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viernes, 4 de enero de 2019





MI AMIGO GUMERSINDO ARIJE

A Arije me lo encuentro todos los días yendo y viniendo por los bulevares de la Reina Madre allí donde hay una clínica que fue hospital de sangre para todos los soldaditos de nuestras guerras africanas. Aparece en imagen una enfermera de bronce que atiende compasiva a un cabo de infantería, herido de bala, abierta la sahariana con los ojos turnios agonizantes. Del pecho se escapa un chorro de sangre. Mi amigo quedaba conmovido al contemplar la estatua. Tarde de mayo dolor de España horas sin amor. Auras de juventud. Esta zona de la capital me recuerda los tiempos de estudiante, la parada del F, el autobús que nos llevaba a la facultad, casa de ladrillo rojo. El cobrador era un gallego rubio uniforme gris como de presidiario y una visera-bonete con un guarismo de registro, por cima de la visera, picaba con gesto indolente los pases que eran veinte números desparramados en cada uno de los cuatro ángulos sobre un cartón blanco. Se sacaban estos itinerarios en la taquilla de la empresa municipal o en cualquier estanco por un duro. Nos vamos a Orense. Tira, Manolo.  el trolebús arrancaba. No va más. Billetes por favor. Muchos se colaban. Al gallego le veía yo todos los miércoles al bajar a la clase de prima cuando tocaba latín con el profesor Mariner, un catalán clásico emblema de la sabiduría y perdil romano. Aparecía  sentado en su telonio como un buda mirando alegremente para la juventud divino tesoro que nunca vuelve. Una vez me tocó detrás de una monja concepcionista que arrimaba el culo arrecachado. Yo, por mi parte, acercaba el material. Hambre sexual de los sesenta. Mi amigo Molina malignamente me hablaba del placer que suponía a los milicianos invadir los conventos y forzar a la madre superiora. Muchas daban gracias al cielo sin importarles mucho ser mártires victimas de las sacrílegas turbas. Aquella zona estaba en los límites de la glorieta donde había un cine grande en que veíamos películas de espías alemanes y un bailongo en los bajos. Sara Montiel acudía a una famosa cafetería del primer piso y se la veía muchas tardes mirando por la cristalería del ventanal mostrando sus torneadas rodillas de rolliza manchega que por aquellos días eran una inducción al pecado mortal. Estaba cantando el ultimo cuplé y la canción “fumando espero”. Por las noches en las campas circulaban por los solares del Canalillo mujercillas de virtud incierta. Este ajetreo ya pasaba en los tiempos de Galdós. Una paja una peseta; un polvo con goma un duro.  Frenética actividad meretriz se condensaba en la trasera del Gran Hospital cuando los amaneceres sabían a leche condensada. Y es que Eros y Tanatos son Castor y Póllux subidos al mismo caballo. Compañeros de viaje. En la mili te daban bromuro y a lo mejor el tiro  de un moro a los que hicimos el sorteo y nos tocó en África.


Él vendrá a separa a los buenos y a los malos. Apacentará a sus fieles corderos y derramará la sangre de los cabrones y cabritos. Porque Él es el maestro de Justicia. Pasaron las pascuas nochebuena tranquila y recatada en el herrén y reanudo yo Arije mis prosas peripatéticas por el bulevar de Reina Victoria tratando de levigar aquellos recuerdos separando el grano de la paja de mi juventud. He oído las palabras de San Esteban el primer mártir que exclamaba mirando al firmamento "Satis est vixisse" y así subió a los cielos. Los viejos de la Inter no creen en esta frase porque lo único que les preocupa es llegar a los cien años a fuerza de hierbas cordiales y de visitas a los galenos matasanos. Mejor no ir porque te mira el Esteban y te dice que tienes un cáncer y hay que contestarle " sea lo que Dios quiera. Viva la gallina con su pepita". Quieren acabar con los septuagenarios de la patria. Roban en el banco, les copian las tarjetas. el latrocinio y la protervia habita entre nosotros. Veo la cara alargada, de espátula, sus guiños diabólicos, del doctor Muerte que mira para los pacientes con ojos cancerosos. Andan los pobres viejos solitarios con la oreja pegada a la radio de la Inter en un furor encaramado angustiados por tener vida larga. cimbel y zumbel de las tardes sarcásticas sin amor el cuerpo doliente huyendo de ladrones y asesinos. Fumando espero, cazador cazado solo a vueltas con mi conciencia y los recuerdos. Le hago un corte de manga a la red, me entrego a la oración que es reclamo, expiación, adoración, arrepentimiento y esperanza. Me gusta la liturgia romana en latín con algo del rito ambrosiano y muzárabe. En contrapartida la mejor liturgia es la polifónica rusa. Internet me sirvió de alfombra mágica para ir a la misa de Nochebuena  en el Kremlin que ya es decir pero las cosas cambian. Oficiaba el patriarca Cirilo la misa de pascua.
 Tengo fuertes palpitaciones y las negras ideas se apodaran de mí. Las combato rosario en mano. Hay que poner lastre a los malos pensamientos pues la imaginación hace burbujas y se tira pedos, remuerde por los desvaríos de cuando entonces y, según los ascetas, es la loca de la casa.
 ¿Viste el espich que nos largó don Felipe?
 No me dio la gana. Al verle tan insulso y tan poco espíritu se me atragantó el turrón. Para mí el único rey que vale es el la baraja. la monarquía viene del mono y en España siempre tuvimos a los borbones una desgracia simiesca. borrón y cuenta nueva.

Crecen los días y suenan por algún rincón del cielo rondas sanabresas, canciones toresanas, ataruxos galaicos, espantadazas del paloteo vasco, cobras catalanas y tamboreadas navarras al son del chistu, juntamente con tonadas asturianas. Arije tenía una visión muy folklórica y así le iba. Estaba fuera de lugar. Le rodeaban las maniobras en la red de la incomunicación digital la gente enviando guasaps dándole al dedito a mogollón. Todos dicen que el diablo no canta aunque sabe mover el esqueleto. Dios te libre de las lenguas de dos filos y de los sermones del padre Ricci, el que destapó la olla de la tapa de los infiernos y allí vivimos cómo se cocían una recella de obispos y pontífices máximos traían en la mano un libro del Dante. Satanás los pinchaba con un gario de cuatro dientes en las posaderas. Iban desnudos pero se conocía que no les había dado tiempo a quitarse la mitra de la cabeza. Sus cabalgadas por las calderas de Pedro Botero eran un auto lardivo.
No puede ser
Porque tú lo digas
En el altar mayor de la catedral de Luzbel que es una zahúrda de Plutón el infierno es una casa de acogida alcancé a ver yo a un mitrado muy albardado de casullas, roquetes y manipulos que daba la bienvenida a los colegas recién llegados con una plática en la cual les decía que estaban en la casa donde no se come ni se bebe y de donde no se sale nunca. La cueva de los castigos infernales estaba debajo de una gran acacia que crecía en el bulevar. Santi de vez en cuando les bajaba un bocadillo con carne de serpiente y cañas de aceite de ricino ración de patatas bravas envenenadas, arenques y pollas en vinagre.
Un fraile se sentaba también como la madre lo parió pero ostentando la tonsura y la cogulla sobre un sillón de nogal aforrado de guadamecí. Gritaba y se arrancaba todos los pelos de la barba. Decía ay de mí en la hora que nací. Su cara la estaba pintando el Bosco en uno de sus cuadros. Junto al departamento episcopal estaba la sección de los periodistas que eran incontables los que estaban allá pero su número era superado por el de los abogados y los rábulas espolistas en pelo malo. La leva de políticos era tan larga que ni te cuento: Trump con su trompa elefantina diciendo que aquella noche era la navidad y no se iría de picos pardos, la Merkel en minifalda, Máchele Obama moviendo el trasero sandungo, Teresa May una flor de mayo que devoraba carnicera a los mosquitos del Brexit, Juncker el padre de la masonería europea tocado de yamulka y enseñando las filacterias de rabino bajo el traje sastre, Rajoy mirando para el tendido en la silla de don Tancredo fumando espero, Putin como un zar de la kagebé montando a caballo y disparando misiles, Netanyahu con cara de sacamantecas, Bergoglio mirando torvo para la costanera y abriendo la puerta de la iglesia al enemigo. Traidor y  mal ostiario, Berlusconi con gesto burlesco una cohorte de odaliscas en su palacio y no sigo la lista porque la perversidad infinita se había apoderado de los dirigentes del globo terráqueo. A las soflamas de los diablos y a los palos respondían los condenados con frases hechas:
Con tanto malvado como hay en el mundo no se coge. Sacadnos de aquí. Estamos hartos de penar y sufrir.
Al grito de auxilio acudía el infernal demandadero y les daba la vuelta a la parrilla para que se torrasen un poco más como san Lorenzo.
No había en el infierno aliviaderos pues allí no se come ni se bebe ni se mea ni se caga, todo es penar y crujir de dientes, y para siempre. Para siempre. en medio de esta algarabía de voces y gritos y blasfemias se escuchaba el barboteo de las perolas donde cocían sus cuerpos, calderas de pez y aceite hirviendo. la atmósfera era salobre y sobrecargada de un hedor mefítico. Los fámulos del Pateta se apresuraban a torturar a los predichos con esmero y diligencia cumpliendo las órdenes de Lucifer de manera implacable. en aquella alcaicería del furor los que gritaban fueron sepultados en una montaña de cal viva:
  ¿No estábamos redimidos por la Preciosísima Sangre? ¿No pedimos confesión en la hora de la muerte?  lloraba un cardenal de la curia el proxeneta que dio protección a Raspín aquel extremeño que arrimaba las putas al colegio cardenalicio?
  Penen los rufianes y tengan su merecido.
A las quejas del purpurado respondió el gran esbirro con un tizonazo en sus partes pudendas donde tanto duele.
Atollite portas antiquas abran la cancela pero las puertas de Jerusalén estaban cerradas. La ciudad santa había sido bombardeada por tres misiles nucleares. me quedé pasmado ante aquel cuadro de destrucción masiva. Alligieri Dante me señaló a res prelados de blanco que la impostura glorificó como santos y estaban en cambio sumidos en la gehena. Eran Pablo, Juan y Wojtyla. Aturdido por la gritería y el espanto pasmado de las blasfemias vi cómo el Santi el mancebo de la tasca Julifer también lo llamaban el Bar la Puñalada el lugar donde y acudí displicente a la hora del café probo funcionario de un cuerpo a extinguir por la Constitución bajaba con los refrescos para refrescar a los sedientos praditos con frascas de vino perronero que los españoles juramos en Santa Gadea acariciando la pata del Cid Dios que buen vasallo si hubiese buen señor nuestras mesnadas fueron traicionados por Bellido Dolfos y don Opas asomaba la gaita por Punta Umbría era el enalgramado que traicionó nuestra estirpe y se acercaba siniestro a los montes de Peñalara. Alfolí de los vicios y varadero del mar de maldades era aquel aposento que yo columbraba.
   ¿Qué dices Etsi?
  Yo no digo nada. Lo tuyo no tiene solución. Me dejaste abandonada para irte con otra.
Le dije que había navegado en galeras remando contracorriente con toda la canalla de un barco que iba a ninguna parte y ahora me esperaba aquella tronera porque de seguro que yo también era un malvado al que Queronte justiciero aguarda. Tras un infierno en vida me esperaba otro en muerte. es el fin me arrojarán a la trena donde no se come ni se bebe ni se caga ni se mea durante toda una eternidad. Sicio. Tengo sed. un verdugo mojó mis labios con esponja de vinagre y el Santi me dic a beber un potingue de cerveza calamocha mezclada con zumo de rabo de culebra.
  No es justo   lamentabase Gumersindo Manahén Arije  que en las zahúrdas de Plutón nos den carena. Don Francisco de Quevedo el profeta lo había pronosticado. él tuvo también esta visión. Se ha torcido mi destino cual tibia de alcazuz  que cruje entre las mandíbulas del quebrantahuesos. en aquel instante un sacre altanero que se desbandó vino a posar sobre la copa de uno de los tilos de la avenida. en ese momento circulaba un 45 de la línea de autobuses urbanas y recibió una gran cagada en el parabrisas mientras los palomos cojos caminaban señoriles recitando plegarias por el bordillo sin hacer caso del buitre que desde arriba los echaba el ojo. Ellos a lo suyo a picotear cáscaras de altramuces y pipas que tiraban las niñeras cortejadas sobre los bancos por militares sin graduación. Un cabo de la Base Mixta se arrancó con una copla: "La viuda rica que con un ojo llora y otro repica, la hija recogida y nunca consentida porque del ocio nace el negocio".
Gumersindo odiaba a las palomas urbanas que echaban a perder las aceras de la ciudad con sus deyecciones. Bajaban los viandantes saltando entre las cagadas de palomizo y perrizo porque la población canina igualaba casi en número a los siete millones de habitantes que tenía Madrid                                                                                 

