaban las almas. De ahí viene fornicación asunto viejo del mundo y sin enmienda pues no hay solución para la pasión que quema. Y la fornicación alcanza los altos estrados, los palacios episcopales, los conventos, los cuerpos de guardia, las tiaras, los ministerios. El hombre es yesca y la mujer estopa. Bueno por donde empezamos. Una noticia conmueve a Inglaterra resulta que el primado anglicano arzobispo Welby no es hijo de su padre sino fruto de unos amores que tuvo su madre con el secretario de Winston Churchill.

Fumemos un puro en su memoria. La sede cantuariense hasta el cisma luterano era uno de los solios más importantes de la cristiandad. Ahora es un arzobispado que rinde honores a la Reina Elisabeth cabeza visible de la iglesia fundada por san Agustín y que tuvo prelados eminentes como Beckett y el propio Austin mártir de la fe por haber sido degollado por los sicarios del rey Ricardo III cuando se disponía a decir misa a pie de altar.  Fue cuna de las primeras victimas de la guerra de las Investiduras.

Su fiesta la de Austin canturiense lo celebra la iglesia católica el último día del año.

La iglesia es una institución religiosa pero tambien temporal y eso lo supieron entender bien los ingleses con su acendrado talante nacionalista (para ellos el papa no es más que un mandatario extranjero) y la tradición siguiendo una creencia secular en el medievo "iglesia, mar o casa real" en Canterbury siempre se sentaron los bastardos. La iglesia sirve al estado como una institución más. Ese sentido práctico les libró a los ingleses de no pocas trifulcas teológicas.

Ahora resulta que el arzobispo Welby segun revelaba el Telegraph fue el fruto adulterino de su madre con el secretario de Sir Winston Churchill. Parece ser que el número 10 de la calle Downing por aquello de que el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe más todavía, era ya una casa de los líos en los tiempos del premier inglés, aquel tigre de Bengala con cara de bebé, que dio la victoria a los occidentales frente a los alemanes en la segunda guerra mundial.

El propio interesado con toda humildad lo explica en una pastoral exonerando a su madre de posibles culpas. El padre legitimo del que llegaría a asentar sus posaderas en la silla primada era alcohólico por lo visto (vaya por Dios pero a mí no me parece congruente la disculpa pienso que un adulterio siempre será un adulterio un gran pecado según la ley judía y el Derecho Canónico) y en esas estamos.

A este respecto recuerdo una anécdota. Ocurrió en Madrid en tiempos del obispo Eijo Garay. El ministro Ibáñez Martin que tenía fama de carca había invitado a su mesa al obispo complutense y patriarca de las Indias Occidentales el susodicho Eijo.

Ibañez Martin era sordo como una tapia y aquella noche no había comparecido a la cena de autoridades con el correspondiente sonotone que siempre portaba a la oreja.

Empezaron el ágape, sirvieron la sopa. Por decir algo el prelado le preguntó al ministro por su señora.

--- ¿Cómo está su mujer, señor ministro?

--- ¿Eh?

--- Que si está ya buena su mujer. Me han dicho que tiene gripe.

El interpelado creía que le preguntaban por la sopa.

--- Muy buena y muy caliente. Se la recomiendo a usted de todo punto, señor ministro.

¡Dios santo la que se armó en aquella España de los años del Nacional Catolicismo!

Los líos en ca del míster Churchill y el muchacho de origen adulterino que llegaría a lucir en sus dedos el anillo cantuariense y el báculo del poder no es más que una versión corregida y aumentada de los comensales de aquella cena de marras en el ministerio de la Gobernación, un "malentendu" como otro cualquiera. El mundo está poblado de hijos de padre desconocido. C´est la vie