La escena del cabo moribundo de bronce en manos de la enfermera me recordaba a mis compañeros del tabor de regulares cando serví a la patria; aun sabiendo que esto hoy no se lleva Arije se sentía muy ufano de haber hecho la mili en regulkares y cantar por lo bajini aquello de soldado estoy de España y estoy en el cuartel contento y orgulloso de haber sentado plaza en él. Florence Nightingale habita entre nosotros y si no hubiese sido por estas enfermeras que son monjas laicas y a su vez matronas y madrinas de guerra que dieron su vida por España hubieran muerto solos como los perros en algún blocao de Xauen o de Dar Akoba nuestros queridos soldaditos llenos de valor. Eso se supone. ¡Bah! no me quiero poner sentimental. Canta la coruja en la rama del roble. Ya están llamando. Vuelvo sobre mis pasos a desandar lo andado. Enrollo el cordel y el zumbel de la memoria empieza a moverse sobre el firme del bulevar. Camino solo ladera abajo con mis pesadumbres. No es que quiera mucho a los moros. Les comprendo. Son algo testarudos, muy orgullosos. Respeto sus lilailas pero yo me quedo con los salmos. No va a ser cosa de cargar las tintas y aljamiarse y renegar de la fe de Cristo como hacen algunos.
Conozco a los musulmanes y ellos creo que me conocen a mí pero ni tanto ni tan calvo. No lo puedo remediar.  Dicen que es un pecado matar en el nombre de dios pero la biblia es un libro de hazañas bélicas con resabios porno y yo marcho a rebalgas perseguido por mi sombra por Reina Victoria. Debo parecer un paracaidista inglés desfilando por Buckingham Palace en la parada del Trooping of the Colour. El día del santo de la reina que acontece en London en los bellos día de junio. Me dicen los ingleses que como su Majestad le da que se las pela al zumo destilado del enebro con gaseosa no se le acabará el carrete. La reina madre vivió 102 y ella puede que se plante en los 115. Así que el heredero al que llaman el Orejas el que soñaba con ser tampón higiénico de  doña Camila la mujer del alabardero para verla más de cerca lo tiene claro.
Tengo una gran colección de arabismos que exornan (palabras que empiezan con el artículo al) nuestros diccionarios pero de niño sobre la cabecera de mi cama de madera había un cromo de la batalla de Clavijo en el que el artista pintaba torpemente la figura de Santiago Matamoros alzando su espada sobre un caballo tordo. Derribados y bajo los cascos del caballo del apóstol aparecen unos cuantos turbantes pidiendo árnica. Siempre me impresionaron los rostros desencajados de esos agarenos que el pintor rural quiso que fueran negros o medio mulatos de modo que sus pelambres contrastan con las barbas y melenas de un blondo triunfal Hijo del Trueno que para eso fue patrón de los godos durante muchos siglos. Ya que buen trabajo le costó a Francisco de Quevedo defender su auspicio castizo de España por San Jacobo dándose de cuchilladas con el de los conversos, que defendían a santa Teresa en el compatronato, y bajarle a Boanerges de su pedestal glorioso al grito de Santiago cierra España. Estábamos trazando rayas en el aire, queríamos arar surcos en la mar. Nos falta a los españoles voluntad colectiva, por eso somos un país de conversos, desdichados y a media hacer enfundado a las veleidades de una monja andariega e inquieta que podía ser precisamente la que me arrimaba las nalgas en el trolebús a mí.  Apañados y apretujados íbamos aquellos estudiantes sardinas en lata del futuro. Nos hemos olvidado del caballo blanco de Santiago. Por estos tesos pululan los curas libidinosos, las monjas que se dan a la fornicación y ansían ser penetradas por el dardo divino.
Yo por lo menos le prefiero a la Mística Doctora que según revelan ciertos documentos se acostaba con el padre Gracián. Así que aun entonces ya yo bajaba letra herido por la cuesta de Reina Victoria, sin saber qué hacer, por dónde tirar, inhalando el humo salutífero de mi cachimba, fracasado de mujeres, barruntando cielos color mortal y rosa y el odio católico de los neos, enfrascado en tan tristes pensamientos, acordándome de la Reina Madre que vivió más de cien años dándole a la ginebra con tónica. La madre que la parió. Chinchín. Bríndenos a vuestra salud. La endrina es baya milagrera. Alarga los años. Es el antídoto contra la lucha de clases. El pan candeal se amasa con la harina del trigo trujillo. Aquí cada cual propende a llevar el agua a su molino y dejar seco el de su vecino y habla despacín no nos oya el mio vecin que diz en la Asturias galana. Do va la mar vayan las ondas. Que allá darás rayo en ca Tamayo. Conviene esperar a que pase todo esto porque cuando Dios lo quiere todos los aires llueven. Mayo mangonero, pon la rueca en el humero. Pedrada cantada, nunca ganada. El que calla piedras apaña. Piedra sin agua no aguza en la fragua. A piedra movediza el moho no cobija, y metimos un ratón papal en nuestro granero y se hizo amo del cillero.  Palabra y piedra suelta no tienen vuelta. Al buen callar llaman Sancho, y entretanto llevaré este canto. Non lu quieru non lu quiero pero échelo vosté al puchero. Dádivas quebrantla peñas. los refranes eran para mi personaje un consuelo y éste en concreto le retrotraía a Arije a London mientras esperaba a una novia que no fue. Le dijo que tenía la nariz muy grande. La esperaba en el salón cortinas rojas en la ventana y un viejo sofá comprado en a almoneda de Fulham Road cerca del campo de futbol del Chelsea. se paseaba por la acera de los jardines de Roland la sombra del fantasma del conde Kelly. Aquel amor lo desbarató la iglesia. Teresa Calatos le dejó a la puerta de la iglesia, se fue con el cura. Los refranes desde aquella vez eran el refugio de las decepciones del desamor. Cabe las mujeres a Arije le fallaban los arrimaderos. Era un aficionado a la paremiología. El ojo del amo puede que engorde al caballo. Carbón y leña no la compres cuando hiela. Cuando la Calatos vino a verle al piso en su algorín de South Kensington nevaba. Apagose el tizón pero todavía no parece el que lo encendió. Dio la piedra en el canto y mal para el cántaro. De tanto penar y sufrir yendo a la fuente al pobre Arije el botijo se le quebró y vagaba por las calles de las ciudades cantando con voz solemne de barítono dedicando versos a la maritornes del Julifer que le decía que Zamora no se gana en una hora. “Yo soy casada gilipuertas”.
El Santi se descojonaba. La Leo no le hacía caso pero había una vinoteca al lado, para su consuelo; compraba dos botellas y se las chiscaba gluglú en un banco del bulevar cerca de la floristería abandonada. El vendedor de rosas había matado a la mujer y fue a la cárcel. Su chiscón abandonado era el refugio nocturno de los vagabundos del Este que trampeaban por la avenida. Que al as de oros no lo juegan bobos. La floristería era una vecera de cerdos humanoides. Huelgome un poco, mas hilo mi copo. No hay bronce que años tenga mas de once ni mas lana que saber que no hay mañana. Leña de romero y pan de panadera la bordonería entera. Chimenea y huerto y un hogar do calentar las posaderas, el sueño del pícaro y del rufián. todos vamos a donde dan. campanas de mi aldea tilín tilán. Aldeana es la gallina pero comenla en Sevilla y viva la gallina con su pepita. Dentro de la concha está la perla para quien sepa verla. Añoso luchador el pino de Formentor. Do no valen cuñas aprovechan uñas. Guardate del viento acanalado y del hombre mal barbado que porta en la cara las siete señas del hideputa (el signo más conspicuo: la barba en parroquias), al loco y al aire calle. La sangre se hereda y el vicio se apega. Soplar y sorber juntos no pueden ser. Me deslizaba al esconce de la floristería después de estas subidas y bajadas, cuando perdía el último autobius a causa de su afición al pimple y no podía regresar a su hogar, así que quedaba a dormir en la leonera de los vagabundos por los colmados alcohólicos, veía venir a las marimantas. los dias que atardecía sereno tomaba el 623 y se refugiaba en su casa, aquel chiscón que había comprado con sus ahorros en Majadahonda. Seguía escribiendo al dictado de la botella porque para él la escritura era una purificación una catarsis para un tiempo en el cual la poesía había muerto. Quien bestia va a Roma de allá bestia torna. En el camino a muchos se les estrompe el botijo, digo la sítula. Luego vienen los grandes pecados capitales de nuestro pueblo: ira, gula, lujuria, soberbia, homicidios, omecillos, robos, desfalcos, temeridades, contumelia, bandos, disensiones, mecachis en la mar. Acaso el proel de los vicios sea la protervia que la soberbia reconcentrada y la obstinación en el mal son licencias que marchan delante. Mascarón de proa de la vida nacional. De la cantidad de nuestra dura mater depende el pensamiento. Los hombres con cabeza pequeña tienen parvo entendimiento. Porque el viento gordo genera craso intelecto y yo estoy demasiado gordo, padezco de crasitud mórbida. Así, como los naranjos que portan poca médula y cáscara canteruda, me aflije a mi la mucha cáscara y escaso pipo, debe de ser porque estoy enfermo del alma. Mi madre y todas las mujeres que he conocido me lo dijeron “eres parvo, Gumersindo Arije”. mi amigo Manahén Enalgramado, que es un traidor, no piensa lo mismo, tú vales mucho, chico, lo que ocurre es que te minusvalora y por eso echaste tu vida a rodar. A Manahén le gusta dar coba. Aunque el poder cognoscitivo de las potencias del alma acaso se mayor de lo que se cree. Son poderosos los mastines con carlanca y olfatean el aire los podencos, eso me pasa a mí cuando veo a una persona por primera vez que le calo y sé de qué va y por donde va a salir.
En el Kiss bailaba la bacante Micaela. Había algo divino, un halo superior en aquella negra.  Parecía una sacerdotisa de Venus color ébano pero el diablo, que siempre anda por Cantillana, movía la lengua y le hacía pronunciar cosas extrañas en diversas lenguas. Yo salía renovado de aquel cuchitril de paredes rojas color vino de la calle la Ballesta. En Gran Vía un argelino me quitó la cartera y anduve tiempos metido en pleitos de la mano de rábulas vocingleros extorsionistas que querían demostrar que mis ojos grises eran negros. Este es un mundo ovil con muchos recovecos. En Madrid siempre cazan ratas al amanecer. El remedio contra esta carrera de ratas son los cuatro espíritus vitales de los romanos: Tracrix Retentrix Conmotrix y Expultrix. Según Roma, la tribulación aguza la inteligencia y la alegría hace bajar la guardia a los humanos. Para los talmudistas es un error imperdonable ir de bueno por el mundo.
Estaba Santi el del Julifer, el bar de la esquina,  hecho un brazo de mar en su telonio despachando cañas de cerveza y mirando de reojo. Zamora no se ganó en una hora. Qué va a ser... lo de siempre. Ya no vas al Kiss. Qué es el Kiss preguntó un cliente con pinta de guardia civil franco de servicio y dijo Santi un puticlú y yo dije ya no me vaga estoy jubilata soy un cabo pieza al que se le jodio el goniómetro y el Santi que aquel día se había levantado con el pie torcido se cachondeaba de mí ante el secreta. Además repuse lo cerraron desde que mataron a Manolo Cantalejano. Creo que fue la mafia rusa y Santi corroboró:
—Je a éste cualquier día le colocamos las pulseras y lo llevamos a la comandancia. Lo malo es que tiene las muñecas gordas.
El Santi era un suma y sigue de su hermanan Leonor a la cual le gustaba faltarme al respeto cuando subía a tomar café de las mañanas del tiempo que se fue. Por sus interferencias la hubiese dado yo una en los morros pero no valía la pena. Hay que resistir cuando la gente pide bronca y poner en practica el consejo de mi abuelo que era de la Benemérita “paso corto, vista larga; ojo al cristo que es de plata y ojos de halcón diente de lobo y hacerse el bobo”. Leonor era una verdadera Euménide. Yo me pregunto qué es lo que habré hecho yo pobre funcionario sin mando en plaza, marinero de tercera para caer mal a la gente. Debe de ser mi gordura mórbida que les asusta pero de mozo cuando vivía en London era cenceño, tenía buena facha, me acostaba con mujeres que no eran de pago, y feliz. En el Kiss una  sacerdotisa de Venus echaba las cartas, dominaba la guija, vaticinaba el porvenir como la mejor veedora de Galicia aunque ella era andaluza; decían las compañeras que aprendió las artes mágicas en el Vaticano en su calidad de primera daifa de los cardenales de la curia, hizo una prognosis terrible de mi condición psicológica y sexual:
— Tú tienes madera de asesino en serie.
— ¿Quién yo?
—Sí, tú. No te hagas el longuis
—¿Por qué?
                  Buscas el trato torpe con mujeres públicas. Eres algo seductor y encantador de serpientes pero insensible al dolor ajeno. Hundes tus fauces en el légamo del egoísmo. Tienes los pies planos y me da que eres algo impotente. Esto de la impotencia de don Juvenal fue corroborado por el sanabrés que poseía buen ojo clínico para tales alicientes
El camarero sanabrés pronunciaba su diagnóstico de manera contundente. Seguramente había leído a Freud. No. Eso imposible: Santi era de los que jamás han leído un libro. Esos españoles que pertenecen a un país en el que menos se lee y más se publica. Vanidad de vanidades. Me quedé de un aire. Ser gordo en España y atiborrarse de lecturas, mala cosa. Pero nunca pondréis, malditos, bozal al buey que trilla. La Leo nos miraba desde el alguarín de sus premisas una cocina de metro cuadrado, verdadero banderín de enganche de potas y perolas, donde fregoteaba con sorna y empezó a decir sandeces y blasfemias contra mí. Y yo no cesaba de decir para mi camisa santo dios por qué le caeré tan mal a la gente. Arije, espabila. No merece perder el tiempo hablando con esta gente. Juvenal, que jugaba al tute con los jubilados, me guiñó un ojo desde el taburete donde echaba la partida:
— Calma no hagas caso a esa bruja.
Pese a las impertinencias y humillaciones, estaba yo allí todos los días a la hora el cafetín. Me atraía el abismo. Templanza. Moderación. Circunspección y voto de silencio. Todo menos darla un par de hostias. No te pierdas, Gumersindo. Y por más que me proponía alcanzar tales virtudes jamás lo conseguía. A lo mejor el Santi llevaba razón: yo, arrastrado de mis malas inclinaciones, podía liarla parda hasta el punto de convertirme en un asesino en serie. No me gustaba mirar los telediarios porque me daban ganas de vomitar y después matar a ZP. A la rubia de bote el chocho morenote esa lozana andaluza que pronuncia encendidos discursos simulando la verborrea de los delegados de curso de la Facultad de Económicas y presidía un gobierno de corruptos y de puteros yo también me la cargaba. Mi país estaba envenenado por la política que torna a los hombres tristes y rencorosos Por las noches se me acercaban los vampiros y creía entrar a bueyes volando por mi dormitorio. Alguien soltaba el buho que revoloteaba por la camarilla. Graznaba la lechuza en una rama del árbol de la sabiduría. Me convertí por esta causa difunto de taberna y entraba desesperado en la barra del Julifer (acrónimo de Julito y Fernando no vayan a pensar ustedes otra cosa pues eran los dos socios que montaron el chiringuito) para que la Leonor me escupiese exabruptos y su hermano me preguntase con un aire místico si me pasaba por el Kiss. Templanza. Moderación, restricción, recato. No hagas caso, Arije. Lanzaba la peonza. El zumbel de mi vida daba vuelta y vueltas. Se desplazaba en círculo y la mecha se le iba diluyendo hasta que sonaba el cimbel del convento de las Clarisas a la hora de vísperas. El impulso cinético concluido, el trompo quedaba tendido panza arriba como el cadáver de un ahogado sobre el enlosado del bulevar. Así que cimbel y zumbel es lo que soy ya digo. No había matado a mi mujer pero no sería por falta de ganas sino porque ya iba para mayor y me fallaban las fuerzas. Las daifas del Kiss también se reían de mí. Lo mejor en esta vida no es el amor mercenario sino compartir el secreto de la botella de Erifos. Vaya usted por la sombra y no se le ocurra escalar algunas de las brancas del crecal que es árbol sagrado. Que hay moros en la costa y centinelas apostados entre los merlones y almenas de la muralla de Niebla que es la más importante de Andalus. Con que ya me dirás Ruibrás. El zumbel tornaba movido por la fuerza centrifuga de la cuerda a compás de los tiempos de la gran zurra. Había que ahogar las crisis de fe en la caneca de aguardiente y reírse de la opulencia de las cosas nuevas de las gentes que van en el metro mirando para la consola de su móvil y meneando con agilidad el dedito de la comunicación virtual que se mide en baremos de incomunicación física. Suena el cimbelillo de las monjas que llevan a las masas a la fantasmagoría de las redes que son las nuevas arpías de los capiteles románicos donde todo está dicho y augurado. Se nos aparecen los monstruos de dos cabezas y la mona que se muestra impúdica ostentando la gran vagina de la mandorla mística. Lo que iba a pasar en los tiempos venideros ya lo sabían los constructores de catedrales del siglo XII. Las iglesias estaban vacías pero las santas pobres mujeres seguían acudiendo a la novena. ¿Quién murió? El niño de la Exuperia.
          ¿A causa de la tos ferina?
          Paez que sí
Llevaba el féretro un carro tirado por un tronco de corceles blancos y a Arije que caminaba detrás del cura portando la cruz alzada y cantando el entierrillo aquellos caballos le parecieron que iban trotando por los cielos nuncios del Apocalipsis.
Mientras tanto, los narcopoetas escanciaban yámbicos blancos y las poetisas  se llamaban poetas desde que se popularizaron los versos perroneros de Gloria Fuertes que era bollera. Alzaron el pendón del orgullo vaginal. no somos poetisas que nos llamen poetas. hay que ver estos de la involución feminista en qué tonterías se fijan llevadas por su odio al macho y sus deseos de aniquilar la vida. Yo quise entonces cambiar el mundo mediante la palabra pero no pudo ser. Mis parientes ponían oídos de mercader o se mofaban de mis súplicas. En España escribir es un vicio y yo no era más que un flor de jara, un hijo de la lluvia. El arcipreste Julito y el padre Eguillor que se torra en los infiernos ya me lo habían dicho:
          Arije, tú nunca entrarás n el paraíso. Mala suerte, chaval. Te salió el esteatoma. Y un zaratán en los pies es para las ocasiones. Creciste en un mundo sin amor.
A pesar de todo fui por el mundo anunciando nuevas y contando cosas navegando por mares de envidia y mediocridad. No entendían mi lenguaje por yo empleaba los subjuntivos y la consecutio temporum latina y ellos pagados de si mismos se creían los reyes del mango pegados a la alcachofa, y micrófono, verdaderos “maqueraux” de los portavoces profanadores del lenguaje de la comunicación, butanitismo informativo, cabrones con pintas. Mi tío Hans murió en Stalingrado y monta guardia en las estrellas. En noches de desolación nos comunicamos utilizando un télex particular que me conecta con la ultratumba. Escucho los tambores que anunciaron la desolación. Siento piedad por tío Hans y todos los que cayeron en aquel terrible mes de enero e 1943. Nuestro futuro se derrumbó entonces y vamos muchos dando tumbos por el mundo. Sin embargo llegaría un día de venganza. La mentira no puede durar mil años. Los serviolas de proa anuncian una noche larga en la mar. Surgen sombras a popa. Caminarás sobre el áspid y el basilisco, romperás los eslabones de las cadenas que te ataron. La nieve y la escarcha (Imbert et nix) pasarán pero no mi palabra. El Señor que es buen marinero de altura nos largará una estacha. Mientras tanto, escucho el ruido de los cerrojos que se abren y cierran en libertad. Los mueve una mano invisible. Ecos que se grabaron en la piedra de los castillos y matacanes por cuyos pasadizos yo corría en mi infancia. La piedra guarda los mensajes crípticos. Son ondas del más allá. Haplología cíclica. El pan de los mastines. Los guardias de seguridad que guardan la viña bajo el gario de oro de los cuatro dientes; justicia, fortaleza, prudencia y templanza. Todas ellas abocan a la continencia, la modestia y la abstinencia que proporcionan alegría al mal y al cuerpo buen banzo. Son sus contrarios el hambre, la peste y la guerra. Después como todo se renueva florece un tiempo distinto ex novo el abismo. Los poetas son sus heraldos pero muchos son crucificados porque no son del gusto de los tiranos los profetas y de los adoradores del Becerro de Oro que se suben al carro del vencedor arreado por sus teloneros periodistas comprados y abogadotes rábulas picapleitos. Los lobos sin embargo se desinflan y se estrellan contra el asfalto del Paseo de la Castellana en medio del estruendo de palabras altisonantes altoparlantes: democracia, solidaridad, feminismo, sexo y café para todos, globalismo, derechos humanos, lucha de género que ha venido a sustituir a la lucha de clases, el euro, la Merkel, Donald Trump, la Maritere inglesa. Los apoltronados de Bruselas. Ya no hay propiedad privada la gran aspiración de las clases medias merced a la corrupción sistemática de los partidos políticos que operan bajo la fórmula de “I will buy you out”. Somos unos vendidos. Estos señores nos compraron. Todo es escaparate y jactancia en este mundo sometido a la dictadura del dinero, el hedonismo y la fuerza bruta que es la fuerza de la masa. Nos dan gato por libre cantidad por calidad y eso sí grandes superficies y Black fridys. Los gobiernos que ponen al frente son una almáciga de mediocridades porque piensan los que mandan que los ineptos son más corruptibles y manejables
  Una cuadrilla de negros en un banco en mitad el bulevar recién desembarcados de la patera y a las que las autoridades habían mandado para acá estaban sentados sin trabajo.  Iban pululando de acá para allá y robaban carteras a los borrachos mientras dormían descuidados sobre los bancos del bulevar la zorra suprema zupia calimocho y ginebra de garrafón mezclas explosivas. Todos -eran lo menos ocho- ocupaban un banco municipal. No tenían currele y estaban de brazos caídos porque esto no era lo que les habían dicho: esto es el paraíso.
— Venimos a España a que nos mantengan. No vamos a pegar golpe.
Acababan de aterrizar en Madrid como aquel que dice pero después de la patera ¿Qué? ¡Pobrecillos! A matar o a robar o hacerse el culo de una puta vieja.
— Pues ninguna lástima te han de dar, Arije — solía decir mi novia Etsi
 En ese caso estaríamos hablando de turismo sexual o de un nuevo tipo migratorio. Me daban un poco lastima, la verdad. Este país fue cruce de razas y empalme de fronteras. La esbeltez de las nubias contrasta con las abotagados rostros ecuatorianos de piel cobriza que parecen mismamente corchos de botella con perdón pues así tienen el talle y cara de buenas personas casi todos estos ecuatorianos inditos que a mí no me molestan. Madrid ya no es rompeolas de las españas sino el abra donde convergen todos los mares del mundo. ¿Esto es malo o bueno? Yo que sé. Al principio nos preocupábamos y decíamos pero esto ya no puede ser. Venida la pella, y como no los puedes vencer, únete a ellos, sálvese el que pueda. A la España de mis amores no lo conoce ni la madre que lo parió. Además, estos encastes transandinos y subsahariano pueden mejorar la raza hasta el punto de perder nuestra identidad pero nada podemos hacer.
Entré en el bar Tera. Zamora no se gana en una hora. La Leonor estaba de muy mala leche. Manolo su marido hecho un brazo de mar al igual que Domingo y Santi los camareros. Todos son hermanos de por ahí de la raya de allá donde el Duero se va a cantar fados a Portugal.  Hablan medio gallego y su parlar guardaba desinencias troncales del frontón de la gaita zamorana. El establecimiento me recordaba a mí viejos cantares de la ronda sanabresa. Buena gente. Entre pecho y espalda me metía mis dos buenas botellas de peleón alguna vez clarete y me ponía a cantar el quien dirá que no son cinco tres de blanco y dos de tinto — esto de los restoranes familiares que a mí me van: plato del día y tercio de vino con gaseosa, aunque ya van quedando menos en Madrid —es lo mejor que tiene esta ciudad.  Día  sí y otro no,  cocido maragato con su compango, chorizo de bola y todo bien regado con tintorro de la frasca y ahí me las den todas. Arije se había sentado en la mesa de enfrente. No hablaba. Estaba cetrino. Sentí como un mal barrunto el aleteo de un cuervo. El aliento de una mala sombra se esparcía por las techumbres del establecimiento, las sillas parecía que empezaban a moverse. Yo juraría que Arije un viudo jubilado que come todos los días a la misma hora, una y media, sentía que yo había detectado algo del tenor de su gafancia. Pero no te apures le dije. Si eres gafe todo se soluciona menos la muerte. Por lo menos has tenido suerte. Las parcas se han llevado a tu mujer (qué buena era, lo dicen todos, aunque en el fondo todos sentimos una cierta envidia a los viudos de pata negra) y a ti no te vamos a ver en danza por la sección de suceso de los periódicos pues hoy es muy habitual que los jubilatas se lleven por delante a la parienta. No te quejes, Arije, chico. Eres un suertudo. En Madrid soltero y con dinero Baden- Baden te lo digo yo échate una novia una de esas rusas de cuerpos macarrón o esas rumanas fetén con ojos eslavos de aguamarina y a vivir que son dos días y déjame de mirar con esos ojos de buey que se me atraganta la sopa. Oye y no engordes mucho cuídate. Mis amonestaciones no servían para nada. Mi comensal era victima de una de esas ligaduras misteriosas o lo que los italianos denominan la jettatura. Deja de ser el hilo conductor de toda esa trama maléfica, hazte con las riendas del mundo, domínate a ti mismo. Tener tan elevados pensamientos en el preciso instante en que uno se zampa un cocido de garbanzos y mientras Domingo bajaba por la escalera de caracol con la bandeja no es que sea muy edificante. Primum vivere deinde philophare pero yo soy capaz de hacer las dos cosas a la vez. A Alfredo Mirlo se le había muerto su mujer Brontea haría un par de meses y a la legua se notaba que era uno de esos individuos que no pueden estar solos porque le falla una cromosoma de la falta de emotividad. El buey suelto bien se lama. Había sido un marido dominante y posesivo que había dado mala vida a su señora y si no la tuvo atada a la pata la cama allá que se iba pero ahora todo eran lagrimas duelos y quebrantos por ella. Como Brontea malparió una hija le nació tonta y se la llevaron a Quitapesares un preventorio psiquiátrico. Esa era otra. Pero ¿tu eres mi hermano Gumersindo di? Nos han ocurrido cosas terribles. Cuando te encuentro por el camino siempre me ocurre una desgracia.
—No digas sandeces, Fabiniano.
Pocas veces le había escuchado llamarme por mi nombre pero aquella vez su llamada sonó apelativa y tierna transmitiendo en su inflexión ciertas querencias de la infancia olvidada. Se sintió generoso y luego le invitó a absenta después de comer. A la salida del zamorano cada uno de los dos hermanos tiró para su lado el uno para la derecha y el otro por la izquierda.  Cuídate y no te apures. Todo eso que pasó ya pasó y habrá que echarlo en el olvido. Si no fueras tan gafe, te llamaría de vez en cuando pero la gafancia no se cura... y. Tocó madera. Había una papelera de bambú en las escalerillas del metro y la rozó con la mano izquierda. Estoy seguro de que Fabiniano ya me ha pasado la galerna. Era como si en el alma me hubieran sacudid un linternazo. Un ventalle de perdición, hijo mío. Yo soy Baruj Arije y no se por que me pusieron Baruj ni cual es la raíz del arije. Seguro que es un nombre moro. Recordó a Malitva una hermana que había fallecido de cáncer de tiroides. La salieron unos bultos en el cuello y se le inflamaron como cuévanos las cuencas oculares. Era muy guapa y rubia y de la noche a la mañana perdió el pelo. Se puso monstruosa. Ella también era una Arije. Vivió poco tiempo: treinta y cinco años. Dicen que lo del tiroides la vino en el sobreparto al tener el primer hijo o fue el marido que era un pirata y un moro en el mal sentido de la palabra. Pobre hermanita.
No tenemos mucha suerte los  de la familia. Avanzamos por la vida con la cargazón de la culpa. Pagamos por los pecados de otros. Somos del pueblo elegido. Elegidos sí para sufrir. La cosa no es para tomárselo a broma pero yo suelo hacer de tripas corazón. Le saco partido a la vida. Buen yantar buenos vinos buenas mujeres alguna que otra si se tercia y sobre todo buenos libros y buen tabaco. Me he fumado lo mejor de Vuelta abajo me he bebido cubetes enteros de Vega Sicilia. He amado la literatura profesión que nos inmortaliza y no fenece. Que grande eres, Dios de Israel. Como cuidas de nosotros aunque a veces nos mandes castigo. Será que nos lo merecemos. Hemos siempre de estar preparados y ser congruentes con nosotros mismos para cuando sople el viento de perdición que extinga la llama de todos los cirios. Otros tienen oscuridad pero los Arijes vamos por la vida destellando rayos lumínicos. ¿Será eso por lo que el profeta nos define como Vas electionis? ¿Será eso por lo que me pusieron al nacer Baruj?
Y entretenido en estos pensamientos místicos deambuló por la ciudad. La Avenida de la reina Madre le condujo hasta un barrio lejano que casi desconocía donde todos hablaban cheli de los  bajos instintos. Es un Madrid que me daba cien patadas sobre todo cuando esos majos se descuelgan de repente con una parrafada que parece un chotis y muy enviserados y chulaponas se van a bailar a la Verbena de la Paloma sobre un lauril en “La Bombilla”. Todo eso es falso. Esa zona de la ciudad tan mitificada por Ramón es un pufo que la etnología nos ha metido. Áspero y bronco Madrid. Mucho Madrid. Es como arrancarse por peteneras y darle una buena soba a Yoquecojones Nesti para los amigos el chamarilero de los libros de lances por bocazas. Lleva visera de los de los legítimos y se enfunda el blusón de menestral. Pero lo perdonó. “ese seguro que reventará cualquier dia como el lagarto de Jaen sin que nadie le siente las costuras y le haya partido la boca por mentar a mi madre, que se muera  Madrid era una ciudad fantasma. Quebraban albores. En el Paseo del Prado al bueno de Baruj el peripatético le salieron unas damas al encuentro hablando en suahili. Todas eran pigmeas la piel negra pero todas ellas vestida de blanco. Sólo sabían una frase en castellano la de la quinta pregunta:
— Chupaaa.... folláaaaa
—Bueno, bueno niñas qué cosas tenéis. Dejadme en paz. Yo tengo otras preocupaciones. Ale ale a casita que llueve.
Pero cuanto más les amonestaba mas se le arrimaban las pigmeas. Se llevó la mano a la cartera. Estas prendas vienen por algo. Tuvo que ponerse serio Arije y sacar la  poderosa cabritera de muelle que llevaba en bolsillo. Al ver la de Albacete se espantó toda la bandada y lo dejaron tranquilo. En sus cavilaciones se le había pasado la noche y tuvo que esperar barzoneando hasta que abrieran el primer metro. De noche la ciudad resulta casi una desconocida otro dibujo otra alma y otra vida pero él habia sido un noctívago dado al trasnoche y amaba las madrugadas sobre todo las amanecidas aldeanas cuando se escucha a los gallos quebrar albores. A las cinco de la mañana todo parecía que despertaba y poco a poco se notaba un aire de actividad y de currele. Tenía frío. Era lunes santo y ya se notaba la proximidad de la primavera. Se escuchaban cantar los pájaros en las frondas del Retiro. Toda aquella huida de Arije de su propio laberinto y de su castillo interior a la negrura de la noche tenía una explicación. Se había pasado la tarde entre bostezo y bostezo haciendo zapping por televisión hojeando a rastras  insustanciales periódicos y suplementos dominicales subidos de color y de desnudeces pero entecos de ideas. Para él estaba visto que la belleza no estaba plasmada meramente en el felpudo de la modelo exhuberante que por una vez se retrasa mostrando sus líneas. Para él la belleza era la filocalía. No estaba en torsos ni en senos flotantes sino en la belleza interior. Una mirada una palabra amable una risa feliz una canción de quintos. Los nuevos periodistas explicaban a sus lectores a lo largo de una serie de reportaje su pan comido: ha nacido, señores, una nueva religión. Ahora todos somos laicos. Los gimnasios habían sustituido a las capillas en su misión soteriológica. Era el síndrome de la catedral vacía de fieles y llena de turistas. La descristianización progresiva, los largos puentes de fin de semana. El alzamiento de pesas. La barra fija. La bicicleta estática y otras calistenias. La gordura es un pecado mortal y el peor diablo el de la grasa. Los flamines del tercer nivel habían sustituido a los curas y a los obispos. Echaron el cierre las rejillas de los confesonarios, derribaron pulpitos y ambones, el purgatorio no existe y el infierno fue una fabula que se inventó el Dante así que hemos instaurado la religión nueva. Todo cambió. Acababa de hacer explosión el coche bomba en Leganés. Le daban escalofríos de pensarlo. Aquel piso que saltó por los aires entre suras a Alá y la muerte de un geo. Dios aparta de mí este cáliz. Líbranos de la peste y la guerra. Era buena persona en realidad Arije. Le tocó vivir un tiempo difícil a lo mejor la culpa la tendría su hermano el gafe o que un resorte había fallado. Estaban sin embargo cumpliéndose los designios que había ido desparramando a lo largo de su obra anepigráfica.
—Tío, eres todo un baluarte
—Pero carezco de antivirus
—Que va. Lo que pasa es que estas apoltronado hecho un oso buco. Has de caminar más. Pasas las horas muertas ante la cuartilla blanca. Eternidades de ordenador. Pero ve lo que aguardabas se ha cumplido. Has logrado tus sueños. Tú sabes. Tú puedes.
—Ya lo sé.
Había que quitarse el sombrero. Arije no había fallado un punto en sus vaticinios. Ya lo sé que te has pasado tres pueblos que vives en otro mundo pero que se le va a hacer. Sonreías a los insultos. Eres un cobarde y encima te quejas.