miércoles, 6 de abril de 2016

CADAVAL

PALABRAS JUNTO AL MURO

Daregi bratri i sostri, ladies and gentlemen, yes we can, podemos o no podemos; la politica española es un saladero ceremonia de la confusión abocada a la violencia y a los rosarios dela Aurora pero mister Churches no es más que un pijo que toca la flauta al son que le marcan en Langley y Cia, y cinismo puro. Conque andan todos muy alarmados con Venezuela pero Maduro no es más que un hombre de paja de diseño norteamericano como la coca cola y aquí todos se tragan el sapo mientras se desayunan un tigre y los tertulieros, duro que te pego dandole a la húmeda. Fuenteovejuna todos a una, siempre los mismos, cambias de canal y te encuentras las mismas caras y los mismos y aburridos rostros pálidos,  tonos de una melopea monocorde. No hay espeque para sostener el puntal. ¿Cómo estaba la plaza? Así, así, y juntas los cinco dedos de la mano para hacer el signo de abarrotada.Nos dormimos ante el televisor, estamos aburridos, otro toro que este no vale. Muchos se creen que el toro de Intereconomía es de derechas. Yo le he visto pastar pòr la Quinta Avenida. Ni muge ni amurca. Está castrado buey duendo del mundo de los negocios. ¿Esto se derrumba? En el congreso está Nerón tocando el harpa anunciando el nuevo incendio de Roma que por la puerta asoma. A Rajoy mismamente le da por el salterio y el Iglesias (chico aplicado y listo que hace bien las tareas que le imponen sus pupilos) saca notas de una partitura para interpretar una tonada en su olifante. ¿Dónde estará el elefante blanco? ¿ Es esto la otra versión del olifante?  ¿Un golpe de estado sin sangre mirando a la galería?Me falta la respiración ante este panorama. La pesca a los quince días apesta. Y apeustia es lo que sufrimos todos los españoles ahora mismo. En el cadaval recien quemado huele a incienso y humazo. Pero estos no son más que palabras contra el muro disgresiones de un poeta que profetiza mirando al tendido, oh patres conscripti, daregi bratri i sostri, ladies and gentlemen

lunes, 4 de abril de 2016

cavedio


Cavedio y cávea

 

Estamos en una jaula y el peristilo que rodea al patio romano exhibe el foramen de un pozo. Sacio mi sed de saber en Complutum catolicismo romano tesis como marchas y contramarchas silogismos donde todo fluye y congruye pero otras veces, la suerte adversa, surge el entimema y a ver quién es el majo que pone tres pies al gato. Yo creo sin embargo en la comunión de los santos que es el efecto mariposa. Todo bajo los arcos del cielo está relacionado. El vuelo de una mariposa en Soria puede determinar un terremoto en las Kuriles. Los santos no conocen por sí mismos nuestros anhelos y los anhelos humanos están ocultos a su razón. Carecen de la ciencia infusa pero Dios lo ve todo. El ojo de Ra es el ojo de Dios que pintamos como un triángulo. Hay que tener paciencia y perseverar en la virtud. Colocarse unas orejeras en el cabezal para no ver lo que nos disipa y vos estorba taponarse las orejas para no escuchar el canto de sirena hasta que quiebren los cántaros de las Danaides. No exhiba el Clunáculo ante el enemigo que te reta y que te irrita guarda el puñal en su vaina que el que a hierro mata muere por los fierros. Mira que el vino trae resacas y los aflujos en la helada son aterradores a causa de la evaporación del etílico en el vientre (cataclasis) vive tu vida órfica y soporta con paciencia los dolores y dolamas de tu artralgia sólo cuando no haya otro remedio ingiere vino hasta que cante  y te sumerja en el sueño la melopea de su voz alectoria que despierta la mañana pez y ancora ancla y delfín hasta la segunda venida del quiasmo. Mientras tanto da vueltas por el cavedio y empápate de tus saberes peripatéticos.   

sábado, 19 de marzo de 2016


Redde mihi domine stolam, inmortalitatis quam perdidi. Y, al decir esto, el cura de Riofrío besa la estola. Merear domine portare manipulum fletus et doloris  (merezca yo portar el manípulo del dolor) dice, acto seguido, el preste al colocarse el manipulo y renace un tiempo viejo entre las cajoneras y los espejos ustorios de la sacristía.

Es el arranque perfecto para una misa cualquier domingo del siglo XIX en la España profunda. En la iglesia el pueblo aguarda. Tocan las campanas y delante de la grada formula el cura, embutido en una casulla guitarrera, el rito de salutación eterno: introibo ad altare Dei,  entraré al altar del Señor. Los feligreses el aire aburrido escuchan las oraciones bisbiseadas por el clérigo de forma mecánica y atropellada. La feligresía mira con cara de circunstancias.

Es el momento en que al pasear la vista por el concurso en todo un travelín (el escribano, el médico, el secretario, el juez de paz, la pareja de la Benemérita) sin cámaras descrito hábilmente por la pluma tan capacitada como la de Armando Palacio Valdés topa con la mirada huidiza de  su amada Rosa la Molinera.