Todas estas predicas difundidas a beneficio de inventario sin embargo no valían para nada, no le decían nada. Arije se paseaba por la roca del precipicio haciéndole un calvo a la vida y a la muerte. Vio unos demonios so capa de monos forajidos copulando furiosa y fugazmente sobre la rama de un ailanto del jardín botánico. Ciertamente había demonios en el jardín. En ese jardín. En todos los jardines. Quizás el jardín se alzaba sobre un cementerio y allí estaban los huesos del profeta Ezequiel en trance de alzarse y muchas noches sobre los cielos turbios de la capital se elevaban como vaharadas las trazadoras de los fuegos fatuos. Debían de ser lo muertos de la guerra civil o el ralentí de ciertas bombas que no estallaron. Castor y Pollux un poco más ya junto a la fontana de la Cibeles que iban tan amigos montando un mismo caballo se liaron de repente a guantazos y todo era furor por las esquinas y los esquinazos.
—A que no me coges.
—Uy esos. Parece que van mal.

Por fin llegó tras mucho caminar, pasados los pontones del olvido, al intercambiador Digital una cochera inmensa debajo de los cimientos mismos del Arco de Triunfo. Estuvieron trabajando obreros actividad frenética día y noche para tenerlo a punto que lo tenía que inaugurar don Cejas para la Trinidad pero puso algunas objeciones la Celadora de la Comunidad el mando estaba bastante dividido y era todo un descojone, entran y salen cuatro como antaño en el cine Montijilla y ya se sabe unos por otro y la casa sin barrer. La Trinidad se pasa mire usted que guasa y para las navidades el intercambiador de marras seguía aún sin remozar. Tenía unas escalinatas de tracción mecánica muy molonguis que bajaban desde las mismas bodegas del Arco de Triunfo. Avanzó entre el polvo el ajetreo de la rush hour y el hedor a humanidad. Había una luz fúnebre como de tanatorio iluminando toda aquella actividad. Yo soñé alguna vez en la escala de Jacob pero el bueno de Arije se me despistaba. Dos ex presidiarios de un lejano campo de concentración supervivientes del Shoah se entretenían jugando al parchís cerca de un panel de indicaciones salidas llegadas y una zorra los miraba. Una fuina se agazapaba seguramente porque sus ojos tibios y acostumbrados a la oscuridad no podían soportar la luz fúnebre mientras una cotorra charlatana no paraba de hablar. Seguramente que se había soltado de la jaula de un cuentacuentos:
—El 39 fue un año triunfal. Ese año un primero de abril entró la fuerza por acá, en este mismo punto donde nos encontramos. Entraron las banderas por Princesa y justo aquí fue el empezar y se desplegó la roja y gualda. Un alférez alto y grande la llevaba.
—Que bonito! —dijo el de la partida que tenía un brete y una pihuela atados al zapato — pero para de hablar, lechuza que nos interrumpe. Lo que nos traemos nosotros entre manos es importante.
—¿Qué puñetas  hacéis?
—Estamos conspirando.
—¿Así, con ese uniforme de penitenciarios? Ya tendréis ganas.
—Tú ya verás. Tú a oír ver y callar.
Puede que el 39 fuera año triunfal pero de aquella fecha ya nadie se acordaba. Ahí estaba la fecha de la inscripción latín con una leyenda en números romanos. La zorra mirando para arriba. El asno de Buridán plegó las orejas y un hermeneuta con un puntero iba desglosando como un parte de incidencias el meollo de la frase: “Armis hic victoribus mens jugiter vitura monumentum hoc” (A las armas victoriosas este tributo). Los romanos más que escribir esculpían como acuñando moneda para la eternidad y vio por un resquicio de la memoria al autor un catedrático con las manos llenas de tiza y la chaquetilla cubierta de polvo que hablaba con una palatización de abiertas como en el Ampurdán. Lo escrito en piedra no es lo mismo que la escritura en papel o en papiro que es un poco la escritura en la pared de la cena de Baltasar. Frases para durar. No una pluma yo lo que anhelo es un buril. Y allí vio en lo alto del cielo al profesor Mariner mártir de la democracia o la contrademocracia fulgiendo como un ángel al lado de San Juan y de Tito Livio y de Virgilio. Armis hic victoribus. Mas todo eso pasó. Se fue. Pasó. Ábrete. Mundus transit. Pasa página. Animo pues, amigo que para eso tienes nombre de poeta y apellido de pámpanos. Eres todo ubre y pámpano. Todo medula. Lo veía al pobre Baruj Gumersindo Arije. Tenía las espaldas un poco encorvadas. Le había tundido lo suyo la vida y el pelo se le había vuelto totalmente blanco. Andaba gambado por una ciudad que fue la suya y ya no le pertenecía. Por sus calles iba y venía meteco o exilado en su propio país. Sólo tus sueños te pertenecen pero la ciudad ya no es tuya y hasta el habla siendo la misma es extraña.  Todo es extraño. Los rostros, mohínos y distantes la gente amargada y con cara de ir a lo suyo. En las caras se refleja la infelicidad que procura el agoismo y la desconfianza. Madrid me mata. Transitar por el Arco de Triunfo. Circular por debajo del Arco del triunfo por donde pasaron las cohortes de Complutum camino de Legio Séptima no es lo mismo que pasarse todo bajo el arco de triunfo, Arije y hay que pasarte por ese epicentro del mismo sitio ya sé que tienes anchas espaldas y alforjas esterones artolas baúl para guardar tantos agravios.
Puf. Todo lo que me echen.
Pero para él las calumnias las injurias no eran tales injurias sino peldaños de la escalera del Cielo. ¿Agravios? ¿Tantos? Sí. Señor. Tú sufriste muchos y marcaron tu santa faz en el Lithostros. ¿Entonces de qué coños te quejas? No seas zarrioso Arije. Vuélvete pa tu casa. De noche en Madrid todos los gatos son pardos y esta es la ciudad de los gatos. Pasé dolores de Getsemaní pero sin Magdalenas pero sin magdalenas que ungieran mis piés con pomos de nardo ni Verónicas que me salieran al encuentro con sus paños. La conversación con el antiguo colega me ha dejado de un aire y sin saber a qué carta quedarme. Nadie se solidariza con nadie. Nadie quiere saber ni entender. Nadie te ayuda. Estás solo. Atravesamos el desierto el ponto líquido. Tiempo de Acuario. Todo parece que fluye. Es líquido. Tiempo de liquidez. Un moro bajó entonces por la escalinata con una gran alcatifa a cuestas. Era un mohame manumiso exarico para los que Madrid nunca será Madrid sino Majerit. Al menos ellos tienen esa idea. Para ellos no ha pasado la Reconquista. Estas perdido, Arije, vuélvete a tu casa. ¿Dónde moras, rabí? ¿Dónde están tu padre y tus hermanos? Mi madre mi padre y mis hermanos son aquellos que cumplen mi Palabra. Difíciles frases. Nunca estuviste más oscuro pero seguimos indagando dandole vueltas al contexto hermeneutas perdidos por el vaho del mundo y tratando de entender el sacramental mensaje de tus palabras. Corre tiempo recio. Señor, sálvanos que perecemos.
AÑO NUEVO ESCUCHO LAS CAMPANAS DE SAN DANIEL

Primero de año estreno doce nuevos meses de vida. Arije se levantó después del gran catarro que amargó su nochevieja. Escucharon villancicos en la radiogramola y bailaron algo, salsa sobre todo que es la música que baila su mujer orígenes cubanos. Arije se desposó con una Ceiba. Misa en el Vaticano cantada en latín tan de su gusto. Vio al papa cojo. Le dio un poco de pena aquel hombre. Cojea el padre Bergoglio y cojeamos todos pero ahí vamos. Tampoco canta este pontífice. Lo que más le gusta dél es su devoción a la madona inspiración jesuita. Al final del oficio se cantó ante el pesebre Alma redemptoris mater pero el portal no estaba tan iluminado como otros años. Luego paseo por Reina Victoria y tuvo la dicha de escuchar las campanas del Día de la Circuncisión llamando a la misa de santificación del Santo nombre de Jesús. El bronce del campanil decía (Arije poseía un segundo sentido para traducir el lenguaje de las santas campanas que son bautizadas y ungidas con el crisma de jueves santo) esto:
Populum voco. Mortuos prango. Vulnera frango[1] y aquella voz sonora del viejo monasterio  san Daniel uno de los muchos monasterios del Cíngulo Dorado— el circulo de oro constituido por torres, espadañas y muros sagrados o sacra menia que circundaban Madrid por la parte norte y sur de Moncloa—le retrotrajo a aquellas maravillosas enseñanzas que había aprendido sobre la liturgia romana en sus años de seminario. Tuvo el convencimiento que la iglesia no son las encíclicas papales ni la doctrina con moralina sino algo mucho más alto lo que eleva el corazón. Es la teología, las súmulas tomistas y el gran acervo de la tradición. En el monasterio de san Daniel escuchaba la misa de cazadores el rey Enrique IV al alba antes de recorrer los montes del Pardo a la caza de jabalíes y en su sacristía al pobre rey segoviano lo envenenó un monje por mandato de Palencia cuando regresaba del monte sediento y sudoroso. Diole al monarca a probar una pócima de hierbas con mezclas aromáticas y gaseosa. El tañido de aquel modesto campanario hoy convento de monjas le llenó de paz. Las aves huían asustadas por el cielo de Reina Victoria, las palomas buscaban refugio en las helgaduras de las tapias. En el Islam no hay campanas. Al moro el sonar de la campana le asusta pero Arije se sintió ampliamente gratificado en su catolicismo, un catolicismo ferviente que renacía en él cuando la Iglesia estaba hecha unos zorros demasiados obispos tocineros y comentarios desaboridos de una cigüeña que crascitaba inconveniencias en la torre de una iglesia profanada.
Liturgia es el culto publico a Jesucristo lo había aprendido él cuando era adolescente y no podía desquitarse de esa idea. Tal vez por tozudez o por prejuicios. Arije era tozudo y no precisamente uno de esos que cambian con facilidad de chaqueta. A Dios le gustan los cantos de alabanzas y esta idea viene del antiguo Testamento. En la liturgia converge Cristo con Sión y la cosa no tiene vuelta de hoja. Todo este entramado es expiación, oración, acción de gracias, adoración sacrificial y canto de alabanza. ahora lo pretenden destrincar los adoradores de Satán.
La iglesia es una y múltiple. Posee la gran riqueza de la diversidad de cultos en su capacidad de católica o universal, apostólica pues proviene de los apóstoles. Está fraguada en símbolos que por desgracia ignoran muchos de los fieles que participan en los cultos (santa ignorancia) pero es menester entender las ceremonias y rubricas de los diversos cultos rituales. En la iglesia occidental existen varios ritos distintas fórmulas de adoración: el galicano francés, el medulano de la iglesia de san Ambrosio de Milán el bizantino griego y  muzárabe-visigótico que aun se celebra en la primada de Toledo A Arije el rito muzárabe era el que más le inspiraba por su españolidad y sus adherencias al bizantino. En él abundan preces y letanías — hesicasmo o repetición de una frase pronunciada por Jesucristo o de los Evangelios como los kiries que impetran la piedad del altísimo—. En mi opinión las lenguas vernáculas han roto por una parte con la tradición y por otra vacían el sentido en que el verbo divino habló en el monte. Por ejemplo en el ultimo evangelio han traducido et tenebrae eam non comprehenderunt por no le entendieron cuando en realidad semánticamente lo que significa es que la luz fulge y las tinieblas no apagaron esta luz que vino de Oriente. Los motetes, los himnos eucarísticos, las secuencias forma parte de un fenómeno privativo del cristianismo: la filocalía o amor a lo bello del que carecen los otros credos. Es el Cristus Musicus que se entroniza a través de las musicales notas en el pantocrátor. Además, las vernáculas han despojado a la iglesia de su universalidad ingénita. Arije no podía por menos de vapulear las enseñanzas del Vaticano II. El creyente tiene la obligación de estudiar su fe y de iniciarse en lenguas que le son ajenas como el latín o el griego o el hebreo como hacen los talmudistas que estudian constantemente la palabra de Dios. Rito de iniciación. Hay muchas cosas que no se entienden sino a través del legado de la fe. Y estos misterios nos vienen de los ritos órficos de donde arranca en parte la liturgia romana que quiere quiso cristianizar el paganismo y en la vida todo es liturgia y rito, fulgor, normativa y regla, cauce de convivencia, lo que diferencia al ser humano de los animales irracionales. Los símbolos nos cercan a Dios. El pez, la paloma iztios, axios el crismón el anagrama que llevaban los legionarios cristianos en tiempos del emperador Valerio. Los que atacan a la iglesia por esa milonga de los abusos sexuales que siempre los hubo y los habrá desconocen esta categoría primordial de nuestra religión. Reducir el depósito de nuestra fe a los pecados de la concupiscencia humana es una aberración. La liturgia católica tiene estirpe teatral. Conviene recordar que el teatro nació en los atrios de los templos cristianos. Autos de navidad y de pasión: Shakespeare, Calderón, Lope, Tirso y luego la riqueza estatuaria de los ábsides capiteles y cimacios románicos con la representación de las sibilas, el infierno, los martirios, las misericordias del coro donde quedaron labrados algunas advertencias donde colocan sus posaderas los canónigos sobre la presencia del maligno den el mundo al cual la Iglesia trata de combatir. Es el zlo  de los ortodoxos rusos. Teatro, culto a la belleza, pugna perpetua contra el mal, las bajas pasiones y los instintos que hacen desgraciada a la condición humana.
Arije después de estas consideraciones y halagado por la presencia viva del Cristus musicus se santiguó y entró reverente en el pórtico de la iglesia de san Daniel. Las campanas seguían propalando su melodía a la ciudad de Madrid anunciando orbi et orbi la Circuncisión del Salvador. Año Nuevo buen día del Señor.

Bajé la cuesta, era tan empinada que con frecuencia el tranvía se atascaba por no poder con tanta gente, los estudiantes se bajaban y a empujar. En una esquina la casa chalet de Sebastián Miranda que velaba las armas cara al sol y los aires de la universitaria. A izquierda de la bajada se abrían las bancadas del Estadio Metropolitano y todavía el viento de la sierra del recuerdo traía y llevaba los sones de aclamación cuando Collar desde la extrema izquierda marcaba Gooool, el grito de júbilo resonaba por toda la Ciudad Universitaria, aquellas tgardes de domingo, partido, cine y tasca. Aupa Atleti. Gumersindo Manahén Arije, colchonero de toda la vida. El campo había sido derruído, bloques de pisos, y allí tuvo él su oficina, archivos y papeles, estanterías de libros. Fue cuando se digitalizó la administración y todas las semanas un camión del ministerio se llevaba mesas y máquinas de escribir. El ordenador dueño y señor del campo administraba la Cuerpa que ya no quería archivar nada porque todo lo antiguo no valdría para nada. Toneladas de revistas y libros de una época fueron a parar a la basura. Arije desde su ventanal trataba de adaptarse a las nuevas tecnologóas del Word y del M-2. La caída del Muro de Berlín se llevó por la posta tanto trabajo de la imaginación. Era una manera de acogotar al fasciusmo. ZP se sacó de la chispera la infamia de la memoria histórica, otra vez la guerra cuando nos creíamos todos reconciliados. Él para contradecir al patán llevaba en la cartera una foto del Fuhrer que trajo su padre superviviente de la batalla de Stalinfrado, rezaba padrenuestros y trató de aprender alemán. Zum befell y Heil Siegel pero tod cuanto quiso aprender se lo desbarató Cerrolaza un jesuita enemigo de los nazis que dirigía el Departmento de Germanistica de la Central. Por el ventanal de la Biblioteca penetraba un sol cansino y el eco del recuerdo de los goles que marcaba Luis el Zapatones los regateos de Collar y las palomitas de Pazos en la portería. Fue un tiempo de espera y de esperanza. El clínico albergaba muchos secretos de su pasión por España. Desde allí los muertos le hablaban unos se le aparecían con una pierna de menos otros tuertos y a muchos les habían pegado un tiro en la garganta pero podían cantar. Sus conocimientos de lo ultrasensible le deparaban al bibliotecario aquellas experiencias. Cuando se ponían pesados los muertos vivientes subía cuesta de Reina Victoria arriba a ver a la Leonor o se daba un homenaje de cocidito madrileño con dos botellas de vino en el Tera. A los postres besaba el retrato del Fuhrer que llevaba en la cartera. Ah si tú me dices ven lo dejo todo.


EL BULEVAR EN RAMPA DE Reina Victoria cambió de nombre. Daría luego en llamarse Roca Tarpeya de Salamanca. Ya se sabe lo que naturaleza no da no te lo presta Salamanca. Cuestión de másteres. Los másteres de Perico el de los Palotes que quiso ser presidente, sentarse de culo en Moncloa alto paramentos aunque haciendo trampa. Los tiempos de Donald Trump fueron una trampa cuando sonó la trompa de Eustaquio por la Casa Blanca. Escogió el camino  corto: afiliarse a la CIA y sus socios lo respaldaron. Antes le dieron la consigna que los generales de las divisiones acorazadas dan a los tanquistas: destruir y derruir, machacar, mentir, profanar, derribar escupir contra lo más sagrado.
─Perico, tú machaca todo lo que se ponga delante de la torre de tu tanqueta. Acaba con los Españoles sin piedad, limpiate los mocos con la bandera de España y luego los trapos que te sobren los trae para acá.
─Yes, Sir
Y allá que se fue el obediente Pedrito cargado con sus masteres, arrastrando las chuletas de las páginas que copió con su cara de guapo. El enemigo no tenía que embarcarse en un nuevo Vietnam los gringos son algo gallinas en cuanto empiezan a llegar féretros de soldados abatidos por el fuego del Vietcong. Bastaba un caballo de Troya para tal operación y darle el gobierno. Por la avenida bajaba la manada. Gora san Fermin.
 Todos los días en Madrid es San Fermin y violan a una como en Pamplona esos putos sevillanos de la infame Manada recua mogote y brazada de depredadores sexuales siendo el más conspicuo uno que llamaban el prenda el más aguerrido el más picha brava el que la tenía m´ças larga una verdadera garduña de Sevilla. Cogieron a una pobre chica que venía de los toros de San Fermín la bajaron las bragas y allá en un portal mismo y haciendo un stanging up se la pasaron por las armas coito en cuadrilla, hubo un juicio y salió un rábula en defensa de los fementidos y dijo:
─Señorías, toda vez que la muchacha dijo no pero un no es siempre sío en estos casos no se puede demostrar el estupro.
Hubo en el país una verdadera conmoción. Las Fem se lanzaron a la calle indignadas al amparo de la consigna: “un no es no y un sí es sí”. Cercaron la audiencia y tiraban los sostenes a los magistrados se quitaban lñas bragas y se las tiraban a los magistrados a los hocicos. A todo esto las reinas de las mañanas tuvieron afrecho de su duerno mediático durante muchos días y las anarosas y las sujsanasgrisos no paraban de darle al chisme de la propaganda. Los fulanos de la Manada se creyeron los reyes del mambo de la publicidad. Esto formaba parte del plan conspiratorio y la Manada se convirtió en efecto llamada, en algo viral que atraía cual imán a las redes.. Todos los días se mataba a una o se  violaba y las anasgrisos y las susanasrosas con ello, relamidas de gusto, daban suelta al morbo en comidilla televisiba junto a la mesa camilla uy que horror nunca lo tuvieron tan a huevo en su programa de fornicar sin concebir. Entró la vicepresidenta al trapo en defensa de las mujeres pero la defensa de la ministra era todo un arrogante ataque a la mujer. Desdén en desguisa bajo su política de construir la imagen de mujer objeto separada de su función primordial que es la maternidad y la familia. Arije conmovido y enternecido por aquel zurriburri oyó a uno que bajaba la cuesta pañuelo rojo al cuello y calzón blanco que gritaba:
─Señora ministra, su señoría tiene un culo muy prestoso y redondito. Habría que ponerla mirando para el Cristo los faroles pa pasar la tarde.
El mozo de san Fermín bajaba por la Calle la estafeta algo borracho uno de los bueyes duendos que escotaba a la manada le colgó por los inhiestos de un de sus cuernos mortales dejándole con el culo al aire. Debajo de los calzoncillos ponía este epígrafe: “qué terrible lugar es este”. Pero se rehízo del varapalo y salió corriendo a no parar hasta llegar la Cuesta las Perdices. España era una roca Tarpeya un derrumbadero feminista/ separatista con los de la Cope los curas la Iglesia, el rey la reina, los alguacilillos actuando de convidados de piedra. Estábamos en plena campaña de alianza de civilizaciones, de augustas ceremonias, televisadas, palabras sin sentido. A la mesa se sentaban muchos capigorrones. Unos se creían superman y otros se escondían aburridos sin hablar en un esconce pero masticándose las tajadas otorgadas por el poder. Tú échame pan y llámame perro. Las estudiantes de Farmacia se asomaban a las ventanas de los colegios mayores en cueros y de esta guisa contemplaban el encierro. Arije se sentó en el primer peldaño del colegio mayor José Antonio, ─muchas memorias de su paso por las aulas en la juventud─, un edificio que tenía factura herreriana y recordaba a la gran mole escurialense para dejar pasar la procesión y contar las nubes.  El Prenda se la cascaba mientras se columpiaba en el árbol de la risa, se desgajó una rama, vino al suelo y se conoce que con el golpe se le rompieron algunos conductos venéreos y quedó castrado sin remisión, útil para servicios auxiliares. Algunos no escarmientan y se pasan de listos o de guarros
Era la hora de consultas en el clínico y los tranvías venían atestados de hombres y mujeres que acudían a ver qué tal andaban sus parientes hospitalizados. Sobre los setos de madera de boj  que circunvalaba el gan caserón en cuyas salas se peleó con tanto denuedo en la guerra civil, pasaba lista la Muerte y la morgue no daba abasto para aguantar la lista de los fallecidos en la capital. La pica es la reina de las armas, es la fuerza de la escuadra veinticinco palmos para herir sin ser herido. La pelona no cesaba de ahincar banderolas sobre los setos del Clínico. La muerte siempre va por delante ganándonos la partida. Picas en Flandes lista de óbitos ayer en Madrid. Todos acabamos en la trena, en el manicomio o en la casa socorro. Peto, espaldearas, escarcela, fálcate, brazales, manoplas celadas, caldas y corazas son un buen escudo del alabardero pero toda la infantería perece cuando la Pelona se empeña. Porque contra ella no caben maulas. Pese a todo tenemos la obligación de ser dueños de nosotros mismos. Arije contaba las nubes mientras con el rabillo del ojo seguía a la turba de los violadores en cuadrilla que se perdieron de vista en un recodo de la plaza de Pio XII. Anarosa se puso en jarras delante del portal, pidiendo lo suyo:
─ Quiero más. Dame más
─¿No tuviste bastante? Pues vale ya.
Él pensaba en Etsi aquella novia que tuco y le hacía el amor en el 600 sin llegar a más. Tonto que fui, pensaba para sus adentros, con las mujeres no valen medias tintas.
El arcabuz fue el arma más letal hasta que se inventó la bomba atómica fulminante y esparce un hongo de muerte al estallar. Carlos V el emperador se lamentaba maldita la hora que a un chino se le ocurrió descubrir la pólvora. El salitre, el azufre, el carbón y la mecha cargan de muerte a cualquier artefacto. Picos, palos y azadones. Suban todos a cobrar que llegó el administrador. El personal hacía cola ante los cajeros automáticos. Ya no había que acudir al banco para pasarse por caja. Bastaba con apretar un botón. ¡Qué cosas inventa el hombre blanco! Desde el año 89 todo ha cambiado para bien y para mal. El mundo es distinto así en Ciudad de Méjico la más populosa del globo como en Becerril de Campos donde no porta en invierno un alma. ¿El nuevo terror del milenario?