Andrés es un periodista madrileño que ha venido a Asturias a casa de su tío cura a reponerse de una incipiente tisis. Protagonista Andrés Heredia y, deuteragonista la del Molino, van a experimentar en sus vidas un soplo siniestro (pathos) y sucumben al dictamen de la fuerza de un hado fatal. ¿Asturias paraíso o infierno?

El escritor de Entralgo es un maestro de la novela psicológica y sociológica. Obras como “El Cuarto Poder” “La Aldea Perdida” “La Fe” “El Maestrante” constituyen un zócalo en el que se estructura la vida española con el advenimiento del progreso (las minas, el ferrocarril, el voto directo. El periodismo, los partidos políticos) y en parte desmonta el mito de Asturias paraíso natural. En esos pueblos perdidos en esos concejos a trasmano y en esos valles recónditos se esconden las pasiones de cuyas garras no podrá escapar el ser humano: la avaricia, la gula, la intolerancia, los prejuicios de casta, la lujurio, el fanatismo religioso, la violencia.

Palacio Valdés, que ha sido mal leído y mal interpretado como escritor de derechas quizá porque añorase las costumbres patriarcales del viejo Avilés, presenta en sus novelas un denso calado  de encrucijadas anímicas que lo acercan a los grandes maestros rusos y franceses.

Tampoco en él, como en Asturias, —esa Asturias a la cual supo describir y buscarle las vueltas encontrando bajo esa superficie afable el estro trágico de los duendes los nuberos y las xanas— nada es lo que parece.

Con el sambenito de “carca” fue detenido en el Madrid rojo de 1937 feroz mes de noviembre y acaso fusilado (oficialmente murió de hambre) pero su inmensa obra que no ha sido evaluada ni catalogada en su totalidad está cuajada de crítica social, pone en berlina a los caciques, fustiga al clero indocto verdaderos verracos con sotana que padreaban por las aldeas y contribuían a mitigar la despoblación demográfica, llenando sus parroquias de “fios” naturales, caricaturiza a los indianos que regresan a morir a la tierra hablando fino y con acento de azúcar de  dengue, grandísimos usureros que hacen prestamos al 25 por ciento, critica la brutalidad de los rudos labriegos que maltratan a sus mujeres y a sus hijas. Se mofa de los veraneantes.

Surgen pleitos y malquerencias por un mojón y por una linde. Aparece un campesinado irredento que labra las tierras en aparecería a un terrateniente residente en Madrid que jamás pisa la comarca.

Como un profeta este maestro de la narrativa que es bronco y certero en sus novelas de ambiente rural asturiano, y afable y simpático, en contrapartida, en las de ambiente andaluz, como la Hermana San Sulpicio  o Riverita  — se dice que han sido un asturiano Palacio y un gallego Cela los grandes cantores de Andalucía— va desbrozando la madeja que abocará a los españoles a la guerra civil de la cual él fue victima.

El Idilio de un Enfermo presenta una dinámica de arriba y abajo —upstairs, downstairs— dos lineas paralelas que jamás podrán encontrarse y ese desencuentro adquiere un carácter trágico entre un amante señorito y una muchacha aldeana a la que seduce y acaba raptando. Buena novela costumbrista. Hoy ya bi se encuentran escritores con ese talento narrativo de nuestros escritores decimonónicos. La lectura de cuyos libros apenas requiere esfuerzo. Es la clásica escena del nido de amor en el hórreo al amor del narvaso y cerca del pesebre donde rumia el ganado, bucólica escena pastoril.

No por trillado lugar común  menos efectivo recurso de la novela del XIX. El molinero Tomás padre de la muchacha quería casarla con su tío el indiano. Choque de pasiones encuentro de voluntades pero, entre medias, el arte.

Una buena novela, y pocos lo logran, es como una buena misa cantada (introito, ofertorio, lavabo purificador, anáfora, consagración, epicrisis bendición y despedida.) Y las novelas del maestro de la Aldea Perdida tienen eso y mucho más: humor, descripciones potentes como el de la misa dominical, la romería, el encuentro amoroso en el establo nido de amor. La fuerte prosopografía o pintura de la cara y a través del rostro penetramos en el alma de los personajes: el seminarista Celesto terror de las mozas del concejo un sátiro que promete acabar con su vida crápula en cuanto se ordene de subdiácono (entonces sanseacabó pero ¿Cuándo vendrá ese día?), la agnición o reconocimiento mediante algún tic personal como el del cura de Riofrío que el hombre no se explica bien en sus sermones,  recurre a latiguillos como ya me entiende usted, y ¿estamos?

Para paliar su poca capacidad retórica,  acababa llamando modorros y escribas y fariseos a sus parroquianos que dejaban el precepto dominical para ir a la hierba. El azimut de la narración se alcanza en la descripción de la romería en honor al santo tutelar: tambor y gaita, ramo, procesión, suena la Marcha Real a la hora de alzar, corra la sidra en el tonel, estallen voladores en el ferial y atruenen los compases de la danza prima, a los gritos del ataruxo y del ijujú. No faltan tampoco los palos pues era costumbre, el mocerío de aldeas rivales ha venido bien prevenido con garrotes de siete ñudos, tiemblan las navajas en bolso por un quítame allá esas pajas. Culto a Dionisio, a Venus, a Marte y a Baco y todo aboca a un final lamentable cuando por la senda aparecen los civiles que llevan preso al protagonista acusado del rapto de la molinera. Desaparecen en un recodo de la calella entre el polvo del camino y el fulgor de los charoles. Pero que no decaiga la fiesta. El seminarista Celesto que está a punto de recibir órdenes sagradas y decir sanseacabó a su vida disipada se enzarza en una discusión teológica con el excusador sobre el concepto escolástico de sustancia y accidente. La porfía sube de tono y están a punto de resolver sus diferencias a vergajos.

Algo vale que el mucho vino trasegado les hace de nuevo sentirse amigos y regresan a casa cantando viejas tonadas del país algo traspuesto, melancólicos, y borrachos. El que va de romería se arrepiente al otro día. Otro año más; nadie puede atrapar con las manos al tiempo que se va.

Un halo trágico — como en la Iliada en la eneida cuya estructura épica trata de imitar Palacio en su narrativa— se condensa como un aura ineludible sobre los lances e intriga de la trama y ya no podrán escapar los personajes a las garras del Destino: “oiga, Celesto, quien es aquella chica la del pañuelo negro y los corales en la garganta… ah sí la hija del Molinero… no piense usted en ella don Andrés, le daré un consejo… es una yegua”... Adraganto y Queronte aguardan. Rosa, expulsada por su padre de casa, se va a servir a Oviedo y luego acaba en la prostitución.

Andrés, de regreso a Madrid, reanuda su vida de crápula. La tuberculosis se apodera de su organismo y muere al año siguiente de sus vacaciones en Riofrío, a causa de un vómito de sangre. Nada es lo que parece. Pese a las predicas de moralistas, reformadores y sociólogos, la condición humana permanece invariable. Todo sigue igual. Sólo puede redimirnos el Arte.

jueves, 17 de marzo de 2016

mi libro 666 es profetico a la vista de la situación española y la crisis de los refugiados. La destrucción del humanismo cristiano ha insalado la mentira y la coacción

martes, 15 de marzo de 2016

nuevo libro DEL AUTOR DE ESTE BLOG

presentación de CORRESPONSAL EN LONDRES. De qué va la cosa.


 

Antonio Parra tuvo un sueño: ser corresponsal en Londres y ese sueño se materializó recién terminada su carrera de periodista y filólogo, a los 28 años. Una corresponsalía en la capital británica viene a ser como el mirlo blanco de los que ejercen esta profesión de juntar palabras y contar la historia desde un punto de vista personal y sin cortapisas. Actualmente, la figura del corresponsal diplomático ha desaparecido.

Sin embargo, Antonio Parra, tuvo la suerte de haberse embarcado en las tareas de una corresponsalía como el último bucanero.

Y también tuvo la dicha de habitar una casa con fantasma en el barrio de South Kensington. Era el espíritu del Conde Kelly, el cual algunas noches, picaba a la puerta y daba golpecitos en la pared, o se recogía en la bodega donde el periodista tenía el télex para enviar sus despachos a Madrid.

De una manera oblicua, intensa y rápida, y haciendo gala de un estilo moderno, no exento de ironía, el autor va narrando episodios de sus vivencias en aquella Inglaterra Feliz, la de los Beatles, la de las queimadas de Manolo Fraga en la embajada, los pactos, los consensos y contubernios, el amor, el desamor, desde el recuerdo de un tiempo que no volverá, sino a través de la magia de la literatura. Como dijo un primer ministro británico, “nunca lo tuvimos tan a huevo”.