[1] Llamo a lo fieles, loro por los muertos y soy pararrayos

jueves, 3 de enero de 2019

un español fue el que probaba el vino a san pio v para que no lo envenenaran

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UN ESPAÑOL EN LA CORTE DE LOS PAPAS DEL RENACIMIENTO



Retrato del Papa Inocencio X. Roma, by Diego VelázquezFdeReynosoBaeza.jpg


El Greco 050.jpg




FRANCISCO DE REINOSO FAMULO DE SAN PIO V Y OBISPO DE CÓRDOBA

En mis trabajos de investigación sobre la novela picaresca me encontré con sorpresas. Una de ellas fue la biografía de fray Francisco de Reinoso de la OP. Este dominico vivió en Roma en la opulencia y la gran corrupción que siempre ha generado la ciudad de los papas y de los cesares. Coincidió con otros muchos clérigos y personas consagradas que se buscaron la vida y la fortuna junto a los muros de San Juan de Letrán. Reinoso debió de ser un fraile disoluto que mediante favores entró a formar parte de la corte papal de San Pío V el del catecismo, la misa tridentina, las excomuniones a Lutero y la victoria sobre el turco en calidad de pincerna. Su misión era probar el vino y los manjares de las comidas para impedir que Su Santidad fuese envenenado. era pincerna. Hay un Reinoso que es cardenal que aparece como cliente de la Lozana Andaluza. Personaje preeminente y generoso al que acudían muchos de los españoles que viajaban a la Ciudad Eterna a la búsqueda de una sinecura, una canonjía o un arciprestazo en cualquier punto de la península ibérica. ¿Qué hay de lo mío? el religioso palentino propuesto cardenal no era siquiera sacerdote sólo tenía ordenes menores. A la muerte de su tutor pierde la privanza y regresa a España pero no viene con las manos vacías sino como un magnate. En su pueblo entra en carroza y se celebran banquetes para conmemorar su ordenación sacerdotal. Felipe II le nombra obispo de Córdoba. Entonces su vida pegó un vuelco porque se dedicó a la práctica de la caridad y al socorro de los pobres. Abandonado el regalo de su antigua holganza vive como un santo asesorado por los jesuitas. Incluso llega a hacer milagros. No sé hasta que punto sus biógrafos dándole a la cometa de la fantasía, quieren potenciar a Reinoso como paradigma de mitrado de la Contrarreforma (luchando contra el nepotismo, el absentismo, la simonía, y la reforma de los curas viciosos); este apartado no le gustó a Luis de Góngora que era uno de los miembros del cabildo al que su obispo llama al orden por "fumarse" la vísperas. "Cuando pitos flautas y cuando no flautas pitos". Los escritores eclesiásticos no suelen ser buenos memorialistas y esta tendencia a la eulogía y al milagro determina que los libros de su vida y hechos no sean demasiad objetivos. Sin embargo, las andanzas de este obispo renacentista,  primero disipado, luego arrepentido cabrían en una buena novela.

 

Sirvió como esculco, copero, pincerna o maestresala de uno de los grandes papas de la cristiandad, autor del catecismo y del misal sagrado que estuvo vigente hasta 1965 el de las misas en latín, el canto gregoriano y el rigor de la epacta, una de las grandes consecuciones del catolicismo. Si nos salimos del ritual y  los sacramentos, nuestra fe se vuelve retórica, palabra hueca. Francisco de Reinoso nacido en el palentino pueblo de Autillo fue un verdadero eclesiástico del renacimiento cuando los obispos eran príncipes, habitaban en palacios, tenían su corte y eran señores territoriales de horca y cuchillo.

Para un hidalgo pobretón ─los Reinosos alcurnia poseían pero solo eran propietarios de una casa con goteras en la montaña─ la iglesia, el ejército y la escuadra representaban un peldaño para subir por la escalera de la promoción social (iglesia, mar y casa real) pues de de seis españoles en nuestra época imperial uno se desempeñaba como capellán, otro bogaba en galeras, otro yacía en prisiones, un cuarto era letrado o jurisconsulto, un quinto era conquistador en las Indias y por último otro servía al rey en sus banderas de Flandes. Ya lo dice la copla "tengo un hermano en el tercio, otro en regulares y el más chiquito dellos preso en Alcalá de Henares.

Francisco de Reinoso se determinó por la primera de opciones y fue a Roma en busca y procura de honra y fortuna. La ciudad de los papas era tierra de oportunidades y la juventud hispana del siglo de Oro hacia ella encaminaba los pasos de igual manera que hoy echan la instancia para Canadá o se van de camareros a Londres. Allí se colocó como ayuda de cámara de Pío V, conoce a don Juan de Austria, el héroe de la Invencible. Sin haber recibido más órdenes sagradas que las de minorista, el papa promete hacerle cardenal. Lleva una vida crápula de gran suntuosidad como corresponde a los principies de la Iglesia del Renacimiento. Honores, riquezas, gran lujo, mujeres ─Roma meretriz y emporio de todas las corrupciones como ya hemos detallado en los estudios que hemos pergeñado sobre Andrés Laguna autor del lazarillo y un estudio de las mejores novelas castellanas La Lozana Andaluza escrita por un clérigo andaluz─ sin embargo tras los tiempos de prevaricación vienen los del arrepentimiento y a las tribulación sigue la consolación. Y a la reforma que quería Lutero y los príncipes cristianos ante el bochornoso espectáculo de la corte papal sigue la contrarreforma incoada en el Concilio de Trento.

Sea como quiere, Reinoso obtuvo el puesto de primer camarero (esculco) del Romano Pontífice a cuyo lado estuvo los siete años que duró el reinado del papa de Lepanto. Al morir su mecenas y ser preconizado Paulo IV, el papa Caraffa, regresa a España con un rescripto que le nombra arcediano de la iglesia de Sepúlveda. Paulo IV muere al poco de entrar a reinas envenenado por los judíos y le sucede Gregorio al que pinta Velázquez con cara de mala leche.  El beneficio lo permuta primero con el de Toledo y más tarde con el arcedianato de la catedral de Palencia. En su biografía se habla de rentas y ducados y del esplendor en que podía vivir un eclesiástico hispano en aquellos años pero la opulencia, gracias a un proceso de conversión en el que están metidos los jesuitas, la va a convertir en amor a la pobreza. El obispo de Córdoba va a ser el gran limosnero de nuestro Renacimiento, el que convierte en templo católico la mezquita de Córdoba y el obispo que encabeza el cabildo de la catedral cordobesa cuando Luis de Góngora y Agorte formaba parte del coro en calidad de beneficiado. Poco diligente en sus asistencias al rezo de las horas canónicas, Reinoso le multa en varias ocasiones al poeta por ausencia. "Ya tenemos un pastor y sacerdote que se casa con la iglesia con cuarenta mil ducados de dote" se lee en una letrilla gongorina. Góngora no se siente muy impresionado por los proyectos de reforma que pretende acometer el nuevo pastor de la grey cordobesa. Esto le malquistó con su prelado. Sin embargo, es él quien dice la misa de réquiem por su eterno descanso al cumplirse dos años de su fallecimiento, según declara en la biografía de fray Gregorio Alfaro, monje benedictino, en 1604.

Esta biografía resulta interesante pero cae en el defecto de su época que es el panegírico. Más que una semblanza de los hechos y dichos de Reinoso parece querer escribir la vida de un santo de la Contrarreforma. Informa de datos interesantes: Pío V murió de la próstata en 1572 a los 77 y su ahijado el obispo de Córdoba, curiosamente, acabó sus días a causa del mismo mal pero diez años más joven a los 67 años. Fue sucedido por Gregorio XIII el papa que comparece en el retrato que dél hizo Diego Velázquez. Semblanza psicológica de hombre aferrado al poder como decíamos arriba.

El cuadro fue todo un tratado psicológico de la erótica del poder porque no nos engañemos la Iglesia escudándose en el Evangelio ha sido el epicentro del gran poder. El poder corrompe y el poder absoluto corrompe más todavía. Es lo que dice la mirada de ese eclesiástico al que retrata Diego Velázquez entre armiños y púrpuras, juegos de cañas, tapices, boato, cofres, cálices, vasos y cálices y ornamentos recamados de pedrer

PEREZ DE AYALA Y LA CORRUPCION POLITICA PERO SIEMPRE CANTA A ASTURIAS








TROTERAS Y DANZADERAS DE DON RAMÓN PÉREZ DE AYALA

Me hundo en la lectura de las Troteras y Danzaderas la genial novela del gran escritor ovetense Pérez de Ayala. Aunque publicada en 1913 mantiene una perenne actualidad. Los españoles de aquel entonces son una fotocopia de los de ahora: crisis política. Amaños, engaños, troteras y danzadoras, crónicas de bailar, joder y ver, escopeta nacional, puterío, miseria moral, envidias y contubernios. Este panorama descrito con la gran prosa clásica del gran Román que sabía casar palabras con la eufonía de los clásicos (su aprendizaje del latín con los jesuitas y esa sofrosine o impavidez de su elegante prosa marcó su carrera literaria) yo creo que es uno de los mejores del 98, poco leído y menos estudiado porque tiene una obra hecha para paladares selectos pero sus dictámenes van a misa; este es un país donde la política se entrevera con la picaresca y donde cada uno va a su avío, nada de bien común, lo importante es  el qué hay de lo mío. La clase política ejerce su misión con criterios personales y no para servir a la sociedad. Afán de poder y de presumir nunca de servir al prójimo estos tíos que se dicen progresistas y buenistas. No me digan que ese reformista de la Coleta el hombre de la CIA que se las da de comunista aspira al bien común. Quiere enriquecerse. Es un descamisado, una flor de jara. Lo mismo puede decirse de ese Perico de los Palotes causa de nuestras desventuras que llegó a la Moncloa mediante trampas.  El Pedro Sánchez es un cabeza gorda, un extremeño de Cáceres que quiere ser el Orlando furioso. Y esa ministra portavoz que gracia me hace con sus andares de pajarito entra en la sala de prensa más derecha que un huso orgullosa y perdonavidas pues, por lo visto, Dios es de Bilbao. A doña Celia no le cabe un piñón por el culo. Panda de macarras, troteras, y danzaderas, el titulo lo toma del Arcipreste de Hita, de la política. Que lean a don Ramón Pérez de Ayala con su humor ovetense y su gesto republicano. El creía que Ortega era un cabeza cuadrada al que no le cabía su filosofía en la cabeza, el clérigo don Jovino un abusador de monaguillos, Benavente un marica y García Sanchiz un charlista valenciano que decía ché a cada paso. Ramiro de Maeztu farragoso letraherido. El ministro de turno Amós Salvador se beneficiaba a sus secretarias en el salón de los Pasos Perdidos del Congreso, y así sucesivamente. El sexo es poder y da en las puertas traseras de la política, nunca mejor dicho. la trama se desarrolla el año 1913 mal fario. Hubo una gran sequía en todo Castilla y Levante. En Cataluña actuaban los pistoleros anarquistas y en Andalucía el bandolerismo de la Mano Negra pero la vida sigue y Madrid nunca tuvo una existencia intelectual tan cumplida. Se editaban quince periódicos. El teatro estaba en auge. Don Ramón era el crítico teatral del "Imparcial". Escribía novelas morfales de ambiente sosegado y en sus escritos se manifestaba como espectador de la vida nacional a la que tomaba el pulso en sus gacetillas. Había venido a Madrid después de la ruina de su progenitor un comerciante ovetense que se había pegado un tiro. Nunca olvidó a su querida Asturias que rezuma en su prosa de estilo cantarín de plenas desinencias bables. En "Tigre Juan" un soldado del Rey de España que perdió una pierna en la guerra de Filipinas y monta en la famosa plaza del Fontán un chiringuito realizó un verdadero tour de force sobre el caracter y topografía de la Invicta, Leal y Heroica ciudad a la que él bautiza con pseudónimo de Pilares. El espiritu del heroe recorre aun hoy los soportales y posa sobre los tamarindos de la famosa plaza. Convirtió a la Vetusta clariniana en un ente literario como pudiera serlo el Dublin de Joyce o el Paris de Zola. Vibra en el habla de las zabarceras y verduleras de los tenderetes que se montan allá cada domingo.
 Se hizo republicano Pérez de Ayala, lo que viene a ser una contradicción in terminis porque Perez de Ayala era un aristócrata practicante de la norma horaciana "ne quid nimis" (de nada demasiado, tomemos las cosas con benevolencia y sin afligirse por desgracias y contratiempos, aconseja moderación en todo). Sartorial en el estilo de su vestimenta, recuerdo que aún se le mencionaba en los ambientes literarios de Londres. Fue un gran embajador de la República comparable al Marqués de Santa Cruz. Y al igual que el Duque de Alba don Ramón utilizaba bombín y se vestía en las satrerías mejores de Savile Row. Paseó por Belgravia Square con mucha dignidad y tiendto defendiendo los intereses de la Republica española. Fue el que organizó la visita de Franco a los funerales del rey Jorge V y de allí nació un cierto entendimiento con el general, quien mandó traerlo a España desde su exilio en Buenos Aires a despecho de sus ideas republicanas. Estas relaciones hispano-britanicas y el Dragon Rapide permanencen intonsas y no han sido evaluadas por los histgoriadores. ¿Tuvo Ayala alguna relación con el Dragon Rapide que marcó el inicio del golpe de estado? 
En mi época de corresponsal en Londres conocí a un hispanista que me aseguraba que, de haber sido inglés, hubiera sido un poeta laureado digno de ser enterrado en Westminster. Desgraciadamente hoy se le lee poco. Unicamente algunos privilegiados entre los que me encuentro  pueden gratificarse con su prosa exquisita, clara, impecable y contundente. las Troteras arrancan con una frase de homenaje a Boccacio y tienen algo de novela picaresca: marco, bajos fondos de Madrid. Dice García de Mercadal su biografo que observó la briba através de su catalejo de aumento pero él nunca sumió sus pies en el fango, por ser un espiritu atildado y aristocrático. Y concluye que traza la semblanza a veces peyorativa o laudatoria de los grandes escritores y políticos del momento: José Ortega y Gasset, Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente, Ramón del Valle Inclán al que admira como creador de un arte nuevo literario, Ramiro de Maeztu, el charlista valenciano Federico García Sanchiz, Luis de Tapia, Amós Salvador que ocupó la presidencia de gobierno el año 13 el de la gran sequía, Joaquín Costa, el "León de Grau" aquel catalán al que no hicieron caso con su lema bajo el brazo de "despensa y escuelas", el pintor Julio Romero de Torres o él mismo que se presenta bajo el nombre de A. Diaz de Guzmán. Traza por dicho de eso un retablo humorístico de la vida y andanzas de sus contemporaneos. Los personajes femeninos se centran en Verónica y en Lolita la novia de un poeta que acaba en la prostitución. La trama bien llevada conserva su frescura a día de hoy. "Troteras y danzaderas" el título está tomado de un verso del Arcipreste de Hita después fice muchas cantigas de danza y troteras (quiso decir putas) es novela con trazos melodramáticos que sucumben al mundo rosa, bastante ternura mezclada con la burriez de los protagonistas en el marco de la política y sus devaneos. Hoy puede leerse con apasionamiento e interés desde el primer capitulo hasta la última de sus 356 páginas. He manejado una soberbia edición de Edaf con ilustraciones del gran caricaturista catalán que publicaba en ABC el pasado siglo Esplandiú

miércoles, 2 de enero de 2019

NO

UCRANIA VIVE UN TIEMPO DE ODIO A LO RUSO A SU IGLESIA ORTODOXA . ESTA RUSOFOBIA SE EQUIPARA CON LA HISPANOFOBIA DE CATALUÑA A TODO LO ESPAÑOL. SON DEUDOS DE SOROS Y DE LA AGIRTACIÓN UNIVERSAL DE LAS FUERZAS OSCURAS

"Mata al Moskal en ti mismo" Ladusificación en Ucrania se parece a lo que sucedió hace 100 años

Política / Historia reciente / Ver 
Nemensky Oleg
"Mata al moskal en ti mismo"
La oración por la no injerencia de las autoridades en los asuntos de la iglesia, que tuvo lugar cerca de los muros de la Rada Suprema en Kiev, no fue escuchada. Y Petro Poroshenko celebró el 15 de diciembre "consejo unificador" ...
Hoy en día, muchas personas conocen el concepto de "script", un script automatizado de acciones incorporado en el programa. Por lo tanto, cualquier nacionalismo como programa para crear una nación tiene una serie de guiones necesarios para la implementación del proyecto. En el nacionalismo ucraniano, tal escritura era la persecución de la lengua rusa y la iglesia rusa. Es cierto que a veces decimos que todos estos son excesos, fallas en el programa, de hecho, no es así. Tal Y no implica ninguna "república eslava fraterna".
La formación de la Iglesia de Ucrania es el comienzo de las persecuciones abiertas de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. El derecho a las parroquias y los monasterios, el derecho a su nombre y su historia le son quitados. Muchos realmente enfatizan que la reunión del 15 de diciembre, en la que se estableció esta iglesia bajo la presidencia de P. Poroshenko, resultó ser un fracaso. Sí, no fue posible unir a todos en una sola organización eclesial, pero las autoridades no lo necesitaron, por el contrario, necesitan fortalecer la desunión entre la gente.
La Iglesia de Ucrania divide a los ciudadanos en aquellos que ya se han convertido en ucranianos "svidomo", y los que aún no lo son, e incita al primero a este último. Y ni siquiera es una cuestión de las tecnologías preelectorales de Poroshenko, él implementa el programa que creó mucho antes que él, y no hay tales scripts en él, no va a ninguna parte.
Los nacionalistas ucranianos nunca han estado unificando a la gente, siempre están a favor de la destrucción de una parte por las fuerzas de otra. No se sienten avergonzados por el hecho de que tienen una minoría de su lado; por otro lado, es más activo y más agresivo que la masa amorfa, como dicen, "algodón". En Ucrania, el nacionalismo no es lo mismo que en otros países, es una ideología de etnocidio y está configurado principalmente para luchar contra los "enemigos internos" (esto, por cierto, es la mayoría de los habitantes del país). La ideología tiene como objetivo cambiar su autoconciencia, memoria histórica, idioma, afiliación a la iglesia, todo ruso.
Y esto ni siquiera es una lucha contra los rusos en Rusia, es una lucha contra la rusia "en sí misma". Esos Bandera, ante todo, trataron con los suyos, y solo después, con los polacos, los judíos y los "moscovitas". En diciembre, el Consejo Regional de Ivano-Frankivsk, después de Lvov, Zhytomyr y Ternopil, impuso una moratoria a la cultura rusa, prohibiendo el uso público de cualquier forma de productos en idioma ruso. Además, los diputados sugirieron que los ciudadanos respetables tengan un flash mob ilimitado "Mata a Moskal dentro de ti" para controlar las violaciones de la prohibición. La lógica es simple: para convertirte en un verdadero ucraniano, tienes que matar algo en ti mismo, o más bien, matar largo y dolorosamente, después de todo, borrar todo lo que es ruso para los ucranianos es una tarea imposible.
Ucrania en el período post-soviético es un estado desastroso degradante en casi todas las áreas de la vida. El único éxito tangible es la desusificación de la población y la propagación de la ideología del no odio.
Todo esto recuerda los acontecimientos de un siglo atrás relacionados con la Primera Guerra Mundial. Aunque nuestra sociedad no estaba preparada para su comprensión, incluso le tiene miedo. Por ejemplo, apenas recuerdan Talerhof, un campo de concentración austrohúngaro para todos aquellos que podrían haber sospechado de la simpatía por Rusia. Como se dijo más tarde, el emperador Carlos I, que estaba contenido en él, no era culpable, sino que fue arrestado precisamente para "no ser culpable". Y esos fueron aquellos que se adhirieron a la identidad histórica rusa, defendieron un lenguaje literario completamente ruso y se consideraron ortodoxos. En Talerhof, de 1914 a 1917, se incorporaron “rusos” de ambos sexos y de todas las edades: familias enteras que buscaban el predominio de la ideología ucraniana en la sociedad.
Pero a quien ahora recuerdas esto? Para la mayoría de los residentes de la Galicia ucraniana, esta es una historia extraña, ya que no son descendientes física o espiritualmente de quienes han estado en Talerhof. Y en Rusia no recuerdan por otra razón: desde los tiempos soviéticos, es común considerar a todos los eslavos orientales que viven en esos lugares como ucranianos, independientemente de su identidad, y las crueles campañas de ucranización de la población rusa no encajan en estas ideas. De hecho, nos unimos al genocidio, participamos en él y negamos a sus víctimas el derecho a ser rusos. ¿Y no es lo mismo que estamos haciendo en relación con los ciudadanos rusos modernos de Ucrania?
El programa para la creación de la nación ucraniana, el nacionalismo ucraniano, no ha cambiado en cien años. Y para la implementación de la principal escritura anti-rusa todas las medidas son buenas. La única pregunta es si los rusos querrán resistir o seguirán esperando que los "hermanos eslavos" se vuelvan locos.
Oleg Nemensky, 

TOMADO DE LITERATURNA GAZETA

UCRANIA VIVE UN TIEMPO DE ODIO A LO RUSO A SU IGLESIA ORTODOXA . ESTA RUSOFOBIA SE EQUIPARA CON LA HISPANOFOBIA DE CATALUÑA A TODO LO ESPAÑOL. SON DEUDOS DE SOROS Y DE LA AGIRTACIÓN UNIVERSAL DE LAS FUERZAS OSCURAS

"Mata al Moskal en ti mismo" Ladusificación en Ucrania se parece a lo que sucedió hace 100 años

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Nemensky Oleg
"Mata al moskal en ti mismo"
La oración por la no injerencia de las autoridades en los asuntos de la iglesia, que tuvo lugar cerca de los muros de la Rada Suprema en Kiev, no fue escuchada. Y Petro Poroshenko celebró el 15 de diciembre "consejo unificador" ...
Hoy en día, muchas personas conocen el concepto de "script", un script automatizado de acciones incorporado en el programa. Por lo tanto, cualquier nacionalismo como programa para crear una nación tiene una serie de guiones necesarios para la implementación del proyecto. En el nacionalismo ucraniano, tal escritura era la persecución de la lengua rusa y la iglesia rusa. Es cierto que a veces decimos que todos estos son excesos, fallas en el programa, de hecho, no es así. Tal Y no implica ninguna "república eslava fraterna".
La formación de la Iglesia de Ucrania es el comienzo de las persecuciones abiertas de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana. El derecho a las parroquias y los monasterios, el derecho a su nombre y su historia le son quitados. Muchos realmente enfatizan que la reunión del 15 de diciembre, en la que se estableció esta iglesia bajo la presidencia de P. Poroshenko, resultó ser un fracaso. Sí, no fue posible unir a todos en una sola organización eclesial, pero las autoridades no lo necesitaron, por el contrario, necesitan fortalecer la desunión entre la gente.
La Iglesia de Ucrania divide a los ciudadanos en aquellos que ya se han convertido en ucranianos "svidomo", y los que aún no lo son, e incita al primero a este último. Y ni siquiera es una cuestión de las tecnologías preelectorales de Poroshenko, él implementa el programa que creó mucho antes que él, y no hay tales scripts en él, no va a ninguna parte.
Los nacionalistas ucranianos nunca han estado unificando a la gente, siempre están a favor de la destrucción de una parte por las fuerzas de otra. No se sienten avergonzados por el hecho de que tienen una minoría de su lado; por otro lado, es más activo y más agresivo que la masa amorfa, como dicen, "algodón". En Ucrania, el nacionalismo no es lo mismo que en otros países, es una ideología de etnocidio y está configurado principalmente para luchar contra los "enemigos internos" (esto, por cierto, es la mayoría de los habitantes del país). La ideología tiene como objetivo cambiar su autoconciencia, memoria histórica, idioma, afiliación a la iglesia, todo ruso.
Y esto ni siquiera es una lucha contra los rusos en Rusia, es una lucha contra la rusia "en sí misma". Esos Bandera, ante todo, trataron con los suyos, y solo después, con los polacos, los judíos y los "moscovitas". En diciembre, el Consejo Regional de Ivano-Frankivsk, después de Lvov, Zhytomyr y Ternopil, impuso una moratoria a la cultura rusa, prohibiendo el uso público de cualquier forma de productos en idioma ruso. Además, los diputados sugirieron que los ciudadanos respetables tengan un flash mob ilimitado "Mata a Moskal dentro de ti" para controlar las violaciones de la prohibición. La lógica es simple: para convertirte en un verdadero ucraniano, tienes que matar algo en ti mismo, o más bien, matar largo y dolorosamente, después de todo, borrar todo lo que es ruso para los ucranianos es una tarea imposible.
Ucrania en el período post-soviético es un estado desastroso degradante en casi todas las áreas de la vida. El único éxito tangible es la desusificación de la población y la propagación de la ideología del no odio.
Todo esto recuerda los acontecimientos de un siglo atrás relacionados con la Primera Guerra Mundial. Aunque nuestra sociedad no estaba preparada para su comprensión, incluso le tiene miedo. Por ejemplo, apenas recuerdan Talerhof, un campo de concentración austrohúngaro para todos aquellos que podrían haber sospechado de la simpatía por Rusia. Como se dijo más tarde, el emperador Carlos I, que estaba contenido en él, no era culpable, sino que fue arrestado precisamente para "no ser culpable". Y esos fueron aquellos que se adhirieron a la identidad histórica rusa, defendieron un lenguaje literario completamente ruso y se consideraron ortodoxos. En Talerhof, de 1914 a 1917, se incorporaron “rusos” de ambos sexos y de todas las edades: familias enteras que buscaban el predominio de la ideología ucraniana en la sociedad.
Pero a quien ahora recuerdas esto? Para la mayoría de los residentes de la Galicia ucraniana, esta es una historia extraña, ya que no son descendientes física o espiritualmente de quienes han estado en Talerhof. Y en Rusia no recuerdan por otra razón: desde los tiempos soviéticos, es común considerar a todos los eslavos orientales que viven en esos lugares como ucranianos, independientemente de su identidad, y las crueles campañas de ucranización de la población rusa no encajan en estas ideas. De hecho, nos unimos al genocidio, participamos en él y negamos a sus víctimas el derecho a ser rusos. ¿Y no es lo mismo que estamos haciendo en relación con los ciudadanos rusos modernos de Ucrania?
El programa para la creación de la nación ucraniana, el nacionalismo ucraniano, no ha cambiado en cien años. Y para la implementación de la principal escritura anti-rusa todas las medidas son buenas. La única pregunta es si los rusos querrán resistir o seguirán esperando que los "hermanos eslavos" se vuelvan locos.
Oleg Nemensky, 

martes, 1 de enero de 2019

HAPPY NEW YEAR 2019 TO MRS. SUZANNE PARRA, HELEN PARRA-HUGH, CHARLOTTE HUGH HEAGERTY AND HER HUSBAD, TO ROGER HUGH AND HIS WIFE






Dearest people of England I wish you a very haooy new 2019. I am far away phisically but in my heart you are very close to me. I follow through Internet the posts of Charlotte. She is a real artist of the new generation. She is beautiful like her grandmother Mary Hugh, a real Heagerty. Stay well on the hope that Baby Jesus bring to you good health and great spirits. Viva Inglaterra and God save the Queen and as Roger said once she goes on for ever, one his jokes. FROM SPAIN
ANTONIO PARRA