El autor aborda el tema desde planteamientos poco convencionales y a la contra, de cómo se maneja hoy la “pulp fiction” de novelistas garbanceros y pedestres. Antonio Parra, testigo de cargo de aquella época, es una voz que merece ser escuchada.    

martes, 8 de marzo de 2016

leon y la literatura

León pone casa a los escritores

El Ayuntamiento planea diseñar una ruta literaria por la ciudad El proyecto incluye crear un museo dedicado a los autores locales.


06/03/2016
  • Los bustos que el artista Amancio González modeló de un puñado de escritores leoneses para el proyecto ‘El rostro de las Letras’. JESÚS F. SALVADORES -
    Los bustos que el artista Amancio González modeló de un puñado de escritores leoneses para el proyecto ‘El rostro de las Letras’. JESÚS F. SALVADORES -
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verónica viñas | león
Hay historias que suenan a cuento. León quiere ser como la Praga de Kafka o la Lisboa de Pessoa. El alcalde, Antonio Silván, pretende rentabilizar la ‘cantera’ de escritores leoneses a través de una ruta literaria.
La idea es colocar placas por toda la ciudad para rememorar la ingente nómina de autores locales. Además, el alcalde confirma que está estudiando la creación de una Casa del Escritor. Un museo que aún carece de presupuesto y de ubicación decidida, aunque hay varios edificios municipales que podrían albergarlo. Un buen argumento que podría tener mal final, a tenor de lo que podría ocurrir con el Aula Crémer, al borde del ‘desahucio’ si finalmente la Fundación Carriegos vende la Casona de Suero de Quiñones que alberga el legado del poeta. De momento, los fondos están a salvo. Si el edificio encuentra comprador, la colección de documentos, objetos, libros y manuscritos por los que en su día el Ayuntamiento pagó a Crémer 60.000 euros, serán depositados en el Archivo Municipal, a la espera de otro destino, mientras que los que son propiedad de la familia retornarían a ella.
Aunque la idea es muy poética, lo cierto es que las casas-museos de escritores, salvo excepciones, suelen ser museos ‘muertos’.
Es curioso que el Ayuntamiento quiera poner en valor a los escritores cuando uno de los premios literarios con mayor repercusión fuera de España, el Leteo, que ha permitido traer a León a autores de la talla de Paul Auster, John Banville, Arrabal, Sharon Olds, Cees Noteboom, Adonis o Amelie Nothom, entre otros, a punto estuvo de desaparecer por no poder sufragar los gastos de su desplazamiento.
León también dejó escapar la ocasión de ser Ciudad Literaria. Hace dos años la Unesco declaraba a Granada Ciudad de la Literatura, convirtiéndola así en la única española, y también la única de habla hispana, que ostenta este galardón. Y ello a pesar de que León fue la primera ciudad del país que lo intentó, aunque acabó tirando la toalla.
Otra cuestión sobre la futura Casa del Escritor es quiénes formarán parte de este ‘club’. Si únicamente autores de las últimas décadas o de toda la historia. Si en el museo tendrán cabida pioneras como la monja Egeria, que en el siglo IV recorrió 14.000 kilómetros y luego lo contó en un libro, o únicamente literatos nacidos en el siglo XX.
El artista leonés Amancio González tituló El rostro de las Letras a uno de sus proyectos más ambiciosos, que finalmente se frustró por falta de financiación. Los rostros que el escultor cinceló de Antonio González de Lama, Antonio Pereira, Elena Santiago, Antonio Gamoneda, José María Merino, Victoriano Crémer, Antonio Colinas, Basilio Fernández, Luis Mateo Díez y Juan Carlos Mestre únicamente pudieron verse en una exposición que tuvo lugar hace dos años en la Biblioteca Pública. Las esculturas, que hoy duermen el sueño del olvido, podrían encontrar acomodo en la futura Casa del Escritor.

jueves, 3 de marzo de 2016

vinum bonum


EL BUEN VINO NO HA MENESTER PREGONERO

 