INGLATERRA Y LOS ROCHILD (II)
LORD Clarendon dirá en los Lores: “son una raza diferente a la nuestra por la sangre, por las religión por sus muertos.
No creen en el fin del mundo puesto que piensan que el universo es eterno. Son invencibles porque consideran que el fin justifica los medios, practican la usura, prestan dinero a los cristianos al 30 por ciento pero su ley no les permite obtener préstamos a la reciproca del “goim”.
El tiempo histórico no cuenta en su calendario persuadidos como están de su fuerte condición de pueblo elegido. Para un judío el blasón de las la raza es el “nosotros” (we). Conquistarán la tierra sin necesidad de armadas ni de ejércitos” ¿profecía? Lord Clarendon no parecía andar muy descaminado acerca del rumbo que toman los acontecimientos en el año 17 pero no contó con una cosa: que el pensamiento de Yahvé más allá del de los que se llaman a sí mismos elegidos y como consecuencia de esta conciencia encaramada en el ego histórico acontecen las contradicciones y debacles. No creen en los pecados capitales y toleran la mariconería y el tribadismo de las bolleras aunque la biblia llama perros a los que practican el pecado nefando. 
Lionel estaba enamorado de Disraeli y este personaje aparece en las novelas de Dickens como Conningsby, palomo con palomo, agarraditos de la mano. Sidonia. Medina Sidonia es Sión una casa con goteras en las que se atisba un artesonado maravilloso, terrible, gigantesco impenetrable construido sobre el crédito a la vez palacio y muladar porque los judíos nunca se holgaron de vivir en habitáculos maravillosos para no suscitar la envidia de los goim. Tienen la moral de las cabañuelas. Lo que dicen las cabañuelas es que el hombre está de paso. Como en la pascua de cabañas. La existencia es para ellos una vida en una tienda campaña. Culos de mal asiento no echan raíces, son apátridas y miran hacia una tierra prometida que no existe. tras el fracaso de Israel con Palestina echan el ojo a Brasil.
No es recomendable desde la destrucción del Templo elevar monumentos. Sus casas carecen de lujo. La casa de los grandes ricachos de la vieja ley son casas no frills. El opulento Pol Getty tenía candados los teléfonos de sus viviendas para que no le hicieran llamadas piratas sus huéspedes. Su habilidad comercial estrujó a la Europa de las guerras napoleónicas. Ninguna alegría mayor para un judío, dijo Rochild, para un semita, como sentir que millones de cristianos se encuentran bajo sus pies y recibiendo el trato que sólo merecen las bestias.
1888 año de lluvias cosechas abundantes Rochild  compra trigo barato en el Viejo Continente y los vende en América donde vino la escasez al doble de coste. Con el imperio austriaco practican la política del doble juego en la que son malabaristas. Tratan de adquirir monopolios, compran países con la fórmula de “I ll buy you out” que consigné en mi novela “La mujer fuerte”, libro en el que se anuncia la destrucción y desaparición de España como nación. ¡De qué manera engañaron a Juan Luis Cebrián! Lo siento por su padre don Vicente que fue una gran persona y mi jefe. 
Ellos conocen el secreto del viejo proverbio talmúdico: “la palabra es plata el silencio es oro”. Son diligentes, suspicaces, no se fían de nadie. Jamás darán las gracias. En esto se parecen a los curas. Es su lema never complain never explain.
Sólo adulan en circunstancias especiales pero para ellos un gentil no es un ser humano sino algo intermedio entre bestia y animal racional. 
Paradójicamente, se han erigido como los grandes defensores de los derechos humanos.
El oro que invierten a ellos retorna mediante grandes dividendos. Realizan operaciones que no son sino latrocinios encubiertos. El hombre de los Rochild en España fue Mendizábal judío de raza, cristiano de conveniencia, que no sólo desamortizó los bienes eclesiásticos sino que concedió a la familia la explotación de las minas de Almadén. Al fin obtuvieron dichos señores el monopolio del mercurio. El culto a la ganancia no fue óbice para acoger en Highgate a un refugiado alemán de origen español al que perseguían en Berlín.  era dson Carlos Marx. Había escrito “Das Kapital”. A este se llama estar al santo y a la limosna. Ejercer el poder sobre la tesis y la antítesis. El capitalismo y el comunismo son ramas de un mismo tronco.
Su palabra preferida es andar vigilante, un vocablo castellano, que incorporaron al inglés. Hoy en Estados Unidos se llama vigilantes a los serenos de barrio, a los somatenes y a los guardias de seguridad. Cacareaban en los Comunes las consignas convenientes y Disraeli pronunció una frase solemne que aun recuerdan los viejos parlamentarios de Westminster: “We are here to put a spoke in the axle Wheel of Baodiceas chariot” (estamos acá para colocar astillas en la rueda de la carroza de la diosa Britania en la que se pasea por los mares”).
Lo que quieren decir que sus sueños de conquista del imperio inglés fueron consumados.
Maquiavelo fue discípulo aventajado del Talmud y de sus enseñanzas. Les está prohibido por ley tocar un cadáver, yacer con mujer que tenga la regla y trabajar en sábado. Y por creerse santos jamás matan a no ser para vengar un crimen cometido contra un judío. En ese caso al enemigo no sólo le dan mulé sino que le arrasan la casa, siembran sus campos de sal para que nada en ellos vuelva planta alguna a crecer.
Si se determinan a acabar con alguien lo matarán por delegación encargando a un gentil del asesinato.
Entre los estudiosos del tema cobra rigor la tesis de que están utilizando a los islámicos mediante pacto con Arabia Saudita y los Emiratos para destruir las cristiandades europeas propiciando las grandes “aliyas” o invasiones siguiendo el ejemplo del imperio turco en época medieval. He ahí la madre del cordero del terrorismo.
 A dicha consigna le debemos las grandes oleadas de desgraciados que llaman a las puertas del Viejo Continente o cruzan el Estrecho Gibraltar a nado o en patera. En el efecto llamada les secunda ese gran enemigo de España y judío de raza que se llama Fabián Picardo, secundados por los chicos y chicas de la prensa la tele y la radio española que son fatuos, egoístas, narcisistas y medio tontos. Pero ellos nunca se mancharían las manos de mocos. Se lo prohíbe su ley. 
Son los elegidos de Dios. But they kill by proxy. Y a mí que soy de origen judío de raza pero no de nación me da mucha congoja. Guárdanos, Señor, de la malevolencia del impío y protege a los israelitas de bien que buscan la paz y la concordia.










ISTOLACIA MON AMOUR

Los españoles no sé si será verdad a ver que te crees tú nacemos con fuego en la cabeza. Vuelven los gorros frigios y no es bueno responder a la afrenta y al insulto en la misma jerga que los perdularios de Turegano que no son más que tigres de papel y de llegar el caso ahí está el sable artillero de mi padre para pegar algún mandoble. Mi pluma es mi espada pero los que me conocen saben que no soy un enagüillas ni me vengo abajo el código del honor es el de la valentía. Ese de la cabeza gorda se refugia tras las haldas de la marquesa pero tú que te has creído curilla si te echaron del seminario por marica. Sin embargo mi otro amigo Verumtamen que es aprendiz de la vida me dijo aquí no hay más que envidia chiquitos. Los curas no son buena gente quiero decir los vaticanistas estilo san José María que pena en los infiernos. Opus Dei Opus mei. Ojalá resuciten los templarios y algunos iban a saber lo que vale un peine. Las cigüeñas machacan el ajo en lo alto de la torre esto es crascitan y hace el amor cada cinco minutos son muy amorosas pero al cigüeño turégano se le averió el fuelle y su mujer se largó a otro nido. Canta la corrigüela en el seto y entona los lamentos de la Sede Baldea mientras yo manejo el leme de mi luengo bajel. Deja que pasen los bateleros del Volga llevando y trayendo a Nostramo. Mi reina Istolacia a la que juré amor eterno me hizo su caballero andante y desde aquella ostento el derecho de pernada. Ínterin, dejo que Agapita a pie de monte pronuncie sus augurios. Tiene una voz de urraca como la Sibila de Cumas pero no es mala chica. Beso tus manos, marquesa, no te dejes encalabrinar por las viscosidades de ese fulano de la cabeza gorda y que de cura rebotado asumió el oficio de inquisidor anticristo. Vale más la criznega con que recoges tu coleta de rumana que todos los versos juntos y toda la prosa de ese sandio que proclamó lo de Turégano ciudad episcopal y no era más que una villa carcelaria pueblo de trilleros y  tratantes que vendían gorrinos por los pueblos, buenos solamente para conducir la piara mientras en el campo abierta se escuchaba el chasquido de las trallas... que no te engañe ese baboso. Beso tus nobles manos, marquesa. Ay Istolacia, mon amour.

DEFENSA DE LA IGLESIA CRISTOS MUSICUS


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AÑO NUEVO ESCUCHO LAS CAMPANAS DE SAN DANIEL

Primero de año estreno doce nuevos meses de vida. Arije se levantó después del gran catarro que amargó su nochevieja. Escucharon villancicos en la radiogramola y bailaron algo, salsa sobre todo que es la música que baila su mujer orígenes cubanos. Arije se desposó con una Ceiba. Misa en el Vaticano cantada en latín tan de su gusto. Vio al papa cojo. Le dio un poco de pena aquel hombre. Cojea el padre Bergoglio y cojeamos todos pero ahí vamos. Tampoco canta este pontífice. Lo que más le gusta dél es su devoción a la madona inspiración jesuita. Al final del oficio se cantó ante el pesebre Alma redemptoris mater pero el portal no estaba tan iluminado como otros años. Luego paseo por Reina Victoria y tuvo la dicha de escuchar las campanas del Día de la Circuncisión llamando a la misa de santificación del Santo nombre de Jesús. El bronce del campanil decía (Arije poseía un segundo sentido para traducir el lenguaje de las santas campanas que son bautizadas y ungidas con el crisma de jueves santo) esto:
Populum voco. Mortuos prango. Vulnera frango[1] y aquella voz sonora del viejo monasterio  san Daniel uno de los muchos monasterios del Cíngulo Dorado— el circulo de oro constituido por torres, espadañas y muros sagrados o sacra menia que circundaban Madrid por la parte norte y sur de Moncloa—le retrotrajo a aquellas maravillosas enseñanzas que había aprendido sobre la liturgia romana en sus años de seminario. Tuvo el convencimiento que la iglesia no son las encíclicas papales ni la doctrina con moralina sino algo mucho más alto lo que eleva el corazón. Es la teología, las súmulas tomistas y el gran acervo de la tradición. En el monasterio de san Daniel escuchaba la misa de cazadores el rey Enrique IV al alba antes de recorrer los montes del Pardo a la caza de jabalíes y en su sacristía al pobre rey segoviano lo envenenó un monje por mandato de Palencia cuando regresaba del monte sediento y sudoroso. Diole al monarca a probar una pócima de hierbas con mezclas aromáticas y gaseosa. El tañido de aquel modesto campanario hoy convento de monjas le llenó de paz. Las aves huían asustadas por el cielo de Reina Victoria, las palomas buscaban refugio en las helgaduras de las tapias. En el Islam no hay campanas. Al moro el sonar de la campana le asusta pero Arije se sintió ampliamente gratificado en su catolicismo, un catolicismo ferviente que renacía en él cuando la Iglesia estaba hecha unos zorros demasiados obispos tocineros y comentarios desaboridos de una cigüeña que crascitaba inconveniencias en la torre de una iglesia profanada.
Liturgia es el culto publico a Jesucristo lo había aprendido él cuando era adolescente y no podía desquitarse de esa idea. Tal vez por tozudez o por prejuicios. Arije era tozudo y no precisamente uno de esos que cambian con facilidad de chaqueta. A Dios le gustan los cantos de alabanzas y esta idea viene del antiguo Testamento. En la liturgia converge Cristo con Sión y la cosa no tiene vuelta de hoja. Todo este entramado es expiación, oración, acción de gracias, adoración sacrificial y canto de alabanza. ahora lo pretenden destrincar los adoradores de Satán.
La iglesia es una y múltiple. Posee la gran riqueza de la diversidad de cultos en su capacidad de católica o universal, apostólica pues proviene de los apóstoles. Está fraguada en símbolos que por desgracia ignoran muchos de los fieles que participan en los cultos (santa ignorancia) pero es menester entender las ceremonias y rubricas de los diversos cultos rituales. En la iglesia occidental existen varios ritos distintas fórmulas de adoración: el galicano francés, el medulano de la iglesia de san Ambrosio de Milán el bizantino griego y  muzárabe-visigótico que aun se celebra en la primada de Toledo A Arije el rito muzárabe era el que más le inspiraba por su españolidad y sus adherencias al bizantino. En él abundan preces y letanías — hesicasmo o repetición de una frase pronunciada por Jesucristo o de los Evangelios como los kiries que impetran la piedad del altísimo—. En mi opinión las lenguas vernáculas han roto por una parte con la tradición y por otra vacían el sentido en que el verbo divino habló en el monte. Por ejemplo en el ultimo evangelio han traducido et tenebrae eam non comprehenderunt por no le entendieron cuando en realidad semánticamente lo que significa es que la luz fulge y las tinieblas no apagaron esta luz que vino de Oriente. Los motetes, los himnos eucarísticos, las secuencias forma parte de un fenómeno privativo del cristianismo: la filocalía o amor a lo bello del que carecen los otros credos. Es el Cristus Musicus que se entroniza a través de las musicales notas en el pantocrátor. Además, las vernáculas han despojado a la iglesia de su universalidad ingénita. Arije no podía por menos de vapulear las enseñanzas del Vaticano II. El creyente tiene la obligación de estudiar su fe y de iniciarse en lenguas que le son ajenas como el latín o el griego o el hebreo como hacen los talmudistas que estudian constantemente la palabra de Dios. Rito de iniciación. Hay muchas cosas que no se entienden sino a través del legado de la fe. Y estos misterios nos vienen de los ritos órficos de donde arranca en parte la liturgia romana que quiere quiso cristianizar el paganismo y en la vida todo es liturgia y rito, fulgor, normativa y regla, cauce de convivencia, lo que diferencia al ser humano de los animales irracionales. Los símbolos nos cercan a Dios. El pez, la paloma iztios, axios el crismón el anagrama que llevaban los legionarios cristianos en tiempos del emperador Valerio. Los que atacan a la iglesia por esa milonga de los abusos sexuales que siempre los hubo y los habrá desconocen esta categoría primordial de nuestra religión. Reducir el depósito de nuestra fe a los pecados de la concupiscencia humana es una aberración. La liturgia católica tiene estirpe teatral. Conviene recordar que el teatro nació en los atrios de los templos cristianos. Autos de navidad y de pasión: Shakespeare, Calderón, Lope, Tirso y luego la riqueza estatuaria de los ábsides capiteles y cimacios románicos con la representación de las sibilas, el infierno, los martirios, las misericordias del coro donde quedaron labrados algunas advertencias donde colocan sus posaderas los canónigos sobre la presencia del maligno den el mundo al cual la Iglesia trata de combatir. Es el zlo  de los ortodoxos rusos. Teatro, culto a la belleza, pugna perpetua contra el mal, las bajas pasiones y los instintos que hacen desgraciada a la condición humana.
Arije después de estas consideraciones y halagado por la presencia viva del Cristus musicus se santiguó y entró reverente en el pórtico de la iglesia de san Daniel. Las campanas seguían propalando su melodía a la ciudad de Madrid anunciando orbi et orbi la Circuncisión del Salvador. Año Nuevo buen día del Señor




[1] Llamo a lo fieles, lloro por los muertos y soy pararrayos de las tormentas