Acudo a la sabiduría de nuestro simpar refranero. El pueblo español, lo mismo que el ruso y tal vez como el inglés antiguo se apoya caso siempre en la paremiología como prueba del nueve. Don Quijote ya le advertía a Sancho de los peligros que tiene salpicar la conversación de proverbios. “No comas ajos ni regüeldes, ni adobes tu discurso de refranes Sin embargo, los aforismos fruto de la observación y de la experiencia secular no suelen fallar en cuestiones de meteorología y de aspectos de nuestra vida social. “Vinum bonum laetificat cor hominum” (Libro de la Sabiduría de Salomón) el buen vino le alegra al hombre de sus tristezas. Pero “vino bueno no ha menester pregonero”, una versión enológica de la calidad de ciertas telas castellanas “el buen paño en el arco se vende”

martes, 1 de marzo de 2016

ESTO ES UNA CARRERA DE RATAS. ASÍ SE EXPLICA POR QUÉ INTENTAN BUSCAR UNA LUGAR AL SOL LOS DE PODEMOS. LA HERENCIA DE FRANCO CADA VEZ MAS MERMADA

Educación ofertará 600 plazas de maestro a 14.000 opositores

Las vacantes se repartirán entre las siete especialidades y la convocatoria saldrá en abril.

A. Calvo | León
28/11/2015
 
La Junta espera que más de catorce mil opositores se presenten a la convocatoria prevista para el próximo verano al cuerpo de maestros. Desde la Consejería de Educación se anunciará a finales de diciembre el número concreto de plazas que saldrán, aunque ya han avanzado que superarán las 600. El director general de Recursos Humanos de la consejería, Jesús Manuel Hurtado, así lo concretó durante su conferencia ante los 120 alumnos de la Facultad de Educación que ayer celebraron su acto de graduación. Hurtado centró su intervención en presentar a los recién egresados una salida para su incorporación al mercado laboral «con la mejor oferta de plazas desde 2009», según precisó, para recordar que ya existe una partida de un millón de euros destinada a las oposiciones, en las que las más de 600 plazas se repartirán entre las siete especialidades: Infantil, Primaria, Música, Audición y Lenguaje, Educación Especial, Educación Física e Inglés. Las últimas oposiciones a maestros en Castilla y León fueron en el 2013 y a pesar de que este año correspondía una nueva convocatoria, la Junta apostó por las de Secundaria, tras varios exámenes perdidos.
Hurtado adelantó que, por primera vez, los opositores deberán incribirse entre enero y febrero en la bolsa para las interinidades, aunque las oposiciones no se convocarán hasta abril y las pruebas no se realizarán, previsiblemente, hasta el verano. «El objetivo es poder gestionar con tiempo todas las solicitudes para evitar así que haya problemas con los baremos y se traspapelen documentos», apuntó, para remarcar que, sin embargo, hasta que no se realicen los exámenes y se adjudiquen las plazas no se adjudicarán las interinidades.
Inversión en Educación
«El sistema educativo mejoraría mucho si el gasto público en educación aumentara y se destinara a la enseñanza pública», remarcó el decano de Educación, José María Santamarta, tras apuntar que el número de plazas de las oposiciones «siempre son insuficientes por el número de egresados a nivel nacional». El decano, al igual que el director general de Recursos Humanos de la Consejería de Educación, hicieron mención al MIR educativo, una propuesta que plantean algunos estamentos educativos para completar y mejorar la formación de los maestros y profesores. Santamarta reclamó, que en el caso de que esta iniciativa se lleve a cabo, «la universidad debería poder decir algo al respecto tanto en el diseño como en el desarrollo». Por su parte, Hurtado apuntó que «el debate estará presente en los próximos años» y que hay que buscar el consenso, a pesar de remarcar que «el sistema de selección va a tener que cambiar no tardando mucho». La representante de los alumnos, Andrea de Juan, al igual que el decano de Educación, tuvieron palabras para recordar al joven Diego Velado, alumno de la facultad que falleció tras ser atropellado por un vehículo mientras acudía a las prácticas de su carrera. En nombre de sus compañeros, la joven defendió que los grados de Educación «no son el tópico de pinta y colorea» como muchos piensan y reivindicó el papel de los educadores.
La graduación
En la ceremonia de graduación de la Facultad de Educación, que se celebró con motivo de su patrono, San José de Calasanz, recogieron su insignia los 52 egresados de Infantil, los 94 de Primaria y 34 de Educación Social, a los que se sumaron los 114 del máster de Profesorado de Educación Secundaria y los diez de Orientación Educativa. El curso pasado participaron en programas de movilidad 59 alumnos, de los que doce llegaron desde otros centros y 38 salieron fuera desde Vegazana